domingo, 2 de agosto de 2026
COGER LA BANDEJA PARA SERVIR
Como sociedad somos responsables de que el abandono escolar suceda. Estamos obligados a dar respuestas a estas situaciones estructurales antes de que un joven tome la decisión de abandonar el aula y su formación.
No vale parchear con apoyo económico a las familias que viven al límite. La situación de precariedad laboral y salarial influye mucho fruto de un modelo económico en desequilibrio permanente, bajo la anomalía de la dependencia del sector de servicios turísticos.
Un país sin jóvenes adecuadamente formados no puede avanzar hacia un equilibrio económico. No basta con contemplar becas suficientes, transporte y alojamiento para quienes necesitan estudiar fuera de su isla si luego no puede desempeñarse en su ámbito formativo.
Hemos de avanzar en orientación laboral, refuerzo educativo y una #FormaciónProfesional moderna, vinculada no solo al turismo, sino también a la tecnología, servicios financieros, a la energía, a la pequeña industria especializada, al comercio exterior, al desarrollo portuario y aeroportuario , impulsar el necesario sector primario, los cuidados y la economía del conocimiento,.......
No basta con pedir al alumnado que resista cuando en sus hogares hay necesidades económicas. Tenemos la obligación de construir las condiciones que le permitan desarrollarse y mirar al futuro con optimismo y dignidad.
Canarias registra un 15,9 % de abandono educativo temprano entre la población de 18 a 24 años, frente al 12,8 % del Estado , y ocupa la segunda peor posición como país dentro del Estado de España .
La facilidad para acceder rápidamente a trabajos temporales de baja remuneración y escasa poder adquisitivo con escasa exigencia formativa en la hostelería y el turismo actúa como una salida inmediata para jóvenes cuyas familias necesitan ingresos.
Pero lo que parece una oportunidad puede convertirse en una trampa de largo recorrido.
El problema no es coger una bandeja para servir. Todo trabajo digno merece nuestro respeto. El problema aparece cuando la pobreza obliga a cambiar formación por supervivencia, cuando la necesidad decide antes que la vocación y cuando nuestra economía ofrece a la juventud más puertas para servir que oportunidades para investigar, crear, emprender, producir conocimiento o desarrollar profesiones cualificadas.
No culpemos a los jóvenes por aceptar el empleo que tienen delante. Hagamos autocrítica como sociedad.
Durante décadas hemos normalizado un modelo que bate récords turísticos mientras mantiene bajos salarios, temporalidad, escasas posibilidades de progresión profesional y una limitada capacidad para generar valor añadido.
Después nos sorprendemos cuando una parte del alumnado concluye que estudiar durante años no garantiza una vida mejor.
La pobreza no solo reduce la renta familiar. Reduce el tiempo disponible, la concentración, las expectativas y hasta nuestra posibilidad de imaginar otro futuro.
En un hogar pendiente del alquiler, la alimentación o la factura eléctrica, continuar estudiando puede percibirse como un lujo. Esa necesidad de supervivencia inmediata termina alimentando nuestra dependencia económica futura con menor cualificación, menor productividad, salarios más bajos y mayor vulnerabilidad ante cualquier crisis turística.
Seguimos inmersos en la rueda de la dependencia que arrastra a la pobreza social de mera supervivencia. Estamos creando pobreza presente y futura. Sin ofrecer alternativas de oportunidades de progreso.
Necesitamos cumplir de manera efectiva el compromiso legal de destinar al menos el 5 % del PIB a la educación, reforzar las políticas contra la pobreza infantil y diversificar nuestra economía mediante empleos cualificados, estables y capaces de aportar valor.
La educación debe ser política de país irrenunciable. Quien no invierte en educación con garantías y planificación de futuro, condena a su población a la pobreza ,a la supervivencia , a la dependencia y a la sumisión.
No estamos únicamente ante una emergencia educativa. Estamos tomando una decisión sobre el país que tendremos dentro de veinte años.
Cuando empujamos a nuestros jóvenes a abandonar los estudios para ayudar en casa, no estamos ganando profesionales formados para impulsar economicamente el país, lo que estaremos haciendo es hipotecando talento, bienestar y futuro de la población canaria.
Ricardo González Roca Fonteneau
www.liberacioncanaria.org
contacto@liberacioncanaria.org
Liberación Canaria
sábado, 1 de agosto de 2026
El cultivo platanero ¿un modelo que necesita cambiar?
“Yo soy un pobre del campo, agricultor platanero…” Los Sabandeños.
El conflicto del plátano es un problema recurrente año tras año., un mercado que en su día tuvo una mayor proyección internacional y hoy depende en gran medida del consumo en Canarias y la península, con exportaciones puntuales a otros destinos. Esta situación vuelve a poner sobre la mesa el modelo económico que durante décadas ha protegido y favorecido a determinados grupos empresariales.
Es fundamental diferenciar entre los agricultores que cultivan el plátano y las empresas que lo comercializan.
Los agricultores son quienes asumen los riesgos de la producción, soportan las inclemencias del tiempo, el incremento de los costes y las incertidumbres del mercado. En muchas ocasiones denuncian que el precio que reciben por su producción no compensa sus costes, mientras que la comercialización concentra una parte importante del valor añadido de la cadena. Por ello, no resulta justo identificar los problemas del sector con quienes trabajan la tierra y hacen posible la producción.
Algunas de las grandes empresas del sector han protagonizado además episodios muy controvertidos. Entre ellas figura una empresa vinculada al desalojo de alrededor de 200 familias de un inmueble en Santa María de Guía, un hecho que ha generado una profunda preocupación social.
Muchas de estas grandes empresas reciben importantes subvenciones y bonificaciones públicas mientras obtienen elevados beneficios gracias al trabajo de miles de personas y en no pocos casos, su mayor mérito no ha sido innovar o emprender desde cero, sino gestionar un patrimonio empresarial heredado. Sin embargo, con demasiada frecuencia la maximización del beneficio económico parece situarse por encima de su responsabilidad social y de algo tan esencial como ofrecer productos de calidad a un precio justo para la población.
Por ello, considero que las ayudas públicas deberían orientarse prioritariamente hacia las cooperativas de trabajadoras y trabajadores, así como hacia quienes desarrollan una actividad económica basada en su propio esfuerzo. Son quienes conocen de primera mano el valor del trabajo, la importancia de sacar adelante a sus familias y a su comunidad, y la necesidad de compatibilizar la actividad económica con una vida digna.
También es necesario abrir un debate sobre la justicia fiscal. Grandes empresas reducen de forma significativa su carga tributaria mediante mecanismos de planificación fiscal permitidos por la legislación y diseñados por complejas estructuras de asesoramiento. Aunque esas prácticas puedan ser legales, resulta legítimo preguntarse si responden al principio de justicia fiscal que debería inspirar el sostenimiento de los servicios públicos.
Del mismo modo, es imprescindible reforzar los mecanismos de inspección y control para combatir el fraude, evitando el uso de falsas cooperativas o de falsos autónomos que precarizan las condiciones laborales y distorsionan la competencia.
Mientras escribo estas líneas, me viene a la memoria Víctor Jara. En “Las casitas del barrio alto” retrató como pocos las profundas desigualdades sociales. Y también resuenan aquellos versos de Los Guanijais:
La tierra me hace sudar,
la tierra me hace sufrir,
y usted, dueño de mi pan,
vive tan feliz
en la gran ciudad.
Y sigue resonando aquella copla popular que expresa el anhelo de justicia social:
“¿Cuándo querrá Dios del cielo
que la tortilla se vuelva, que la tortilla se vuelva,
que los pobres coman pan
y los ricos mierda?”
Javier Marrero
viernes, 6 de junio de 2025
«Turismo, poder y territorio»: ¿Aprenderemos a «incomodar» y «cuestionar» al poder? [1]
No es fácil incomodar al poder, o a los poderes, entre otras razones porque habitualmente no tenemos la claridad suficiente para saber lo que es el poder. Por otro lado, incomodar es un término que resulta amable cuando falta esa claridad y lo que en realidad deseamos es que ese poder/poderes, en un contexto democrático, cumpla con la legalidad vigente y defienda el interés público, algo que hay que definir bien. El problema es que, incluso esa legalidad vigente, suele estar diseñada y aprobada por el poder para permitir el saqueo impune de lo público, aunque cuente con la «aprobación de una mayoría que supuestamente confiere legitimidad democrática a esa legalidad». Tener mayoría, aunque sea resultado de elecciones, no puede legitimar las arbitrariedades.
César Manrique orientaba, muy indignado, sus críticas hacia los gobernantes, los empresarios y las leyes y, desde mi punto de vista, bastante hacía atreviéndose de manera individual a señalar públicamente a esos tres «poderes» reclamando una mirada más centrada en el respeto al territorio y al medio ambiente y mucho menos mercantilista y especulativa. Pero mi impresión es que, igual que todavía ocurre con frecuencia, señalarlos no significa que entendamos adecuadamente cómo funcionan esos «poderes» y si realmente son «poderes» o, simplemente, marionetas de los poderes reales, tal y como estamos entendiendo poco a poco y con grandes dificultades. Algunos párrafos de César Manrique pueden ayudar a entenderlo mejor.
La irracionalidad de algunos, unida a la desidia de los gobernantes y al afán de lucro de las compañías constructoras están destruyendo todo el encanto y la armonía de una isla única en el mundo.
La legislación existente para frenar la destrucción sistemática de la isla es caduca y reaccionaria. A todo esto hay que añadir la postura incomprensible del Gobierno de Canarias, que apoya y defiende toda esta especulación que se cierne sobre la isla alegando que esta es la única salida a su maltrecha economía. Lo que el Gobierno no quiere ver es que, si se arruina el territorio insular, masacrando su geografía, destruyendo su sistema vulcanológico y aniquilando las expectativas de vida, en un futuro muy próximo la existencia de los habitantes de Lanzarote peligrará, porque no se puede basar la supervivencia de un pueblo en el exterminio de toda su riqueza natural.
He repetido hasta la saciedad el cuidado que debíamos tener en la planificación urbanística de la isla, pero la miopía de los gobernantes y el afán de riqueza de los especuladores están derrumbando irremisiblemente el futuro de una isla que pudo haber sido una de las más rentables y originales del planeta.
Ahora me causa una profunda tristeza ver cómo el trabajo de tantos años se desmorona «en pos del mal llamado progreso». (Págs. 64-65 de La palabra encendida).
La negrita la utilizo para destacar cómo ve Manrique a los «responsables» de la destrucción de la isla. El problema que yo veo es que esos «responsables» no son independientes entre sí, ni están separados, sino que están muy relacionados, es decir, «no hay separación de poderes».(Nota de edición: las negritas de este texto son decisión del autor)
En trabajos anteriores, yo también me referí, en términos similares, para tratar de describir la situación de Lanzarote y de Canarias, llegando hasta donde podía llegar con la información disponible, incluso avalada por la Fiscalía de Medio Ambiente de Gran Canaria. Ahora no lo haría o me plantearía otras preguntas. Me parece que tengo más claro que los «gobernantes» no son miopes, ni tienen desidia, ni tienen posturas incomprensibles, ni es cierto que no quieran ver. Los presuntos «gobernantes» suelen ser «puestos o colocados» por grupos empresariales que financian sus campañas, que compran «políticos independientes» para que contribuyan a formar mayorías al servicio de intereses muy concretos y que financian expulsiones y ceses de políticos realmente independientes cuando esos intereses están en peligro, con la excusa habitual de falta de confianza o cualquier otra cosa que se inventen.
En realidad, los «presuntos gobernantes» forman parte de tramas que no entendemos bien, en las que están involucrados bancos, grandes corporaciones, las ejecutivas a la carta de los propios partidos, medios de comunicación, que difunden continuamente propaganda y desinformación, sin excluir un amplio abanico de «académicos de prestigio» que practican la sumisión intelectual a la carta bien remunerada, así como, presuntamente y de manera ocasional, miembros del aparato judicial y policial.
Por si esto fuera poco, esta trama suele tratar de romper y desacreditar, de distintas maneras a los movimientos sociales organizados con grandes esfuerzos, apoyando personalismos, creando fricciones entre los miembros, apoyando nuevos grupos más «sensatos», ofreciendo trabajos y/o puestos en política o, simplemente, mintiendo descaradamente para descalificarlos públicamente y provocar conflictos internos. Ronald Duchin, que trabajaba para las grandes corporaciones con el objetivo de hundir a los movimientos sociales y ambientales, elaboró una estrategia denominada «Divide y vencerás» que seguía cuatro pasos:
1. Aislar a los radicales
2. Comprar a los oportunistas
3. «Cultivar a los idealistas»
4. Co-optar a los pragmatistas
Los cuatro pasos me suenan y, en este sentido, la etiqueta de los del «no a todo» es un ejemplo de las campañas de descalificación a la carta que los medios difunden ampliamente pero cuando los movimientos sociales proponen debates públicos con argumentos, son los políticos y los empresarios los que raramente aceptan debatir pues, habitualmente, carecen de argumentos sólidos. Y ellos lo saben perfectamente. La evidencia es amplia.
Y todo ello, como señala César Manrique, en nombre de un supuesto «progreso», centrado en el crecimiento del PIB, un indicador que, como ya he señalado en otras muchas ocasiones, solo nos indica la velocidad pero no la dirección, es decir, solo nos dice si aumenta o disminuye ese indicador numérico pero no hacia dónde vamos pues oculta la información relevante (ambiental, social y también económica precisa) que es necesaria para evaluar la deseabilidad o no de ese aumento o disminución. Obviamente, no se puede hablar de progreso si se mide por el PIB y se realiza a costa de la destrucción ambiental irreversible, del deterioro de las condiciones de vida de las personas y de una distribución enormemente desigual de la renta que se utiliza políticamente para insistir en seguir creciendo con el fin de eliminar la desigualdad, algo falso e imposible con el marco fiscal y laboral existente.
Así pues, guiarse por un indicador de velocidad, sin saber a dónde vamos, conduce irremediablemente al desastre. Es más, si se hicieran bien las cuentas, monetarias y biofísicas, estoy convencido de que llegaríamos a la conclusión de que el turismo es una actividad antieconómica, nos cuesta dinero y deteriora el territorio y el medio ambiente, pero el coste público en infraestructuras y daños, los costes sociales reales, no se contabilizan. Es lo que escribí hace unos años sobre las islas que, como el tren de los hermanos Marx, los vagones se van quemando para llegar a ningún lado, al desastre, mientras algunos se enriquecen a costa de lo público.
Por eso me gusta recordar tres aspectos clave (no todos) que señalaba Adam Smith y que a mí me ayudan a darle forma a una mirada que me permite mejorar mi comprensión y la relación entre ellos: 1) La corrupción como traición a la comunidad, 2) Cómo se configuran las leyes y 3) Qué esperar de los empresarios.
1. «… los crímenes que parecen más atroces para los individuos… fueron… los que golpeaban inmediatamente el bienestar de la comunidad. Son dos, la traición y la cobardía…» Adam Smith. Lecciones de Jurisprudencia. (Curso 1762-63).
2. «… aquellos que tienen el mayor interés en defraudar y en imponerse al público son los que con frecuencia dictan la regulación del comercio». Adam Smith, carta 248 dirigida a Rochefoucauld en 1785, refiriéndose a Gran Bretaña.
3. «Cualquier propuesta de una nueva ley o regulación comercial que venga de esta categoría de personas (los empresarios) debe siempre ser considerada con la máxima precaución, y nunca debe ser adoptada sino después de una investigación prolongada y cuidadosa, desarrollada no solo con la atención más escrupulosa, sino también con el máximo recelo. Porque provendrá de una clase de hombres cuyos intereses nunca coinciden exactamente con los de la sociedad, que tienen generalmente un interés en engañar e incluso oprimir a la comunidad, y que de hecho la han engañado y oprimido en numerosas oportunidades». Adam Smith. La riqueza de las naciones, 1776. (Madrid, 344,1994)
Me sigue sorprendiendo la capacidad de Adam Smith para ver con claridad qué es el Gobierno, qué son los empresarios y cómo se cocinan las leyes y, sobre todo, para tratar de relacionar estas cuestiones mostrando lo que es el poder. Siguiendo a Smith, y cambiando de tercio, me viene a la cabeza que si tratamos de entender cómo funciona «el poder» proporciona una buena apertura mental y mejor capacidad de comprensión leer a Valle Inclán y hacer el esfuerzo imaginativo de traer a la actualidad una especie de «Corte de los milagros» como la que describió él pero con la actual apariencia y la coartada (falsa) de democracia, independencia, seriedad y responsabilidad.
Y veremos que es una corte que funciona prácticamente igual, con el mismo modus operandi pero con ligeras variantes en todos los ámbitos de la sociedad. En esta «Corte de los milagros», «ahora democrática», resulta muy difícil comprender lo que ocurre pues casi todo son apariencias, disimulo, engaño y más y más desinformación y propaganda. Por eso, la comprensión se obtiene con frecuencia, de manera inesperada por lo que es necesario estar abierto, como mínimo, a no creer que los Gobiernos gobiernan, a no creer que los empresarios solo se interesan por sus empresas, a no creer que jueces y policía nos protegen siempre, a no creer que los medios tienen interés en informarnos y, finalmente, a no creer que la Universidad te enseña a pensar, entre otras creencias falsas.
ALGUNAS EVIDENCIAS EMPÍRICAS SELECCIONADAS
Hace casi 30 años encontré por casualidad esta noticia que mostraba, para mí de manera inesperada y clara, algo que intuía pero que honestamente no me atrevía a expresar:
LOS EMPRESARIOS CANARIOS QUIEREN CONTROLAR LAS CONSEJERÍAS MÁS INVERSORAS
Los empresarios de las Islas han estado los últimos días un poco atareados intentando controlar la formación y composición del nuevo Gobierno de Canarias para la presente cuarta legislatura autonómica, con el objetivo fundamental de colocar a sus hombres de máxima confianza al frente de las consejerías más importantes, económicamente hablando, para así hacer posible que sus principales exigencias tengan una adecuada respuesta por parte del nuevo Ejecutivo regional. J.M.H. Ravina, Las Palmas. Idea Press, Diario de Avisos, 1 de Julio de 1995.
En 2003, también por casualidad, me encontré con esta declaración: «A los canarios nos ha ido bien con un cierto victimismo unido a una fuerte presión en Bruselas, pero el lloriqueo ya no vale (...) Canarias no tiene que ser una región subvencionada por Europa». Diario de Avisos. 30 de Noviembre de 2003. José Carlos Mauricio. Consejero de Economía, Gobierno de Canarias.
En 2014, el periodista Iván Suárez publica la siguiente noticia «La Púnica negoció con Repsol lavar su imagen y cambiar al presidente canario». Se trataba de influir en el congreso de Coalición Canaria para que Clavijo saliera elegido candidato a la Presidencia del Gobierno porque podría «pactar con el PP» y eso «le vendría bien a Repsol». Canariasahora, 23 de Agosto de 2015.
Y finalmente, en 2014, OXFAM, en su Informe titulado Gobernar para las élites, en el Anexo titulado «Secuestro democrático y desigualdad económica: Reflexiones sobre España», afirma:
Denunciamos que lo que estamos viviendo en parte de Europa y en España en concreto, es una rotura entre las decisiones políticas y los compromisos de la política pública con la ciudadanía. Una nueva fase del capitalismo donde las instituciones del Estado han sido secuestradas por las élites y los poderes económicos, marginando al ciudadano de las decisiones políticas y degradando el sistema democrático, que de seguir así podría llegar a convertirse en una farsa participativa que tan solo sirve para encubrir una progresiva concentración del poder (…) Ocho de cada diez personas piensan que en España, las leyes están hechas para proteger a los poderosos.
En 2017, el exministro de Industria, José Manuel Soria afirmaba que «Las eléctricas venían al Ministerio con los Reales decretos ya redactados». El Periódico de la Energía, 3 de Julio de 2017.
En 2020, me topé con este «desencuentro» entre el consultor francés Michael Gourion y José Carlos Francisco, empresario y exconsejero de Economía del Gobierno de Canarias, posteriormente, consejero de Sanidad, luego presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y actualmente, presidente del Consejo Económico y Social de Canarias.
El consultor francés Michael Gourion, en una entrevista realizada el 25 de Octubre de 2020, reconoce
…la baja formación media del empresario (canario)… pero tan negativo o más que eso es la mala política de subvenciones que hay con las empresas desde la Administración. Eso fue algo que me impresionó a las tres semanas de mi llegada a Canarias (en 2004)… aquí hay bastantes empresas zombis que no generan realmente valor ni suficientes clientes y sobreviven simplemente porque tienen subvenciones. Diario de Avisos.
Esta afirmación parece que no debió gustarle mucho a José Carlos Francisco (que lleva viviendo en Canarias algo más de tres semanas), y rápidamente le contestó en otra entrevista el 2 de Noviembre del mismo año, señalando, a la pregunta (parece que retórica) de si puede convertirse Canarias en una región subsidiada, «Es posible que esto ocurra durante uno o dos años, pero no es algo sostenible en el tiempo. Nadie nos va a subsidiar eternamente». Diario de Avisos.
| Políticos canarios tirando de un carro cargado de empresarios |
Personalmente, entiendo que no parece que estemos en una nueva fase del capitalismo, sino que más personas estamos empezando a ver con más claridad lo que era ya evidente para Smith en 1776 y también para Joaquín Costa, en su Oligarquía y Caciquismo como la forma actual de gobierno en España, escrito en 1901. Por todo lo anterior, considero que la imagen muestra con claridad, aunque no están todos los actores de la trama, a lo que se llama «gobernar».
¿DÓNDE ESTAMOS?
Obviamente, esto es fundamentalmente, el saqueo de lo público, de los bienes públicos, del territorio y del medio ambiente. Todo es considerado como una especie de «solar» que la trama espera «urbanizar» y mercantilizar, con el apoyo explícito y/o implícito de las correspondientes instituciones ambientales, ahora llamadas de Transición Ecológica (en una pirueta más para vaciar de contenido el lenguaje y crear más engaño y confusión). A lo anterior se suma el saqueo de los fondos públicos y el no pago «legal» de impuestos, incluyendo, en el caso de Canarias, todo el montaje del Régimen Económico y Fiscal (REF), con la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC), la Política Agraria Común (PAC) y el cuento de que somos región ultraperiférica (RUP). El resultado consiste en más pobreza y desigualdad, aunque el presunto Gobierno de Canarias no se hace responsable de ello ni se atreve a señalar a los empresarios que son los que deciden, pues lo considera, simplemente, como algo ajeno a sus políticas ya que según ese «Gobierno», «los indicadores de pobreza, desigualdad y exclusión muestran una gran resistencia a disminuir», como si los indicadores tuvieran vida propia.
En suma, no es nada fácil «incomodar» ni «cuestionar» al poder real si reconocemos que nos encontramos en una democracia secuestrada (y menos todavía si nos creemos que estamos en una democracia plena), como indica OXFAM (pero con el asentimiento de la mayoría de los partidos políticos), en la que la necesidad de crear «una nueva educación y una nueva conciencia», como sugería César Manrique, resulta casi imposible pues dicho secuestro impide esa nueva educación e imposibilita esa nueva conciencia que, de obtenerse, tendrían profundas implicaciones sobre nuestra manera aprendida de vivir y sobre nuestros hábitos de consumo. Pero antes habría que reconocer que nos han convertido en consumidores, que nos crean continuamente necesidades innecesarias y que eso va contra nosotros mismos, contra nuestra naturaleza y contra el medio ambiente.
Mi impresión es que solo un impacto externo como el agravamiento del cambio climático o la interrupción del flujo de gas y petróleo, etc., podría forzarnos a volvernos, en el caso de que todavía fuera posible, hacia el territorio y el cambio de hábitos necesario para vivir en él. Por el momento, los que manejan la trama rechazan cualquier tipo de adaptación real y consciente a los límites del territorio, haciéndonos creer que ya estamos en ello con disparates como el coche eléctrico, llenar los tejados de paneles solares o experimentos tipo Chira-Soria y una financiación pública desmesurada que solo sirve para derrochar esos fondos públicos en beneficio de «inversores/saqueadores privados» y de apuestas tecnológicas que no van a resolver ningún problema que beneficie al interés público. Lo único que se consigue es ampliar el espacio y el volumen del saqueo. ¿Tendremos capacidad para empezar a ver esto y decir no?
[1] Publicado originalmente en Palabra y compromiso: Al poder se le incomoda. César Manrique. Activismo. Fundación César Manrique. Pp. 325-341. Lanzarote. 2025.
jueves, 1 de mayo de 2025
jueves, 27 de marzo de 2025
sábado, 8 de febrero de 2025
Los partidos políticos de Canarias no se atreven con AENA
AENA SE BURLA DE CANARIAS/ http://espiral21.com/aena-se-burla-de-canarias/
Aena se burla de Canarias, pero ni uno solo de los partidos con representación en el Parlamento regional (PSOE, CC, PP, NC y Vox), se atreve a elevar la voz.
El regulador aeroportuario, presidido por el socialista catalán Maurici Lucena, cerró esta miércoles su cotización en Bolsa a 212 euros por acción, tres veces más de su salida el mercado en 2017 cuando valía 58 euros y el Gobierno de Rajoy vendió el 49% del capital a fondos de inversión internacionales.
Ahora, el gestor estatal (mantiene el 51% de la sociedad) asegura que su anhelo es mantener elevados estándares de seguridad y calidad en los ocho aeropuertos del archipiélago, “con unas tarifas aeroportuarias extraordinariamente competitivas para las aerolíneas” en un claro mensaje de apaciguamiento a compañías como Ryanair.
Aena prevé invertir en cinco años (2027-2031) unos mil millones de euros, a razón de 200 millones de euros al año, menos de un 10% de lo que el regulador gana en un solo ejercicio: 2.000 millones de euros en 2024.
Los aeropuertos canarios, con 50 millones de pasajeros, facturan unos 400 millones de euros al año, casi la mitad de lo que Aena diseña en su plan director de inversion.
Lucena asegura que están en marcha los proyectos de los aeropuertos de Tenerife Sur, Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna y César Manrique-Lanzarote, los territorios insulares con preponderancia de Coalición Canaria en los órganos de gobierno local.
Lucena destaca que estas inversiones “constituyen una muestra más que evidente del compromiso de Aena con la conectividad y el desarrollo del archipiélago canario”. “Los aeropuertos están al servicio del territorio en el que se asienta, para garantizar y mejorar la movilidad de sus ciudadanos y de sus empresas”, ha asegurado el presidente
Lucena se reunió con presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, y con la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila.
Señaló que la propuesta para las inversiones futuras en los aeropuertos de Canarias “superará sustancialmente los 1.000 millones de euros”. Estas inversiones, cuya planificación se va a incorporar a las propuestas de los planes de inversión de Aena, son “una muestra más que evidente del compromiso de Aena con la conectividad y el desarrollo del archipiélago canario”, ha explicado el presidente, que ha enfatizado que “los aeropuertos están al servicio del territorio en el que se asienta, para garantizar y mejorar la movilidad de sus ciudadanos y de sus empresas”.
También han participado en las reuniones otros miembros de la alta dirección de Aena como el vicepresidente ejecutivo, Javier Marín; la directora general de Aeropuertos, Elena Mayoral; la directora general Comercial e Inmobiliaria, María José Cuenda; el director regional de los aeropuertos de Aena en Canarias, Luis López Chapí; y los directores de los aeropuertos de Tenerife, Juan Carlos Peg (Tenerife Sur) y Francisco Javier Osmán (Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna).
El vicepresidente de Aena, por su parte, detalló los proyectos para la isla de Tenerife, que cuentan con un presupuesto planificado de alrededor de 800 millones de euros, de los que 550 se destinarán al Aeropuerto de Tenerife Sur y 250 millones para el de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna. Las redacciones de los dos proyectos constructivos tienen prevista su finalización en este mismo año. “Aena lleva tiempo trabajando con las autoridades locales, los técnicos del Cabildo de Tenerife, en el análisis de las mejores soluciones y en el diseño de todas las actuaciones necesarias”, ha explicado Marín.
Lucena también ha anunciado que los diseños de las actuaciones a realizar en el Aeropuerto César Manrique-Lanzarote se encuentran “avanzados”. Este proyecto supondrá la realización de mejoras en las Terminales T1 y T2, así como en la zona de plataforma.
Este periódico intentó sin éxito que los partidos con representación parlamentaria dieran su versión de los hechos.
jueves, 26 de diciembre de 2024
LA RIC - El Canario Socarrón
Ahora sí que me riscaron la perra, y esta vez no fue el conejo el culpable. Fue la RIC, esa varita mágica que convierte impuestos en chiringuitos fiscales y viviendas en trampas de especulación.
Nos la vendieron como el remedio milagroso para el desarrollo de Canarias, pero, como ocurre con todo truco barato, el verdadero truco está en quién se queda con la magia y quién paga la cuenta.
La Reserva para Inversiones en Canarias, esa joya fiscal que dicen que beneficia a todos, no es más que un jardín con flores de plástico. Bonito por fuera, inútil por dentro.
Dicen que está para reinvertir en el desarrollo de las islas, pero en realidad es un buffet libre para grandes fortunas. Construyen viviendas, sí, pero no para que vivas, sino para que esperes a que ellos decidan cuánto quieren ganar contigo.
La RIC no es desarrollo, es un casino. Y nosotros somos las fichas.
Imagina que estás en un banquete, pero solo puedes mirar mientras otros se empachan. Eso es la RIC para el pueblo canario.
Te prometen que el dinero se reinvierte en la economía local, pero lo único que crece son los precios del alquiler, mientras las viviendas se quedan vacías, esperando al mejor postor. ¿Te sorprende? No debería.
Este es el país de los espejismos fiscales, donde los que tienen mucho logran tener aún más, y los que no tienen nada, se quedan con las migajas… si es que llega alguna.
Nos dicen que la crisis de la vivienda es un problema complejo.
Complejo es un sudoku, no esto.
Aquí el problema es clarito, unos pocos especulan con las casas mientras muchos no tienen dónde caerse muertos. La RIC ha sido como darle las llaves de la despensa al ratón.
Y el Gobierno, en lugar de poner freno, le aplaude mientras se come todo el queso. Y no nos vengan con cuentos de que esto es «legal».
Legal es, claro, porque ellos mismos escribieron las reglas. Pero moralmente, es un cachondeo.
Cuando usas una herramienta fiscal para construir viviendas que luego alquilas al triple de su precio, o simplemente las dejas vacías porque estás jugando al ajedrez del mercado, eso no es inversión, es un robo con guante blanco.
Es como si un agricultor recibiera subvenciones para plantar tomates, pero en lugar de venderlos, los apilara en un almacén esperando que se pudran porque sabe que la próxima cosecha le será más rentable.
Eso es lo que están haciendo con la vivienda en Canarias. Solo que aquí no hablamos de tomates, hablamos de hogares. De familias. De vidas.
Y mientras tanto, Coalición Canaria al servicio de los mismos de siempre, sus colegas de las élites empresariales que les sostienen en el poder para no poder sus ventajas y se llenan la boca con discursos vacíos.
Que si «promoción del alquiler asequible», que si «combatir la especulación». Bla, bla, bla. Nos han dejado como a un coche sin gasolina, cuesta abajo y sin frenos, mientras ellos se dan un paseo en limusina.
La RIC podría haber sido un motor de cambio, una herramienta para crear un futuro más justo.
Pero en lugar de eso, es un chiste cruel, un juego de trileros donde la bolita siempre termina en el bolsillo del de siempre.
¿Es esto lo que queremos para Canarias?
¿Un paraíso para especuladores y un infierno para los que solo quieren vivir?
Si no cambiamos las reglas del juego, nos quedaremos con un archipiélago lleno de casas vacías, pero sin hogares. Porque, señoras y señores, en esta partida la perra ya está riscada. Y no fue el conejo. Fue la codicia.
viernes, 18 de octubre de 2024
Gustavo A. Marrero, economista: “La visión de corto plazo de la política nos lleva a la situación actual de desigualdad en riqueza en Canarias”
Entrevista con el catedrático de Análisis Económico de la ULL e investigador principal del estudio sobre ‘La desigualdad en riqueza en Canarias’
El profesor, investigador y catedrático de Análisis Económico en la ULL Gustavo A. Marrero atesora un currículo académico muy extenso. Marrero, aparte de ser el investigador principal del novedoso estudio La desigualdad en riqueza en Canarias, presentado este miércoles en la Facultad de Económicas de La Laguna, es, entre otras responsabilidades, miembro del Centro de Estudios de Desigualdad Social y Gobernanza (Cedesog), del Instituto Universitario de Desarrollo Regional de la ULL y de la red Equalitas.
Una investigación encargada por el Gobierno resalta la desigual riqueza en Canarias: el 10% de hogares acumula más del 60% del totalMarrero, junto con otros especialistas en economía y profesores, como Clara Martínez-Toledano (del Imperial College Business School, Word Inequality Lab), Juan C. Palomino (de la Universidad Complutense de Madrid) y Dmitry Petrov (de la Universidad de Alcalá), ha sido copartícipe de ese proyecto de investigación, un trabajo inédito en Canarias, nunca antes realizado, que se ha desarrollado tras el encargo realizado desde Presidencia del Gobierno de Canarias en la legislatura anterior, con Ángel Víctor Torres de presidente (del PSOE y hoy ministro en el Ejecutivo español)
Con ese complejo estudio, que ha tenido un coste de 15.000 euros (lo que factura la ULL), se han tratado de alcanzar, como reconoce el catedrático Marrero, los siguientes objetivos: medir la desigualdad en riqueza en Canarias, completar estudios de desigualdad en renta y en pobreza, y generar una metodología que permita actualizar y seguir la desigualdad en riqueza en Canarias, algo que antes nunca había sido planteado o analizado para el territorio canario.
En esta entrevista, Gustavo A. Marrero se adentra en las claves y conclusiones de ese estudio, abordado por un equipo de cuatro profesionales, a la vez que comparte con los lectores algunas de las causas y de las consecuencias del profundo problema de desigualdad en el reparto de riqueza que se da en Canarias, un fenómeno que no es nuevo y que resulta de la combinación de gran número de factores que llevan influyendo al menos en los últimos tres decenios.
Este miércoles, 16 de octubre, redactores del estudio encargado en la legislatura pasada (2019-2023) por la Viceconsejería de la Presidencia con el objeto de analizar cómo se reparte la riqueza en Canarias han presentado en sociedad los resultados obtenidos, previa invitación, por ejemplo, de representantes de las principales instituciones públicas y de los agentes sociales. En ese equipo, está usted como investigador principal. Antes de ir al grano, quizá convenga que usted explique qué es la riqueza, cómo se suele y puede medir, y qué dificultades entraña este proceso. Por cierto, ¿cómo lo han hecho ustedes en este estudio? ¿Con qué equipo multidisciplinar han contado?
La definición de riqueza que usamos en el estudio es la de riqueza neta, la usada en el Sistema de Cuentas Nacionales. Mide el total de activos (financieros y no financieros) menos los pasivos (deudas) de todos los hogares a valor de mercado en una fecha determinada. Los activos financieros serían el efectivo existente (en cuentas corrientes), los depósitos, otros activos de renta fija (bonos, letras del tesoro...), el valor de las acciones, las participaciones en fondos de inversión, los seguros de vida o los fondos de pensiones... Por su parte, los activos no financieros se refieren al valor de los inmuebles, terrenos o al valor del negocio de los autónomos. Las deudas, en cambio, hacen referencia a créditos existentes, hipotecas o cualquier deuda que los hogares tengan con otros individuos o instituciones.
Para poder medir la desigualdad, es necesario tener de todo eso para cada individuo en una muestra representativa de los hogares canarios (y de España, para hacer las comparaciones). El manejo de datos y de supuestos que hay que hacer para conseguirlo es alto. Las bases de datos habituales disponen de información de renta (flujos), pero no de riqueza (stock). Y la manera habitual para medir la riqueza, que es compleja, consistía en hacer imputaciones acerca de lo que valdrían los activos del individuo según la renta que han generado (por ejemplo, el rendimiento que te da el fondo de inversión o tus acciones, y del valor catastral del inmueble).
Para este trabajo, en cambio, hemos tenido la fortuna de disponer de una nueva base de datos de registros administrativos, el Panel de Hogares, que une información de renta (IRPF) con el impuesto del patrimonio, lo que permite completar muchas lagunas que antes se tenían usando los procedimientos convencionales. En este sentido, estamos muy contentos con el trabajo, ya que somos los primeros en usar el Panel de Hogares para estimar la riqueza (no solo para Canarias, sino también para España). Además, hemos mejorado la metodología existente y hemos tenido la fortuna de contar con un equipo multidisciplinar de enorme nivel, con expertos internacionales en riqueza para realizar este trabajo.
Además de mi presencia como experto en desarrollo económico, desigualdad y desigualdad de oportunidades, y como conocedor de la economía canaria, hemos contado, todo un lujo, con la profesora Clara Martínez-Toledano, del Imperial Collegue y del World Inequality Lab, una referencia mundial en estudios de desigualdad en riqueza. Hemos aplicado sus técnicas en este trabajo. También han participado Juan C. Palomino, profesor de la Universidad Complutense de Madrid e investigador de INET en la Universidad de Oxford, que es experto internacional en desigualdad en renta y en riqueza, y Dmitry Petrov, investigador de la Universidad de Alcalá de Henarés. Petrov ha sido una pieza fundamental en el proyecto investigador, al ser, además de experto en desigualdad, un gran conocedor del manejo del Panel de Hogares, que es un recurso complejo.
Bien, y ahora: ¿cuál es la idea central que se extrae de ese complejo trabajo técnico en relación con el concepto de redistribución de la riqueza entre la población isleña?
El mensaje es muy claro: Canarias está entre las regiones españolas de mayor desigualdad en riqueza en España, junto con otras como Madrid, Cataluña o Baleares. La diferencia es que estas otras tres regiones tienen niveles de PIB por habitante bastante mayores. Por lo tanto, Canarias se coloca entre las regiones con menor renta por habitante y es más desigual, tanto en renta como en riqueza. Según nuestras estimaciones, que tengo que enfatizar que son provisionales y probablemente sufrirán alguna modificación próximamente, en Canarias el 10% de los hogares que más riqueza acumulan poseen aproximadamente el 60% de la riqueza de la región (algo menos en el resto de España), mientras que el 50% que menos tiene acumula por debajo del 3-4% del total (aproximadamente el 7-8% en media en el resto de España). Algo menos del 40% de la riqueza restante la posee la clase media-alta (algo más del 40% en el resto de España). Esto conduce a que, en Canarias, el 10% que más tiene acumula entre 80 y 85 veces más riqueza que el 50% que menos tiene (esta ratio para el resto de España es aproximadamente entre 45 y 50 veces).
El estudio, como usted ya ha subrayado, concluye que Canarias está afectada, incluso profundamente, por un proceso de inequidad de riqueza que genera su economía y, en términos generales, las políticas aplicadas en las islas. ¿Cuáles son las causas de esa descompensada redistribución de recursos entre la población? ¿Las puede detallar?
La riqueza en una variable stock, como tal, es fruto de todo lo acumulado por los individuos en el pasado. Además, es una variable que tiene mucha inercia (es difícil que cambie en el tiempo). Esto hace que las causas de una alta desigualdad en la riqueza no se tengan que buscar en los últimos años, sino en las últimas décadas. La desigualdad actual es fruto, al menos, de la evolución de la economía en los últimos 30 o 40 años. Desde hace muchos años (al menos desde finales de los noventa), vemos en los datos cómo los niveles de productividad de los trabajos peor remunerados son más bajos que los de los mejor remunerados. Esto, de momento, ha generado una desigualdad en renta que se ha mantenido durante muchos años y que al final se ha reflejado en la desigualdad en riqueza. Una baja movilidad social también afecta en que la desigualdad de la riqueza sea persistente, al pasar los activos de generación en generación, siendo muy difícil revertir las diferencias.
Además, muchas políticas han favorecido e incentivado la acumulación de activos inmobiliarios en unos pocos (entre el 25% y el 10% de población más rica), al mismo tiempo que el endeudamiento se generalizaba en el resto de la población, limitando mucho la capacidad de acumular riqueza en este segmento. Durante muchos años consecutivos, la capacidad de ahorro (y de acumular nuevos activos, financieros y no financieros) la han tenido, mayoritariamente, los que partían de condiciones más favorables (tenían más riqueza). Entrar en mayor detalle sobre las causas es imposible con el estudio realizado. Esto requiere adentrarnos ahora en muchos detalles que sería imprudente referenciar en estos momentos.
Una vez explicado el origen de ese proceso de inequidad, quizás quede ahora observar cómo se pueden cambiar las cosas… Pues eso: ¿qué caminos hay que seguir para corregir esa situación, siempre que los dirigentes políticos consideren que se le debe dar la vuelta, que igual hasta no es así?
Este estudio ha puesto la situación de desigualdad de la riqueza de Canarias en el mapa con una rigurosidad muy alta. Para poner las soluciones, hay que entender bien los motivos. Pero esto no ha sido el objeto del estudio. Hay que ser igual de serios y rigurosos en lo que se propone para revertir la situación, ya que muchas medidas que se nos puedan ocurrir podrían tener un efecto contrario en el largo plazo.
A los políticos hay que convencerlos de que luchar contra esta desigualdad va a favor de la movilidad intergeneracional, de la productividad y de la eficiencia económica. Altos niveles de desigualdad (en renta o en riqueza) terminan generando inmovilidad social y desigualdad de oportunidades, y existen muchos estudios, y muy rigurosos, que concluyen que esto es malo para la productividad y para el crecimiento económico, ya que, entre otros motivos, provoca que mucha inversión no se materialice y, además, que quienes la materializan no sean los más aptos para hacerlo. En definitiva, la alta desigualdad (en riqueza, especialmente) puede generar mucha inversión poco productiva.
En este sentido, aunque revertir la tendencia de la desigualdad no sea fácil y su reducción puede llevar años (más allá del ciclo político habitual de cuatro años), cambiar la tendencia y entrar en una senda de mejoría daría mucho valor a la política económica y lanzaría una gran señal al resto de España y de Europa sobre que en Canarias nos tomamos este problema en serio.
¿Se puede decir que este es un problema estructural en Canarias? Si fuera así, ¿qué papel ha desempeñado el dominio del sector turístico en la economía isleña o, si se prefiere, la estructura productiva propia de las islas en los últimos 40 o 50 años?
No disponemos de series históricas largas; por ello, no podemos decir si el problema es estructural. Pero, tal y como comenté anteriormente, al ser la riqueza el resultado de lo acumulado en las últimas décadas, sí se puede afirmar que es un problema cuyo origen viene de atrás. Nuevamente, la respuesta a esta pregunta no se encuentra en nuestro análisis ni en los datos.
El turismo es el motor principal de la economía canaria y es donde tenemos una gran ventaja comparativa. Es un sector muy intensivo en mano de obra y poco en capital, por lo que, en teoría, no tendría que generar más desigualdad que otros de similares características.
Sin embargo, en el caso de Canarias (y puede que en Baleares también), sí creo que ha afectado (de forma negativa) a la desigualdad, por dos motivos (reitero que es una opinión por otros análisis, más que por algo que salga de los análisis hechos en este estudio). Primero, los bajos niveles de productividad en general en Canarias y en el turismo en particular han mantenido los salarios reales bajos, especialmente entre la población de menor nivel de renta y riqueza (en Canarias puede ser de más del 50% de la población ocupada). Segundo, ha fomentado durante mucho tiempo una inversión constructora que sí ha generado un aumento notable en las rentas del capital, y estas sí que se han acumulado en pocas manos.
La riqueza generada durante los bums de los 80, 90 y 2000 ha permitido a sus tenedores, con posterioridad, diversificar su cartera e invertir en activos de alta rentabilidad (acciones, fondos de inversión...). Además, esta inversión realizada en ladrillo ha sido poco productiva, lo cual se traduce en que ha favorecido muy poco al resto de los sectores y trabajadores. Dicho de otra manera, esta inversión ha contribuido muy poco a que los trabajadores sean más productivos, lo que no les ha permitido generar incrementos salariales de manera sostenible.
Y, claro, ¿cuál ha sido el papel de los gobiernos, de las políticas económicas, fiscales, sociales, educativas… desplegadas en todo ese periodo?
Una de las misiones de la política económica es corregir ineficiencias y evitar que los recursos se desvíen a inversiones poco productivas. Han de incentivar la meritocracia, promoviendo que quienes realicen la inversión monten empresas, accedan a puestos relevantes en la toma de decisiones…; sean los mejores (mayor esfuerzo y mayor talento), con independencia de su origen social o del acumulado de riqueza que se tenga. Una economía que consigue esto estaría funcionando al máximo rendimiento. Y la inversión que se generase, si bien haría más ricos a unos que a otros, todos la verían como más justa, y además generaría más efectos positivos para el resto, por lo que no veríamos tantas diferencias, probablemente.
La política en Canarias (y en España también) de las últimas décadas no se ha regido por esos principios. La visión de corto plazo de la política (muchas veces clientelista y aplicada con mucho desconocimiento) nos ha llevado a la situación actual, que, sin ser mala (ya que no podemos decir que, en media, vivamos peor que hace 30 o 40 años), sí es muy desigual y podría ser bastante mejor. Aplicar medidas de política no es fácil, ya que genera muchos efectos indirectos de corto, medio y largo plazo que hay que intentar prever. Y hay que saber bastante de economía para poder anticipar estos efectos directos e indirectos y asesorar a los gobiernos (y que se dejen asesorar, claro).
¿Cómo visualiza este estudio a Canarias dentro del marco España, del país, y de la Unión Europea (UE) respecto al concepto central analizado: el ideal de un reparto equitativo de la riqueza? ¿Cómo estamos y dónde deberíamos estar si las políticas se hubiesen dirigido a otros fines quizá más de interés general?
Déjeme aclarar un aspecto, que es muy relevante y suele llevar a posiciones contrapuestas cuando realmente no lo están. En una economía, tiene que existir desigualdad. No existiría ningún incentivo al esfuerzo si no se permitiera la desigualdad. Esto hay que tenerlo muy claro. Lo que hay que combatir es la desigualdad de oportunidades (un concepto más genérico que el de inmovilidad social), que es aquella desigualdad ocasionada pura y exclusivamente por factores que están fuera del control de las personas, como su género, su raza, su origen social o su lugar de nacimiento. Cuando se habla de equidad, realmente se debe hablar de igualdad de oportunidades (reducir la desigualdad injusta), y no de promover una igualdad que mine el esfuerzo y el desarrollo del talento.
Conseguir la igualdad de oportunidades debería estar en el centro de la política. Si esto se consigue, estamos realmente incentivando la meritocracia y la correcta (eficiente) asignación de recursos: las inversiones las realizan los más productivos; el emprendimiento lo realiza el que más talento tiene; la educación superior y especializada la adquiere el que más se ha esforzado. Y todo esto redunda en una mayor productividad global, en un mayor crecimiento y en una menor desigualdad y mayor movilidad social.
En este sentido, España se encuentra entre los países europeos de mayor desigualdad de ingresos y de mayor desigualdad de oportunidades. Y Canarias, a su vez, entre las de mayor desigualdad y desigualdad de oportunidades dentro de España. Claramente, en España y en Canarias se han puesto medidas de crecimiento de la inversión sin tener en cuenta los principios de meritocracia (y de igualdad de oportunidades), lo que ha provocado, entre otras cosas, tener hoy mayores niveles de desigualdad (de oportunidades, sobre todo) y bajos niveles de productividad. Así tenemos que no es una cuestión de dirigir las políticas desde el inicio hacia una línea de mayor interés general; es la de dirigir las políticas a mejorar la igualdad de oportunidades, que ya esto revertirá, tarde o temprano, en la productividad global de la economía y en el interés general.
En un plano más pedagógico, ¿podría explicarnos por qué es importante el estudio y la comprensión de la desigualdad, de manera especial en Canarias? Y, en una misma línea, ¿por qué es relevante poder medir la inequidad en riqueza?
Aquí podría estar más de un día hablando. Pero creo que ya he mencionado aspectos relevantes. Altos niveles de desigualdad (en riqueza, especialmente) provoca divisiones sociales y un aumento de las tensiones políticas que dificulta la implementación de políticas buenas para la sociedad en general y se tiende a favorecer a los extremos. También aumenta la inmovilidad social y la desigualdad de oportunidades, lo que provoca malas asignaciones del talento y de la actividad empresarial (entre otros) y conduce a una baja productividad y a ineficiencias económicas. Por lo tanto, cuando se tiene un aspecto muy importante que puede tener efectos muy relevantes en la economía, lo primero que hay que hacer es medirlo bien. Si no tenemos buenas mediciones, no sabemos si tenemos o no la enfermedad, y esto es lo primero que tenemos que saber.
Por lo tanto, medir bien la desigualdad en riqueza implica poder hacer seguimiento de los efectos de determinadas medidas de política, de entender las causas y las consecuencias, de saber si el grado de la enfermedad es alto, bajo, está mejorando o está empeorando. Es igual de relevante medir bien estos aspectos en economía que tener medidas de la efectividad de un medicamento o de una vacuna en medicina.
Si tenemos sistematizado un procedimiento de medición y tenemos información de diferentes colectivos de individuos, podemos medir y evaluar acciones concretas. También, si nos compararnos con otras regiones españolas, podemos ir evaluando de manera relativa e ir modificando y adoptando nuestras políticas. Además, permite identificar qué rango de colectivos son los que ofrecen mayor diferencial en riqueza respecto a otros, y por lo tanto a quiénes hemos de dirigir las políticas. Todos esto es complicado de ejecutar, pero se puede realizar y, sobre todo, puede ayudar a dirigir y monitorizar mucho mejor la política económica de un país y de una región.
¿El estudio que se ha presentado refleja o saca a relucir desigualdad de resultados dentro de Canarias?
Por supuesto. La riqueza, como he comentado, no es más que el resultado de lo acumulado (en forma de activos) durante muchos años. Y lo que se puede acumular depende en gran medida de los resultados que se van obteniendo a lo largo de la vida (en educación, salarios, rentas, salud...). Todo está conectado. No se conciben unos niveles tan altos de desigualdad en riqueza sin que haya habido, durante mucho tiempo, niveles altos de desigualdad en otros resultados.
Y sobre esto mismo: ¿qué relación se puede dar entre la desigualdad de oportunidades en Canarias y la desigualdad de resultados?
Ya comenté anteriormente que realmente es muy relevante distinguir entre desigualdad de resultados y desigualdad de oportunidades. Para nada es lo mismo, y lo que realmente queremos mantener en niveles bajos es la de oportunidades. Lo que pasa es que la desigualdad (total) ha de estar controlada en niveles aceptables (esto depende de cada momento y región), ya que altos niveles de desigualdad (ya sea de esfuerzo o de oportunidades) promueven la aparición, tarde o temprano, de grupos de poder que favorecen la desigualdad de oportunidades. Esta relación positiva entre desigualdad (total) de resultados y de oportunidades (o de inmovilidad social) es lo que se conoce en la literatura como la Curva del gran Gatsby, popularizada en Estados Unidos durante el mandato de Barack Obama.
¿Ha habido buena implicación de las administraciones públicas, sobre todo del Gobierno de Canarias, en lo que concierne a facilitar el acceso a los datos o registros necesarios para el análisis más completo posible?
La fuente de información ideal para hacer un estudio como este puede ser de una encuesta financiera de las familias, como la que realiza el Banco de España, pero a nivel de Canarias. O disponer de los registros administrativos de todos los declarantes del IRPF (y del patrimonio e impuestos de sucesiones y donaciones) en Canarias. Una muestra representativa de los registros administrativos, debidamente anonimizados, debería estar disponible para al menos la comunidad científica en Canarias y en España. Esto ya es así en muchos países del mundo, y deberíamos tender a ello en el corto plazo.
En este caso, se hicieron varios intentos por obtener esos datos, y no fue posible. La falta de personal y el paso de responsabilidades entre la Hacienda canaria y el Instituto de Estudios Fiscales empantanaron la situación.
Ante esa falta de colaboración de algunos servicios públicos de la Administración autonómica, ¿cómo se procedió para paliar tal déficit y evitar que el trabajo cojeara?
Menos mal que finalmente apareció la alternativa del Panel de Hogares, que, actualmente, es la mejor base de datos de que disponemos para hacer este tipo de estudios. Pero una buena encuesta financiera a familias (representativa en Canarias) y disponer de los registros administrativos de IRPF al menos habría ayudado a afinar la medición de algunos aspectos relevantes.
¿Es esta entrega de resultados solo la primera del proyecto porque este va a tener continuidad?
El proyecto va a tener continuidad. Ya estamos buscando fuentes de financiación en convocatorias competitivas nacionales e internacionales para que esto sea así. Por ejemplo, acabamos de solicitar un proyecto a la Fundación CajaCanarias. No solo se hará para Canarias, sino que la idea es hacerlo para todas las regiones españolas y crear una metodología que permita actualizar las series anualmente y hacer un seguimiento a la desigualdad en riqueza en España (desde el Cedesog nos fijaremos mucho en Canarias, por supuesto). Estamos intentando que los resultados se vean en lugares de tanto prestigio como el Center for Economic Policy (de Esade) o el Word Inequality Lab, que dirige el prestigioso Thomas Piketty y del que la investigadora del equipo Clara Martínez-Toledano es miembro.
¿Considera que Canarias carece de perfiles especializados en ciencias sociales y tratamiento de datos? ¿En qué medida másteres universitarios como el de la Universidad de La Laguna (ULL) sobre Análisis Aplicado para las Ciencias Sociales (MUAAC) pueden contribuir a corregir ese déficit?
Sí, la carencia es grande. Los estudios en ciencias sociales, durante mucho tiempo, se han realizado con modelos cualitativos, modelos teóricos sencillos o con técnicas estadísticas básicas usando bases de datos muy agregadas y limitadas. En pocos años (menos de 10 años), el mundo del dato y las técnicas estadísticas que se pueden aplicar en ciencias sociales han cambiado radicalmente. Las posibilidades para realizar análisis, mediciones, estudios de relaciones, evaluaciones de políticas, etcétera, en el ámbito de las ciencias sociales ha crecido enormemente.
En Canarias, además, el Istac está haciendo un gran trabajo al poner a disposición de la comunidad científica una serie de datos masivos para hacer estudios muy detallados sobre empleo, inflación, turismo, educación, pobreza... En este nuevo contexto, cada vez son más las posibilidades de aplicar técnicas de inteligencia artificial y de big data al campo de las ciencias sociales, junto con el uso de técnicas multivariantes para estudiar relaciones complejas entre variables sociales y económicas.
El máster que usted menciona persigue cubrir la deficiencia en formación que existe para los egresados en Económicas, Empresa, Turismo, Sociología, Trabajo Social, etcétera, en técnicas de análisis de datos en el campo de las ciencias sociales, aunque también son bienvenidos los egresados con formación en estadística, ingenieros informáticos, matemáticos… que quieran aprender a hacer aplicaciones en ciencias sociales.
¿Esa necesidad de profesionales tan específicos, bien preparados, también se debe trasladar a las administraciones públicas, entre ellas la autonómica?
Por supuesto. Desde mi punto de vista es muy necesario. En toda la administración pública es necesario que entren personas con capacitaciones en el análisis de datos y estudio de relaciones y evaluación de políticas públicas. Y no considero que sea una formación específica.
Usted es miembro del Centro de Estudios de Desigualdad Social y Gobernanza de la ULL, del que durante varios años fue su director. ¿Qué papel ha jugado esta entidad en el conocimiento de la desigualdad y la pobreza en Canarias y qué estudios ya han realizado al respecto?
El Cedesog lleva desde su fundación muy activo en la generación de estudios de calidad sobre desigualdad en renta, salarial, desigualdad de oportunidades, pobreza, desigualdad en rendimiento educativo... Faltaba este de desigualdad en riqueza, que no se había hecho dada su complejidad. También desde el Cedesog se han abordado informes y estudios relacionados con desigualdad en rendimiento académico y fuimos muy activos durante la crisis de la covid-19 al estudiar los efectos del cierre escolar en el rendimiento educativo en Canarias.
Ya antes de la fundación del centro, sus actuales miembros habían hecho aportaciones muy relevantes al campo del conocimiento de la desigualdad, no solo en Canarias, sino también en España y a nivel europeo y de Estados Unidos, por ejemplo. Todos los estudios realizados usan técnicas rigurosas y muchos de los resultados han sido después publicados en revistas académicas de prestigio internacional. Nuestros estudios siempre intentan usar bases de datos novedosas y usar las técnicas estadísticas más relevantes.
jueves, 3 de octubre de 2024
VIVIENDA VACACIONAL EN CANARIAS
El asunto es que según me vengo informando por lo que leo, veo y me cuentan, este anteproyecto ha contabilizado más de 3.000 alegaciones, muchas de ellas negativas, y algunas muy contundentes y exhaustivas, como la de la Fundación César Manrique, una institución multipremiada y muy reconocida en Canarias y fuera de Canarias por su defensa de la cultura y el medio ambiente del Archipiélago. Este informe, avalado además por seis reconocidos académicos expertos en la materia de distintas universidades y países, pide una enmienda a la totalidad de la ley, esto es, su retirada inmediata, por una larga lista de irregularidades y despropósitos, por permitir de facto en su articulado lo contrario de lo que dicen defender.
La Acampada Reivindicativa Lolo Dorta, colectivo social canario vinculado desde hace años a la lucha por el derecho a una vivienda digna, comparte las críticas a la ley de la Fundación Cesar Manrique, entre otras cosas por lo siguiente:
Porque en la actualidad hay más de 61.000 viviendas vacacionales en Canarias (el 17,5% del total de España), pero la nueva norma permite crecer hasta más del doble, una auténtica locura, en especial en las islas de La Gomera, La Palma y El Hierro donde se permite hasta un 20% del total de viviendas. Tampoco parece que haya en el Gobierno de Canarias intenciones, ni partidas presupuestarias, ni personal, ni obligación de fiscalizar nada, y mucho menos de reducir el número, más bien al contrario, se facilita enormemente que se actualicen y continúen todas las viviendas vacacionales que ya hay, sabiendo como se sabe que son muchas las viviendas vacacionales ilegales que hay. En la misma línea derivan la mayoría del trabajo y competencias a los ayuntamientos, con los ayuntamientos claramente en contra de la norma por diversos motivos (miedo a tener que enfrentar indemnizaciones y denuncias, tope del 10% excesivo o corto, excesiva burocracia y poca claridad, falta de personal, gastos añadidos, competencias que no son municipales, no tener en cuenta las aportaciones de los ayuntamientos). Cabe esperar por tanto que los ayuntamientos hagan la vista gorda con la norma y no la apliquen. Por otra parte, ayuntamientos y empresas del vacacional avisan de los serios riesgos que hay de que las administraciones tengan que enfrentar pagos e indemnizaciones importantes por denuncias futuras, una auténtica temeridad seguir adelante sabiendo lo que viene, con cargo a las arcas públicas. También denuncian la AR Lolo Dorta y el informe de la Fundación que la norma pretende extender el modelo vacacional a todo el territorio, incluidas medianías, pueblos, aldeas, zonas agrícolas y cualquier rincón que se les ocurra, otra auténtica barbaridad insostenible. Nada bueno tampoco que se vayan a rebajar notablemente los requisitos de calidad del modelo, lo que va en detrimento del nivel de nuestra oferta turística. Lamentable también resulta que se favorezca claramente a empresas y grandes tenedores en perjuicio de los pequeños propietarios, y no menos grave es que la norma permita numerosos cambios de uso y planeamiento de suelo rústico o residencial a turístico.
En resumen, por todo esto, comparto también yo la necesidad de retirar o anular la mencionada ley, y tal como pide la AR Lolo Dorta, también yo pido que se cese de su cargo o dimita la Consejera de Turismo responsable de esta ley tan lesiva para Canarias, y que se apruebe con urgencia una moratoria a la concesión de nuevas autorizaciones a viviendas vacacionales en Canarias, en tanto en cuanto se elabora un Reglamento que sirva.
viernes, 20 de octubre de 2023
sábado, 12 de noviembre de 2022
domingo, 17 de octubre de 2021
Tomateros exploran al gigante Abelló para el cultivo de cannabis medicinal
La Agencia Española del Medicamento destina 27 millones de euros a programas de cáñamo terapéutico. La empresa de Juan Abelló, Linneo Health, exporta a Israel, Reino Unido y Alemania
Tomateros exploran al gigante Abelló para el cultivo de cannabis medicinal, tal y como propone el Gobierno de Canarias en un informe encargado a Corporación 5, propiedad del presidente de la CEOE y ex consejero de Sanidad y Economía, José Carlos Francisco.
+info:
lunes, 4 de octubre de 2021
Plátano barato, turismo de masas, errores y mentiras que no se lleva el volcán – por Chema Tante
Tras el abrupto desastre de la cochinilla, la siguiente monoactividad económica para Canarias fue el plátano, cultivo no autóctono, muy ávido de agua, depredador del suelo, que fue introducido por empresas no canarias, para cubrir la demanda europea de vitaminas en invierno. Estas empresas aprovecharon que nuestro clima permitía esa producción, más cercana que los territorios africanos y americanos, con lo que la fruta podía llegar en condiciones aceptables y el coste del transporte no pesaba tanto sobre el precio final.
Esa producción platanera se ha presentado ante el mundo como la gran maravilla económica y social para Canarias, a quien rendía enormes riquezas.
La verdad es que quien se benefició del plátano fue, como es costumbre, únicamente la oligarquía terrateniente canaria, en tanto que la gente de abajo emigrábamos a Latinoamérica. Las familias ricas mandaban sus cachorros a Londres y Liverpool, a ver si entre los guanijai y los tenderetes galantes les quedaba tiempo para aprender algo de inglés. Las familias pobres, mandaban a sus hijos e hijas a Cuba o a Venezuela, a deslomarse y ver si prosperaban y podían mandar algo para acá. Cosa que hicieron, desde luego. Con lo que demostraron que el pueblo isleño, cuando no abusan de él, es capaz de crear riqueza también para sí mismo.














