martes, 8 de septiembre de 2026

Carta de un laico católico LGTBIQ+ desde Canarias

Querida Iglesia en España. Querido Pueblo de Dios. Queridos pastores. Queridos hermanos, hermanas, hermanes:

Les escribo con el corazón en la mano, no desde la frialdad de las teorías, sino desde mi propia vivencia en los bancos de nuestras parroquias. Soy un laico católico y soy una persona LGTBIQ+. No es fácil escribir esto; a veces el dolor me ha tentado a dar un paso atrás y marcharme de la Iglesia. Pero sigo aquí porque amo a Cristo, amo su Palabra y reconozco a esta Iglesia como mi madre, incluso cuando me hiere y sufro el dolor del rechazo en primera persona.

El dolor del rechazo en primera persona

Muchas veces me he sentido como aquel ciego del Evangelio en el camino de Jericó (Lucas 18, 35-43). Mientras buscaba a Jesús con desesperación, las multitudes que lo rodeaban me mandaban callar y me empujaban a la orilla del camino, juzgando mi realidad. He escuchado homilías que me desgarraban el alma y he cargado con el peso del silencio por miedo a ser expulsado de las tareas parroquiales y eclesiales que desempeñaba hasta hace unos años. Mi presencia comprometida en la Pastoral para la Diversidad Sexual (PADIS) en Canarias han provocado presiones clericales para forzar el abandono de las tareas que desempeñaba: pastoral de la salud, coordinación de la liturgia, formación, animación catequética… No forzar tensiones dentro de la comunidad hizo que abandonara todas mis tareas, que desempeñaba con ilusión y mucho esfuerzo, sin que nadie me cuestionara antes de significarme activamente en PADIS Canarias. Y lo asumo con dolor pero sin abandonar mi presencia en mi parroquia y en mi Iglesia, con el ánimo y la confianza que han supuesto los gestos y la enseñanza del papa Francisco.

Sin embargo, me niego a creer que el Evangelio sea un club exclusivo. Recuerdo las palabras del papa Francisco en Lisboa, que resonaron en mi alma como agua en el desierto: “En la Iglesia hay espacio para todos, todos, todos. Ninguno sobra, ninguno está de más”. Dios no hace acepción de personas; su amor no exige que mutilemos nuestra identidad para ser abrazados.

El terreno donde cae la semilla y el oasis de Chipiona


Al mirar mi historia, no puedo evitar pensar en la Parábola del Sembrador (Mateo 13, 1-23). Dios ha sido generoso y ha derramado con amor la semilla de la fe en mi vida. Sin embargo, muchas veces las estructuras eclesiales, la incomprensión y las palabras de rechazo actúan como esos pájaros que intentan arrancar la semilla del camino, o como el sol abrasador que seca los brotes porque se nos niega la tierra fértil de una comunidad que nos sostenga. Frente a esa aridez, he tenido el inmenso regalo de experimentar lo que ocurre cuando la semilla cae en buena tierra. En el mes de septiembre de 2025, en el Jubileo de cristianos LGTBIQ+ en Roma, he vivido un Pentecostés real. Allí, compartiendo la oración, los sacramentos y la vida con tantos hermanos y hermanas de todo el mundo, descubrí que no estoy solo.

Igualmente, los anteriores encuentros de Chipiona (14 hasta el momento) han sido un oasis de sanación donde hemos podido llorar, cantar y celebrar nuestra fe sin esconder lo que somos. Los laicos LGTBIQ+ no queremos ser terreno pedregoso ni zarzas;queremos dar frutos de amor, de fidelidad y de servicio. Jesús nos enseñó un criterio claro: “Por sus frutos los conocerán” (Mateo 7, 20). Esos frutos son reales, comunitarios y nacen del mismo Espíritu Santo. Por ello, este año, en los próximos días 9 al 11 de octubre, deseamos que esos frutos del Espíritu sean en modo sinodal, aportando propuestas sinodales a la pastoral, al acompañamiento, a la acogida y a la educación desde la perspectiva de las personas LGTBIQ+, además de iniciar un trabajo en red de todas las asociaciones que trabajan en España y en Portugal por la realidad, la integración y la plena presencia de las personas diversas en la Iglesia.

Por eso nos aferramos con esperanza a la gran intuición de Francisco. Él nos ha recordado de forma constante que “la Iglesia es un hospital de campaña tras una batalla”. En un hospital de campaña no se le pregunta al herido el origen de sus heridas antes de curarlo, ni se le exige un certificado de salud para atenderlo. Se le limpia la sangre, se le venda y se le abraza. Como dijo el Papa a través de documentos como ‘Fiducia supplicans’, cuando alguien pide una bendición se bendice a las personas porque la Iglesia no es una aduana, sino una casa paterna. Experiencias como las de Chipiona demuestran que ese hospital de campaña ya existe y salva vidas de verdad.

Un llamamiento fraterno al diálogo

Agradezco infinitamente a los sacerdotes y comunidades (como PADIS Canarias, que este año organiza el encuentro de Chipiona el próximo mes de octubre) que ya traducen el Evangelio en gestos de acogida pura. Pero necesitamos que toda la Iglesia en España dé este paso.
XIV Encuentro de creyentes LGTBIQ+ en Chipiona. Foto: Vida Nueva

Les ruego: sienten a la mesa con total plenitud a las personas LGTBIQ+, que ya no estamos en la periferia de la Iglesia porque nos sentimos con los derechos de los hijos e hijas de Dios, así como Jesús cenaba con los excluidos de su tiempo (Marcos 2, 15-17). Escuchen nuestras historias antes de juzgarlas.

Sean verdaderos médicos de campaña: que el Catecismo se aplique desde el “respeto y la delicadeza”, sanando las heridas que las pseudoterapias y los discursos de odio han dejado en nuestros corazones y que han provocado que muchos y muchas hayan huido del seno de la Madre Iglesia .

Preparen la tierra para la siembra: permitan que la semilla que Dios plantó en nosotros, nosotras y nosotres crezca en libertad, llevando el espíritu de comunión que vivimos en Chipiona a cada rincón de nuestras diócesis.

Termino mis palabras con la misma audacia con la que el ciego gritó a Jesús. No dejen de escucharnos. Queremos caminar juntos (hacer sinodalidad real) para construir una Iglesia en España y en Portugal que no arroje piedras, sino que tienda puentes y cure los corazones heridos.

Fraternalmente, en el amor de Cristo Jesús.

Así insulta, asi, así... La Provincia a los currantes canarios


Firmado directamente por La Provincia, con lo cual suena a artículo pagado para seguir estigmatizando con titulares imprecisos.

Primero me llama la atención que existiendo datos del Ministerio de Trabajo, de la Seguridad Social y del Instituto Nacional de Estadísticas, no se utilicen estos, sino que se publiquen los de una empresa privada. The Adecco Group es una empresa privada dedicada a los recursos humanos ( que mal me suena siempre esto, estamos hablando de personas, no de recursos, pero bueno…) y resulta que Adecco Group Institute, es el instituto de la propia compañía. No digo que necesariamente sus datos sean incorrectos pero están hechos según el cristal con que los miran o les interesa mirarlo. Y ese cristal está empañado, brumoso. Se debería conocer, al ser una empresa privada, quien paga para sacar esas conclusiones, quien realiza el análisis, que metodología se usa y que perspectivas o intereses empresariales pueden existir detrás de la interpretación, porque es que canta mucho.

De segundo, un titular diciendo que 12.000 trabajadores canarios cada día no acuden a su puesto de trabajo y lo hacen sin estar de baja, no es verdad y los propios datos que ellos ponen, no demuestra eso.




Han hecho una estimación estadística de JORNADAS LABORALES, así en grande, que no se trabajan por causas distintas de la incapacidad temporal. Y esto cambia totalmente el significado de lo que están diciendo.

12.000 jornadas, no son ni de coña, 12.000 personas, que dicen ellos, entre otras cosas porque la tasa de absentismo no cuenta personas.

Una persona trabajadora puede faltar varias horas, otra puede estar ausente varios días y otras disfrutan de permisos legales.

Así que no son 12.000 canarios en realidad es una equivalencia estadística.

Y en ese informe hablan de absentismo poniendo el 9,4%, pero el 8,1% corresponden a incapacidad temporal, hablando en plata y picándolo menúo pa la cachimba, son procesos de baja médica.

Da rabia que hagan este juego para trasladar la impresión de que miles de trabajadoras y trabajadores canarios no van a trabajar porque no les sale de la pera, cuando nadie se puede permitir no ir a trabajar, porque están las cosas muy duras, bueno menos para los empresarios que a ellos les salva, las subvenciones, las bonificaciones y las habilidades de las gestorías.

Según los datos oficiales de 2024 relativos a accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, Canarias registró una duración media de los procesos con alta de 44,72 días y esto lo dice la Seguridad Social.

Entonces si lo que se quiere saber es por que son las bajas laborales, ¿porque no son estos datos los centrales? Cuantas bajas existen, sus causas y su evolución.

¿Está empeorando la salud de las trabajadoras y los trabajadores, se tarda mucho en diagnosticar y acceder a especialistas, hay adecuados medios para la rehabilitación, las condiciones de trabajo contribuyen al aumento de patologías, la precariedad laboral y la sobrecarga provocan más problemas de salud física y mental?

Además qué ocurre con las plantillas cuando una persona falta, no se suele contratar a nadie para sustituirla y las compañeras y compañeros tienen que asumir su carga. Más carga, más estrés, más desgaste, más problemas de salud y finalmente más bajas.

No se puede coger una tasa de horas y convertirlas en personas y hay que preguntarse, en todo caso, que está ocurriendo con la salud de las trabajadoras y los trabajadores.

Detrás de la interpretación de estadísticas hay que tener en cuenta hay personas, enfermedades, familias, condiciones laborales y problemas de salud.

Menos culpabilizar a la trabajadora y al trabajador y si analizar las causas de sus condiciones laborales y si hablamos de 12.000 personas, no engañemos, cuando en realidad son 12.000 jornadas convertidas en un titular interesado.

Javier Marrero

domingo, 6 de septiembre de 2026

El derroche de alimentos, negocio en un mundo en guerra

Ya en el siglo XX se dijo que estábamos ante la primera generación de la historia de la humanidad que dejaba voluntariamente morir a gente de hambre. Hasta entonces, el hambre era inevitable, pero los avances tecnológicos hicieron posible producir alimentos para toda la población.

 

Tragedia alimentaria


Los datos del derroche resultan sorprendentes. Su cuantificación precisa es un primer reto, pero según la FAO se pierden el 24% de las calorías producidas. A nivel mundial, casi un tercio de los alimentos disponibles van directamente a la basura.

 

Las campañas existentes suelen cargar las tintas sobre el consumidor final, como en una reciente de Hiperdino, en la que afirma que el 90% del desperdicio se da en los hogares. No es verdad. Lo que sí ocurre es que grandes compañías como esa, a través de la publicidad, dominan los medios de comunicación, como también tienen gran influencia en muchas de las leyes. Un ejemplo es la reciente ley española contra el desperdicio, que alaba la actuación de las empresas y dice que estas “trabajan para poder aprovechar la mayor cantidad de alimentos”. No es verdad. Las pérdidas se dan en toda la cadena alimentaria: producción, distribución, venta y consumidores finales. 

Además de cantidades aberrantes de alimentos, con ellos van a la basura el agua, la energía, el trabajo, etc. empleados en producirlos. Cuando se tiran plátanos de manera planificada, con ellos se tira el agua valiosa que se ha usado para producirlos.

 

La alimentación está rota

 

Hay lujo y hay mala alimentación. La propaganda intenta manifestar estas dos realidades por separado, pero en buena media los que viven en el lujo son los mismos que hacen negocio con el derroche.

 

Normalmente, el desperdicio es presentado como algo lamentable que está en proceso de desaparición.  Como un “daño colateral”, como un problema de ineficacia que estamos combatiendo. La ley española dice que “los esfuerzos realizados en la lucha contra el desperdicio alimentario parecen haber sido insuficientes”. ¿Es así? Tenemos serias dudas sobre tales esfuerzos.

 

El hambre ocurre al tiempo que aumentan los precios. ¿Casualidad? La asociación Despilfarro alimentario afirma que lo alimentos producidos superan en un 50% las necesidades de la población mundial, mientras casi un tercio de la humanidad sufre carencias graves. Cada día mueren por hambre, o sus consecuencias, 140.000 personas.
 
Alimentación, cuestión de clases

En Canarias, por ejemplo, cada orca del parque acuático consume 35 k/día de pescado traído del mar del Norte. Al mismo tiempo, los niños presentan déficit de pescado en su alimentación, en cantidad, calidad e incluso transparencia de la información, como es el caso en los comedores escolares.

Aunque la ley española dice que “el mundo desarrollado produce hoy alimentos en cantidad y calidad suficiente para la mayoría de su población, permitiendo un reparto adecuado y a un precio razonable” y que  “aun existiendo todavía bolsas de pobreza en todas las sociedades desarrolladas, el acceso de la inmensa mayoría de su ciudadanía a comida suficiente y de calidad está asegurado”, la realidad es que  los precios se han disparado. No es fácil saber cuánto, el primer problema es la cuantificación. En algunos productos, como la vivienda, han subido más las de menor coste que las de lujo. Algunos economistas señalan que, en general, en los últimos veinte años en el mundo desarrollado los precios han subido entre el 50 y el 95%. Mucho peor en países empobrecidos. Ello siguiendo las leyes de la pinza Estado-Mercado, sin la oposición decidida del variopinto Tercer Sector.  En el sistema el negocio quiere, primero, seguridad y después beneficio. Es debatible hasta qué punto la inflación sea algo “natural” o forzado. El teólogo e ingeniero González Carvajal dice que es un robo.

 

El hambre es negocio


La humanidad prefiere que los alimentos sean para alimentar, pero, de hecho, los alimentos son realmente un arma, un medio de explotación. No son sobre todo PARA ALIMENTAR, SINO PARA AUMENTAR EL DINERO DE UNOS POCOS. Esto es una falta grave de democracia, que se sostiene a través de la fuerza bruta, y de la colaboración cómplice de los que manejan los conocimientos. 

El Sistema alimentario está totalmente globalizado. En cada vez más lugares del mundo se eliminan fuentes alimenticias y se transforma el terreno en plantas que generen energía.

Los transportes de los alimentos son otro negocio. En Valencia es normal que Consumer (hipermercados de origen valenciano) venda naranjas de Sudáfrica. En Canarias se venden “papas con mojo” que vienen de Israel. 

El modelo de alimentación que se propone tampoco es el mejor. Entre otras cosas, tiene exceso de carne y aditivos. De los que evitan estos hábitos, también se hace negocio ¡y hasta más negocio! De forma que la alimentación “sana” suele ser más cara, inaccesible para la mayoría. Se dice que dentro de veinte años hablaremos de los precocinados como hoy hablamos del tabaco.

Respuestas en marcha


La sociedad se mueve. Algunos movimientos, como el ecologismo, tienen aportaciones serias al respecto. Tanto la crítica que realizan como las acciones que desarrollan, y su posible influencia en los programas electorales y legislaciones.

Otros se mueven como consumidores que reivindican. Algunas veces articulan modalidades de cooperación difícilmente sostenibles frente al mercado. A veces se soluciona con mucho trabajo gratuito, pero a menudo ni siquiera así. Las formas más privadas, como pequeños huertos, tienen dificultades para el uso de maquinaria eficaz, y a algunos huertos urbanos no les queda más remedio que usar agua potable, que es otro derroche.

 

Hay movimientos generalizados, y a veces poco organizados, que se mueven en lo que podríamos llamar Anticonsumismo. Reducir el consumismo y consumir lo necesario es mejor que el consumismo.


También se mueven los hambrientos, tanto en cultivos como haciendo comedores o asociaciones, como los cartoneros argentinos y muchas otras. Son muy diferentes, nada es perfecto y nada es inútil. Y ojo, el sistema siempre intenta integrarlos.

 

Cuando el movimiento es poco eficaz

 

Muchos movimientos son poco eficaces, en realidad, porque no afectan a las estructuras, y por eso son tolerados, y a veces potenciados. El sistema tolera un grado de discrepancia, intenta integrar las fuerzas de cambio, de forma que orienta las velas de los que quieren cambios hacia reformas que den beneficios a los de siempre si es posible, y si da pérdidas, a que den las menos posibles. El sistema está dispuesto a aumentar el número de sus beneficiarios… si los convierte en cómplices.

Los diferentes Estados aceptan legislaciones muy variadas sobre despilfarro. Unas son más partidarias de sanciones y otras menos, pero en general son reformistas, no van a las causas del problema. No van contra el negocio. Van contra las “peores formas de…”, como en cualquier otro problema. Intentan rentabilizar la buena fe de los activistas. De forma que los hipermercados implementan alguna forma de contabilidad (aunque el sistema de inspección es poco potente), pero sobre todo intentan vender más barato a los más pobres, para así evitar costes de gestión de basura.

 

Un nuevo “nicho” de negocio, y el intento de no cargar con la mala imagen de no permitir que los marginados recojan alimentos desde la basura.  

 

El greenwashing

 

Que a los supermercados no les interesa la solidaridad se hace evidente cuando vemos las pocas estanterías para “venta bajo coste” frente a las enormes estanterías de alimentos para mascotas. Estos últimos no se incluyen como derroche en las leyes que conocemos, aunque el economista inventor del “índice de desarrollo humano” haya puesto en relación el hambre con el número de mascotas. Ya hay alimentos gourmet para mascotas de 50 €/kilo en supermercados de barrios en los que también se pasa algún grado de hambre, y mucha desnutrición.

 

Hay importantes movimientos que critican hacer del ecologismo un negocio.


 


 Por eso, afirmamos que el hambre es consecuencia directa de un sistema alimentario injusto.

 

Todo ello nos ha llevado a afirmar que las leyes de alimentos son, a veces, solo un inversión en imagen. Es más claro lo del “lavado de imagen ecológico” en que han entrado las grandes multinacionales de la energía, por poner un ejemplo. Es el capitalismo.

 

Una acción verdaderamente transformadora

 

Conviene actuar teniendo en cuenta, como dice Francisco, que “Todo está conectado”. Hay que ver las fortalezas y límites de las acciones, del ecologismo, de la subida de precios, del derroche.

 


Hay que conectar con otros. Hoy estamos intentando conectar un hecho social con las causas de lo que queremos plantear.  Hablar de derroche con otros es posible. Cualquier persona de la sociedad se siente interpelada con el hecho de que se tiren alimentos. Esto es puente para poder dialogar de las causas del hambre. El dialogo con otras personas es necesario, y tenemos que ser puente con otros. Enlazar derroche y subida de precios, hace pensar.

 

Nuestro logo, que es un delantal, se identifica con el pueblo porque muchos lo han usado alguna vez. También son un puente de diálogo los medios que utilizamos. Para ser puente tenemos que saber escuchar lo que los demás te puedan aportar. El diálogo exige creatividad y escucha, acogida de las experiencias e ideas de otros.

 

Juan Pablo II decía que vivimos en un mundo en guerra. ¿Lo creemos de hecho? Ser consciente de vivir en un mundo en guerra quizá deba llevarnos a unas acciones que, partiendo de lo concreto, nos puedan llevar a actuar contra las causas. No tenemos que ser pesimistas ni optimistas. Tenemos necesidad de ver las causas, sus consecuencias y realizar acciones con realismo.

 

Stopderroche Canarias

sábado, 5 de septiembre de 2026

domingo, 30 de agosto de 2026

La cifra fantasma: las muertes del sinhogarismo que nadie cuenta en Canarias


El hallazgo del cuerpo de una mujer sin identificar en una tienda de campaña en Las Galletas abre una pregunta que el Gobierno de Canarias no puede responder: cuántas personas sin hogar fallecen cada año en el archipiélago
Pedro Yanes/atlanticohoyLa aparición del cadáver de una mujer sin hogar este jueves en el interior de una tienda de campaña situada en Las Galletas, en el municipio tinerfeño de Arona, vislumbra un problema real que no se reduce unicamente a esta localidad, sino al conjunto de la comunidad autónoma; la falta de atención y cifras relacionadas con personas en situación de máxima vulnerabilidad.En Canarias hay, solo entre Tenerife y Gran Canaria, más de 2.000 personas identificadas en situación de sinhogarismo, que viven en situaciones totalmente extremas, sin acceso, en muchas situaciones, a agua potable u otros derechos básicos. Por otro lado, el propio Gobierno de Canarias afirma a Atlántico Hoy no disponer de un recuento específico de fallecimientos de personas sin hogar en Canarias, una respuesta que demuestra esta realidad invisible para la sociedad.

Los únicos datos disponibles

Arona, el municipio donde apareció el último cadáver documentado, cuenta con un informe elaborado por Cáritas Diocesana de Tenerife y el propio Ayuntamiento, presentado en julio de 2026, que identifica a 307 personas sin hogar entre 2024 y 2025, con una estimación de hasta 885 si se incluyen los asentamientos informales. Esta variación entre ambas cifras demuestran un vacío enorme y una realidad invisible para la sociedad, más de 500 personas de las que no se conoce su situación.
Según ese mismo informe, el 51,2% de las personas entrevistadas no tenían acceso a agua potable y el 77,7% no percibían ningún tipo de ayuda o pensión. Por otro lado, en el conjunto de Tenerife, las unidades móviles de Cáritas atendieron en 2025 a 1.376 personas sin hogar, un 70% más que en 2021.

Mientras, en Las Palmas de Gran Canaria, el número de personas identificadas en la calle por el Ayuntamiento pasó de 124 a 221 entre mayo y octubre de 2024; entidades sociales como la Obra Social de Acogida y Desarrollo estiman que la cifra real supera actualmente las 500.

El ejemplo a seguir

La premisa es clara: no existe ninguna cifra pública de personas sin hogar fallecidas en Canarias. Consultado por Atlántico Hoy, el Gobierno de Canarias señaló que "no disponemos de un recuento específico de fallecimientos de personas sin hogar en Canarias", ya que las estadísticas de defunciones no incluyen el sinhogarismo como variable.

Este mismo medio ha intentado contactar con Cáritas Diocesana de Tenerife y con Cáritas Diocesana de Canarias para plantear la misma pregunta, sin éxito. En una entrevista publicada por Atlántico Hoy en junio de 2025, Jesús García Barriga, presidente de la Obra Social de Acogida y Desarrollo (Las Palmas), afirmaba que, entre las personas sin hogar, "a veces aparecen ya fallecidos", sin aportar ninguna cifra ni ser preguntado por ella.

En busca de soluciones a un vacío administrativo, tenemos la fundación Arrels, un organismo que registra en Barcelona desde 2016 cada fallecimiento de una persona sin hogar que ha pasado por sus servicios o por los de otras entidades de la ciudad, sin que exista obligación legal de hacerlo.

Desde el año de creación de este registro, la entidad catalana ha registrado a más de 600 personas fallecidas en situación de sinhogarismo. Este se trata del único registro sistemático de estas condiciones en España. No existe un equivalente en Canarias.

Pancarta de 28 m. Por una ley canaria contra derroche alimentos. 19 de septiembre 2026









miércoles, 26 de agosto de 2026

EL CACIQUE CANARIO EUFEMIANO FUENTES DÍAZ


G Ancor kanarii/facebook

Criminal sanguinario que dirigió las Brigadas del Amanecer de La Falange.

"(...) En La Favorita el olor a tabaco estaba impregnado en cada rincón de la fabrica, Eufemiano llegaba siempre muy temprano, vestido de blanco, se fumaba un Virginio y después de tomar un café con unas gotas de Cognac subía a su despacho, donde tras la enorme cristalera nos veía a todas trabajando, se pasaba horas mirándonos, vigilándonos con atención en silencio, no hacía nada más, varias veces en semana llamaba a uno de sus encargados, el vecino de Las Meleginas Antonio Camacho, más conocido como "El pistolas", al que encargaba que le trajera más "carne de mujer". Nos elegía entre más de trescientas que trabajábamos día y noche por turnos de más de doce horas sin parar en la industria tabaquera del cacique fascista de Santa Brigida.

"El pistolas" te tocaba el hombro y con su voz ronca de fumador empedernido, de consumidor habitual de ron de La Aldea, te decía:

-El amo quiere verte esta noche, a las ocho va el coche a buscarte a tu casa.

Si te negabas te amenazaban con asesinar y desaparecer a los hombres de tu familia, a tu padre, a tus hermanos, a tus hijos.

Recuerdo que Eufemiano era muy violento, te obligaba a ponerte ropas de su mujer, zagalejos rojos con mucho escote, todo tipo de ropa interior que había comprado en Francia, también le gustaba pegarnos, disfrutaba con nuestro dolor, con nuestra dominación. No teníamos salida, el derecho de pernada económico, la posible perdida de nuestros trabajos, la desaparición de nuestros familiares nos obligaba a no poder negarnos, porque si lo hacías ese mismo día iba la Guardia Civil a tu casa a llevarse para siempre a tus seres queridos.

Varias compañeras no volvieron jamás de su chalé de Santa Brigida, todas pensábamos que las asesinaba, ordenando tirarlas en alguno de los pozos de la zona centro de la isla de Gran Canaria.

A mi me rompió varias vertebras y la muñeca cuando me golpeaba con las porras de madera de sus guardias.

Cuando terminaba de violarnos, de hacernos de todo, nos recogía el coche de "El pistolas", en silencio nos llevaba a nuestras casas, nunca nos dejaba en la puerta, sino en la entrada del pago donde vivíamos, allí nos esperaba de madrugada nuestra familia consciente de que si llegábamos vivas, vendríamos destrozadas por los abusos de aquel monstruo..."

Fragmento de la entrevista a Paqui Fleitas Mederos en abril de 1977 en su casa de los LLanos de María Rivera (Gran Canaria).

NOTA: Texto publicado en el libro de Francisco González Tejera ( Pako González ) "Oráculo del olvido", que completó la trilogía "Crónica del genocidio fascista isleño", junto a "Tormenta en la memoria" y "Semilla de memoria".