viernes, 6 de febrero de 2026

Segundo Díaz Santana (+). El presente como Sacramento. Ana Díaz/Francisco López


Segundo Díaz, una vida con calidad


Ana Díaz

Con el transcurso del tiempo, la amistad va adquiriendo distintas tonalidades y formas. Están aquellos amigos con los que compartes la rutina; hay otros que te encuentras de vez en cuando, pero con los que enganchas enseguida en aquella última conversación, como si no hubiera pasado el tiempo. Y, luego, hay otros amigos como Segundo Díaz.

Segundo falleció ayer después de una larga enfermedad, la cual supo afrontar con valentía y sin perder el buen humor. Fue un amigo “intermitente” en el sentido más positivo de la expresión. Lo conocí en mis primeros ejercicios espirituales, cuando yo tenía 9 años. Desde aquel momento se dirigía a mí llamándome "hermana" porque, casualidades de la vida, teníamos los mismos apellidos. En aquellos ejercicios me transmitió un pensamiento que me ha acompañado toda la vida: “Hay que vivir cada momento con calidad —me dijo— porque este día, este minuto de este mes y año, no se repetirá jamás”.

Vivir el presente con calidad es cómo definiría la existencia de Segundo.

Años más tarde volví a saber de él. Recién ordenado sacerdote, estuvo en Ingenio, mi localidad natal. Fue poco tiempo, pero el necesario para llegar al corazón de todos. Su cercanía y empatía hicieron que, aún hoy, lo nombren como el cura joven que se ganó al pueblo convirtiéndose en un vecino más.

Su capacidad y deseo de entablar relación con la gente fue, quizá, la razón por la que decidió dominar la lengua de signos y la lectura labiofacial, llegando a ser uno de los primeros sacerdotes en esta diócesis que podía conectar con las personas sordas.

Destacaba en él una gran capacidad de reflexión y estudio al servicio de la pastoral, aportando ideas y herramientas válidas para avanzar en el razonamiento de la fe. Profesor del Instituto Superior de Teología y doctor en Eclesiología, proponía una nueva evangelización sencilla y cercana, siguiendo la estela del Concilio Vaticano II dentro del contexto globalizador.

De todo esto hablábamos cuando pasaba por el Obispado y se acercaba a saludarme. Pero también comentábamos los acontecimientos de nuestra vida que nos preocupaban y alegraban. En los últimos años, cuando ya caminaba acompañado de su enfermedad y le preguntaba: “¿Cómo estás?”, me contestaba: “Vivo”. Él era presente.

Cuando me enteré de su partida, busqué sus últimos mensajes de WhatsApp y en ellos encontré presencia. En los momentos más importantes de mis últimos tiempos, supo transmitirme lo que era él: cercanía, positivismo y ese humor suyo tan fino e inteligente; como cuando le preguntaba por teléfono: “¿Puedes atenderme ahora?” y me respondía riendo: “Un segundo”.



Nuestro Querido Segundo Díaz Santana

Francisco Javier López Armas

Con el corazón triste, pero lleno de gratitud, escribo estas líneas para despedir a mi querido profesor y amigo, el sacerdote diocesano Segundo Díaz Santana. Ayer, la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se quedó un poco más huérfana con su partida, tras una larga enfermedad. Para quienes tuvimos la inmensa fortuna de cruzar nuestros caminos con él, su ausencia deja un vacío que solo puede llenarse con el recuerdo de su sabiduría, su fe inquebrantable y, sobre todo, su inmensa humanidad.

Debió ser el 19 de diciembre pasado cuando pude compartir con él, por última vez, una charla sobre nuestro interés común por la Teología y la vida de nuestra Iglesia. Y Segundo, con su sonrisa cordial, con una voz tenue, serena y acogedora, con el brillo en su mirada, me seguía animando al estudio, a la reflexión y a la comunión.

Persona despierta y abierta, de gran cultura y cercanía, un intelectual de talla que sabía combinar la hondura teológica con una sonrisa cómplice y un agudo sentido del humor que hacía la vida más ligera y la fe más alegre.

Desde la reflexión eclesiológica era capaz de abrirnos las puertas a un mundo de pensamiento profundo, fue un maestro inspirador que nos desafiaba a pensar por nosotros mismos, y un incansable promotor de la visión del Concilio Vaticano II que nos enseñó a amar una Iglesia en constante renovación.

Su vida fue un testimonio vivo de cómo la inteligencia y el corazón pueden ir de la mano.

Maestro: Las Aulas del ISTIC y el Seminario

Recuerdo con especial cariño sus clases de eclesiología en el Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias (ISTIC). Durante años, por sus aulas pasamos incontables generaciones de sacerdotes y laicos, y cada uno de nosotros lleva hoy un pedacito de su magisterio.

Segundo no se limitaba a impartir conocimientos; nos invitaba a la reflexión crítica, al discernimiento y a la encarnación de la fe en la realidad que nos rodeaba. Él nos enseñó a ver la Iglesia no como una fortaleza inexpugnable, sino como un Pueblo de Dios en camino, siempre llamado a la misión evangelizadora.

Su influencia en el Seminario Diocesano de Las Palmas fue incalculable. Nos ayudó a forjar nuestro carácter pastoral, a entender que la doctrina no es un fin en sí misma, sino una herramienta para servir. Pero su labor iba mucho más allá de los muros académicos. Fue un formador de laicos incansable, acompañándonos en nuestro crecimiento en la fe y en nuestro compromiso con la Iglesia y la sociedad. Tenía una capacidad asombrosa para hacer accesible la teología, para desgranar los misterios de la fe con una claridad y una pasión que nos contagiaba a todos.

Su cercanía y su habilidad para conectar con personas de todas las edades y trasfondos (recordamos su gran labor a cargo de la pastoral de personas con discapacidad auditiva) le permitieron sembrar semillas de fe y conocimiento en cada rincón de nuestra comunidad canaria.

El Sínodo Diocesano: el Vaticano II hecho realidad en nuestra tierra

Uno de los momentos en los que más brilló su capacidad para "aterrizar" la teología fue durante el Sínodo Diocesano de Canarias (1992). Segundo fue perito y presidente de la primera comisión, y su liderazgo fue fundamental para que aquel evento no se quedara en papel mojado. Bajo el lema "Nuestra Iglesia diocesana, misterio de comunión", él coordinó el trabajo sinodal, logrando que la profunda reflexión del Concilio Vaticano II se hiciera carne en la realidad de nuestra Diócesis.

Nos enseñó que la eclesiología de comunión no era una teoría abstracta, sino la clave para entender y vivir nuestra Iglesia local. Nos impulsó a asumir la riqueza doctrinal del Vaticano II para responder a los desafíos de nuestro tiempo. Gracias a su visión, el Sínodo promovió la corresponsabilidad de todos los bautizados, dio visibilidad a los laicos y potenció el papel de la mujer en los organismos diocesanos.

Para Segundo, el Sínodo no era solo una reunión, sino una verdadera "mística y espiritualidad" de caminar juntos, vitalizando las estructuras pastorales para las décadas venideras. Él fue, sin duda, uno de los colaboradores de que el espíritu conciliar echara raíces profundas en nuestra Iglesia canaria.

La Cuestión Social y los Pobres: la Lección de Monseñor Pildain

Su compromiso con la Iglesia local y su sensibilidad por los más vulnerables tenía raíces profundas, y una de ellas fue su fascinación por Monseñor Antonio Pildain y Zapiain. Su tesis doctoral fue un estudio exhaustivo sobre este gran obispo canario (1937-1966).

Segundo nos hizo redescubrir a Pildain como un auténtico "Pastor amante de los pobres". Nos mostró cómo para Pildain, la solicitud por los necesitados no era una opción, sino una característica esencial de la verdadera Iglesia de Cristo. Recuerdo cómo nos hablaba de la valentía de Pildain al denunciar las injusticias sociales y su empeño en conocer la realidad de la pobreza "con caracteres de fuego" en el corazón de los sacerdotes.

Esta sensibilidad social de Pildain, que Segundo estudió con rigor académico, marcó profundamente su propia teología, vinculando la eclesiología con la praxis de la caridad y la justicia. Para él, el magisterio de Pildain era un valioso antecedente de la "Iglesia de los pobres" que nos propuso el Papa Francisco.
El Pensamiento Teológico: la Estela Viva del Vaticano II

El corazón de su pensamiento teológico latía al ritmo de la "estela" del Concilio Vaticano II. Para Segundo, el Concilio no era un evento del pasado, sino un "rastro que deja tras de sí un objeto en movimiento", una fuerza dinámica que debía seguir guiando a la Iglesia. Nos enseñó que el Vaticano II fue un "esfuerzo sincero y serio" por responder a las preguntas de la modernidad, marcando el paso de una Iglesia defensiva a una que usaba la "medicina de la misericordia”.

Nos recordaba constantemente la "revolución copernicana" de la Lumen Gentium, que sitúa el capítulo sobre el Pueblo de Dios antes que el de la jerarquía, una "revolución mental constante" que nos obligaba a entender la jerarquía como un servicio al pueblo.

Para Segundo, ser fiel al Concilio significaba estar siempre atentos a los signos de los tiempos, porque "la Iglesia no puede responder hoy con la misma respuesta que dio hace medio siglo". Él nos impulsaba a buscar "nuevos lenguajes" y una "nueva hermenéutica" para que el mensaje de Jesús llegara al corazón del hombre contemporáneo.

Nuestro Amigo: cercanía y Sentido del Humor

Además de su intensa labor académica, Segundo desempeñó con dedicación el cargo de Delegado Episcopal de la Vida Consagrada. Fue un guía y un puente para las comunidades religiosas, siempre promoviendo la fidelidad al carisma original en diálogo con las necesidades actuales.

Pero más allá de sus títulos y cargos, lo que más atesoraré de Segundo es su humanidad excepcional. Su cercanía y su capacidad para establecer relaciones auténticas eran rasgos distintivos. A pesar de su vasta erudición, nunca fue distante; al contrario, siempre estaba dispuesto a escuchar, a dialogar y a compartir su conocimiento con humildad y generosidad.

Su gran sentido del humor era una de sus marcas más entrañables. Era capaz de iluminar cualquier conversación o clase con una anécdota ingeniosa o un comentario perspicaz, demostrando que la seriedad de la teología no estaba reñida con la alegría y la ligereza del espíritu.

Con él, aprendimos que la fe se vive con alegría y que el Evangelio es siempre una buena noticia.

Un abrazo amigo.

«Teresa no perdió a sus hijos: se los quitaron»

Ya es hora de decir basta a este sistema de tutelas implantado en España desde hace tanto.

El 20 de febrero varias capitales de España (Madrid, Barcelona, Sevilla, Granada, Santa Cruz de Tenerife) se van a levantar contra la impunidad y el abuso sistemático de las Administraciones Públicas.

Los menores no son mercancías, las familias humildes también tienen derechos.

Dentro de las acciones y denuncias que se organizan en torno a esta causa, hoy queremos abrir esta campaña ciudadana para pedir que los cuatro hijos de Teresa e Iban sean devueltos con su familia en Tenerife, de donde fueron sustraídos hace más de dos años sin justificación suficiente.

Para participar solo tienes que copiar o descargar la carta que adjuntamos a continuación, y remitirla a estos tres correos oficiales manifestando tu adhesión. Los correos corresponden a la Candelaria Delgado, Consejera de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, Sandra Rodríguez, Directora General del Menor, y Lola Padrón, Diputada del Común:

consejera.bsijif@gobiernodecanarias.org

cgargars@gobiernodecanarias.org

diputaciondelcomun@diputaciondelcomun.org


CAMPAÑA CIUDADANA POR LA JUSTICIA SOCIAL
Teresa no perdió a sus hijos: se los quitaron

Escribimos esta carta desde Tenerife, con intención de que sea compartida, sentida y enviada por muchas más personas de bien en España entera y más allá de nuestras fronteras. Porque lo que le ocurre a Teresa no es una excepción, tampoco es un error puntual: es una injusticia que se repite contra madres humildes, familias vulnerables y niños y niñas a quienes se les arrebata su vida sin una causa real justificada, en toda la geografía española.

Y es que Teresa, como dice el título, no perdió a sus cuatro hijos, se los quitaron. Se los quitó el Gobierno de Canarias cuando cayó en una depresión más que justificada provocada por la muerte repentina de su padre y de su hermano en un breve espacio de tiempo. Un golpe devastador para cualquier persona que también lo fue para Teresa. En aquel momento, Teresa no estaba sola: había un padre de los niños, había familia extensa dispuesta a hacerse cargo de ellos si era necesario, y tenían vivienda propia. No existía una situación de abandono ni de desamparo que justificara una medida tan extrema como separar a una madre de sus cuatro hijos, la excusa fue su depresión, y que sería solo cosa de seis meses.

Han pasado más de dos años. Teresa se recuperó hace mucho tiempo de su depresión, tiene estabilidad emocional, ingresos suficientes y una vida organizada; sigue estando el padre de sus hijos, pero sus hijos siguen separados de ella. Los tres mayores, encerrados a perpetuidad en un centro de menores donde no quieren estar y así lo han dicho. En un centro de una ONG sobre la que pesan denuncias públicas por diversas irregularidades. La hija pequeña sufre una situación aún más dolorosa. Hace aproximadamente un año fue trasladada a otra isla y separada repentinamente de sus hermanos y de las visitas periódicas de su madre y de su padre, para vivir en acogida con una señora famosa muy bien relacionada. Desde entonces, el contacto con su hermanos y sus padres se ha limitado mucho, debilitando el vínculo día tras día y demorando injustificadamente el procedimiento que su abogada intenta por vía judicial, decididos por lo que parece en el Gobierno de Canarias a que la niña no vuelva nunca más con su madre y su padre.

Y lo peor es que este caso no es desconocido para las instituciones. Teresa fue el primer nombre que Deniper y Arcan llevaron a la Consejera de Derechos Sociales del Gobierno de Canarias Candelaria Delgado cuando se reunieron con ella a inicios de 2025, con el compromiso explícito de estudiarlo y buscar una solución. También fue llevado ante la señora Diputada del Común Dolores Padrón, que expresó su voluntad de intervenir y acompañar a esta madre en la defensa de sus derechos. El tiempo ha pasado y la respuesta ha sido el silencio. Ninguna explicación, ninguna revisión efectiva, ninguna medida para aliviar el sufrimiento de esta familia y devolver a estos cuatro niños con su familia, solo silencio, convertido en una forma más de violencia.

Nos preguntamos, y preguntamos a quienes sostienen esta situación, cómo se explicará todo esto en el futuro. ¿Qué le va a decir la señora adinerada a esa niña cuando crezca y quiera saber por qué fue apartada de su madre y de sus hermanos? ¿Cómo se le va explicar que alguien en algún despacho decidió que su madre quedaba invalidada como madre porque estaba triste después de perder a su padre y a su hermano de manera repentina? ¿Qué clase de mentiras tendrán que contarle para que no entre en shock por semejante crueldad?

La carta inicial aún tenía algunos párrafos más, pero no hacen falta. Como suele decirse: «No hay más preguntas, Señoría».

¡Devuelvan a esos cuatro niños con su madre y su padre ya!

Para descarga la carta pincha en el siguiente enlace:

Somos la Asamblea Reivindicativa Canaria (ARCAN).
Seguimos, no nos resignamos

martes, 3 de febrero de 2026

Isabel González: Encuentros por el socialismo en Canarias

 


Colectivos sanitarios vinculan el “monocultivo del turismo” en Canarias a la “emergencia” en salud mental: “Solo deja explotación”

Europa Press/Canarias ahora

Colectivos sanitarios han advertido este viernes de que el modelo económico de Canarias, con el “monocultivo del turismo”, genera una“ emergencia invisible” de salud mental debido a los bajos salarios, las altas tasas de pobreza y la “peor” crisis habitacional de España.

En una rueda de prensa realizada en el Parlamento de Canarias, el profesor titular de Psiquiatría de la ULL, Francisco Rodríguez, ha advertido de que la sociedad canaria “está al límite” debido a la “incertidumbre” socioeconómica, con un “futuro muy difuminado”, especialmente para los jóvenes.

Ha comentado que a los canarios se les “desocupa” de sus propios barrios, como ocurre en Guanarteme (Las Palmas de Gran Canaria), lo que aumenta la “vulnerabilidad” de la población, y ha insistido en que el aumento demográfico -94.000 personas en los últimos cinco años- no ha ido en paralelo a la mejora de los servicios públicos.

Rodríguez ha lamentado que no hay “datos fiables ni actualizados” para medir el impacto de la salud mental en las islas y ha urgido a un “cambio de modelo” en la gestión sanitaria ya que “parece” que se trabaja “como si fuera una fábrica”.

En esa línea, ha insistido en que los servicios sanitarios sufren un “estrés crónico” y están “agotados”, ha cargado contra las “ocurrencias” y el “espectáculo” de la política y la falta de una “política intersectorial”, porque se “gestiona de forma fragmentada”.

Ha dicho que “se atiende la urgencia pero no se hace seguimiento” y pone el foco en el “déficit trágico” de enfermeros y trabajadores sociales, no tanto de psicólogos, que tienen un “lobby” poderoso, subrayando que “cizatrizar” el problema con terapia psicológica y medicalización es “cronificar”.
Colectivos sanitarios han advertido este viernes de que el modelo económico de Canarias, con el “monocultivo del turismo”, genera una“ emergencia invisible” de salud mental debido a los bajos salarios, las altas tasas de pobreza y la “peor” crisis habitacional de España.

En una rueda de prensa realizada en el Parlamento de Canarias, el profesor titular de Psiquiatría de la ULL, Francisco Rodríguez, ha advertido de que la sociedad canaria “está al límite” debido a la “incertidumbre” socioeconómica, con un “futuro muy difuminado”, especialmente para los jóvenes.

El profesor universitario ha pedido también “modificar” la Atención Primaria, aumentar la formación de psiquiatras infantiles e incidir en la salud escolar, que no solo es atender “la bollería”.

Asimismo ha criticado la falta de participación en la sanidad canaria, poniendo como ejemplo que el Plan de Salud se aprueba “por decreto” o que desde 2017 no se reúne la mesa de salud mental.

La coordinadora de la Federación de Salud de Intersindical Canaria, Cati Darias, ha incidido en que el “monocultivo turístico” en el archipiélago “solo deja explotación” y el “sufrimiento” de la población, con servicios sanitarios y sociosanitarios “deficitarios” porque faltan recursos humanos y personal especializado.

lunes, 2 de febrero de 2026

Cafe Despacio, teatro sobre migraciones

 

Se trata de una pieza llamada “Un Extraño”, que aborda diferentes facetas de la realidad de la inmigración 

La actriz, tras la actuación, propondrá abrir un diálogo m para que, juntos, podamos ir ampliando nuestra mirada sobre el tema.

Más información: 650 980 645.

Actriz: Paola Bretones
Texto: Moisés Mato
Compañía: Brújula

domingo, 1 de febrero de 2026

Círculo de silencio en Telde



En la mañana de ayer se celebró el Círculo de Sllencio del mes de febrero. En esta ocasión fue en Telde. Los mensajes centrales fueron: 

Violencia, además de guerras y conflictos armados, es también la privación de condiciones para tener una vida digna, la vulneración de los derechos humanos y la exclusión.

El hambre, la pobreza y la desigualdad no son solo consecuencias de la violencia; son también sus causas. 

 

La paz no es solo ausencia de guerra. 

Una paz real y duradera exige: educación para la convivencia, instituciones democráticas estables y justicia socioeconómica.

Combatir el hambre, la pobreza y la desigualdad es construir la paz.

El verdadero desarrollo es sinónimo de un progreso justo y equitativo basado en la solidaridad y en el respeto de los derechos humanos.

El desarrollo es el nuevo nombre de la paz.

La paz nunca podrá consolidarse sin un desarrollo sostenible e integral, sin redistribución de la riqueza y respeto por la dignidad humana.


Estos mensajes se iban poniendo sobre diferentes países




Oración final