
Las estimaciones de la patronal tinerfeña hablan de una caída del PIB del 3,5% en 2009



DESBORDADAS. "Estamos desbordadas", asegura sor María del Carmen, encargada de este comedor. "Hemos hecho un segundo turno para evitar las colas. Aquí vienen las personas que realmente lo necesitan, desviadas por otros centros de la ciudad. Si sobra sitio, pasan también aquellos que no tienen carta de recomendación. El último turno estaba lleno y se han tenido que quedar seis fuera", lamentaba ayer.Gracias a la labor de las Hijas de la Caridad, estas personas comen al menos una vez al día dos platos y postre. Ayer tocaba alimentarse con potaje de berros y pescado a la plancha. "En otros sitios les dan un bocadillo, pero es necesario que coman algo caliente todos los días. Y es que con pan y fiambre no se puede estar", opina la cocinera de este comedor social del Puerto que asegura que en los ocho años que lleva trabajando "nunca había visto tanta gente viniendo a comer".