sábado, 2 de mayo de 2026
martes, 28 de abril de 2026
COMUNICADO de DERECHO AL TECHO - Ante la decisión del Congreso de los Diputados hoy
El Congreso de los Diputados ha decidido ponerse del lado de la especulación y en contra de la mayoría social.
La derogación del decreto que prorrogaba los contratos de alquiler y limitaba las subidas al 2% no es un gesto técnico, es una decisión política consciente que deja a miles de personas expuestas a subidas abusivas, desahucios invisibles y la expulsión de sus barrios.
Los votos de PP, Vox y Junts, junto a la abstención del PNV, han tumbado una medida mínima de contención en un contexto de emergencia habitacional. Mientras tanto, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, expulsaba del hemiciclo a inquilinas que hacían exactamente lo que este país necesita que es decir la verdad en voz alta.
A esta situación se suma la inacción del Gobierno de Canarias, que no se ha posicionado a favor de la prórroga de estas medidas y sigue sin desarrollar políticas efectivas que garanticen la vivienda como un derecho. A día de hoy, la Ley de Vivienda continúa sin aplicarse plenamente en el archipiélago, sin la declaración de zonas tensionadas ni herramientas reales para frenar la escalada de precios.
Hablamos de familias que no saben si podrán seguir en sus casas.Hablamos de jóvenes expulsados de sus ciudades.Hablamos de una generación atrapada en la precariedad mientras fondos buitre y rentistas multiplican sus beneficios.
Desde Derecho al Techo denunciamos esta decisión como un paso más en la consolidación de un modelo que prioriza la rentabilidad frente a la vida. Y lo decimos claro, no vamos a aceptar que se legisle contra la gente.
Exigimos la aprobación inmediata de medidas efectivas que garanticen, estabilidad real en los alquileres, la bajada efectiva de los precios, no solo su contención. La ampliación del parque público de vivienda, la aplicación inmediata de la Ley de Vivienda, incluyendo la declaración de zonas tensionadas en Canarias y el fin de los desahucios sin alternativa habitacional
Anunciamos que vamos a seguir organizándonos, movilizándonos y señalando a quienes están convirtiendo el derecho a la vivienda en un privilegio.
Convocamos a toda la ciudadanía a salir este Primero de Mayo a las calles para defender el derecho a la vivienda.Y anunciamos la preparación de una próxima huelga estatal de alquileres frente a los llamados “alquileres seguros”.
Porque sin casa no hay vida.Porque sin derechos no hay paz social.
Únete. Organízate. Lucha por el Derecho al Techo
DERECHO AL TECHO - 1º de Mayo. Juventud en pie por la vivienda. Tenemos derecho a una vida digna. Tenemos derecho a una vivienda propia. Tenemos derecho a alquileres asequibles. No puede ser que trabajar no alcance para independizarse. No puede ser que vivir en nuestro barrio se haya convertido en un lujo. Nos están expulsando.Están convirtiendo la vivienda en un negocio.Y no es casualidad, es un modelo que beneficia a unos pocos. La respuesta es organizarnos.Huelga estatal de alquileres y llenar las calles. No vamos a resignarnos a no poder construir nuestro futuro. 11:00 h De San Telmo a Plaza Santa Ana — Las Palmas de Gran Canaria. Nos vemos junto al kiosko del parque. Trae tus carteles, tus pancartas, tus demandas. Juventud en pie por el derecho a la vivienda. Acabemos con el negocio de la vivienda
sábado, 25 de abril de 2026
Un delantal rojo y cinco minutos que lo dijeron todo
NC Y PSOE EN GRAN CANARIA PROPONEN MOCIÓN STOPDERROCHE - PLENO DE 24 DE ABRIL 2026
Los grupos políticos firmantes, conforme a la legalidad vigente, elevan al próximo Pleno del Cabildo de Gran Canaria, la siguiente MOCIÓN contra el derroche alimentario.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Asistimos a una de las situaciones más vergonzosas para la humanidad: el derroche de alimentos en todo el mundo. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y alimentación l25,5 millones de kilos de comida a la semana en España. Un problema económico, medioambiental y sobre todo ético, y lo más grave aún es que la gran mayoría de la humanidad sufre por causa del hambre.
El denominado "Índice de desperdicios de alimentos 2021" de la FAO señala (2019) 931 millones de toneladas de alimentos desperdiciados en las fases de venta minorista y consumidor final. Esto sugiere que el 17% de la producción total de alimentos en el mundo fue a parar a la basura. La propia FAO advierte que, en toda la cadena alimentaria, desde el campo hasta el consumidor final, las perdidas y el desperdicio son de mil trescientos millones de toneladas, el tercio de todo lo producido en el mundo cada año. Dicho de otro modo: 23 millones de camiones de 40 toneladas que puestos en fila darían siete vueltas a la Tierra.
Este despilfarro de alimentos supone -además- tirar a la basura los recursos necesarios para producir esos alimentos (energía, agua, tierra, trabajo, etc...) contribuyendo a la emisión de un 10% de los gases de efecto invernadero anuales totales mundiales.
Se despilfarran alimentos que tanta falta hace a muchos habitantes del planeta incluyendo nuestros propios vecinos o a nosotros mismos. Además de que sin despilfarro podríamos alimentarnos mejor.
La responsabilidad corresponde a toda la cadena de producción y consumo alimentario, desde el campo hasta el consumidor fina. También nos corresponden a nosotros ser parte de la solución.
Hace años se puso en marcha la campaña STOP DERROCHE DE ALIMENTOS, para generar conciencia en la ciudadanía de la necesidad de una relación diferente con los alimentos, además de para animar a las distintas instituciones a impulsar acciones concretas que hagan realidad ese lema, tales como el análisis de las causas de tal derroche, mediciones de ese derroche y del lugar de la cadena de producción y consumo donde se produce, medidas como la regulación de las donaciones o de la venta a granel, la exigencia en los contratos públicos de la administración para que se tenga en cuenta el desperdicio alimentario, la fijación de objetivos y fases de implementación de la ley, la regulación de un sistema de etiquetas que validen una buena gestión de los alimentos, la consideración en definitiva de los alimentos como un recurso escaso al que cuidar y no un residuo del que disponer.
Por todo lo anteriormente expuesto, los grupos políticos en el Cabildo de Gran Canaria firmantes de esta moción presentan al Pleno el siguiente
ACUERDO
ÚNICO. – El Cabildo de Gran Canaria apoya la campaña STOP DERROCHE DE ALIMENTOS apoyando las acciones de concienciación necesarias en el ámbito educativo, político, social, cultural y económico, tendente al aprovechamiento de los alimentos para un consumo humano socialmente sostenible y responsable.
Gran Canaria a 14 de abril de 2026
martes, 21 de abril de 2026
¡Arriba las que limpian! - ENTREVISTA A CATHY PULIDO MARRERO (directora)
Hoy han vuelto a actuar y lo han hecho de manera magnífica. La vida real, con todo su dramatismo, pero también con sus alegrías, con las mil formas de compañerismo y amistad. Con los dolores y las formas de seguir adelante. Un canto a la esperanza
Noticia del día 13 de noviembre de 2025
lunes, 20 de abril de 2026
LA COMPASIÓN, CLAVE DE CONVIVENCIA - DESDE LOS PASILLOS DEL HOSPITAL ENTRE EL TRAJÍN DE ACOMPAÑAMIENTO A LOS ENFERMOS
Pensándolo bien, este estado de cosas no es más que un gigante con pies de barro, destinado a derrumbarse ruinosamente y a desaparecer sin dejar rastro. Porque cuando esta cultura torticera parece tener la sartén por el mango en realidad ya está derrotada por su propia futilidad e insignificancia. La pena es que, mientras tanto, deja heridos graves por el camino. De ahí la necesidad de una dosis enorme de coraje y audacia para ir introduciendo firmes procesos alternativos, que, sin duda, terminarán por derrumbar al gigante. Procesos que brotan siempre de la compasión, al amparo de ella se despliegan y confluyen en una compasión reconciliada y reconciliadora.
Sí, la compasión es la clave de la convivencia y el secreto de la amistad social, la luz que permite vislumbrar horizontes de esperanza para la humanidad, desterrando esa paralizadora tenebrosidad que pretende arrebatarnos el aliento. Vivirla es un reto y una aventura siempre nueva. Obviamente es mucho más que sentir empatía o lástima. Hablamos de la herramienta clave de la convivencia, que, por eso mismo, abarca aspectos de justicia, de deber, de solidaridad, y que a todos afecta. Ese deseo genuino de ayudar y el compromiso para hacerlo derivados de y asociados a la compasión, no son algo opcional: cultivar la capacidad de conectarse hondamente con el dolor ajeno y actuar en consecuencia es una obligación esencial de todo ser humano, es la primera asignatura de la vida. Porque lo que más nos caracteriza como especie no es sino la determinación a llenar los vacíos y a sanar las heridas propias y de los demás, que surge de lo profundo del ser humano al presenciar el sufrimiento e impulsa a aliviar ese dolor.
Ahora bien, lejos de remitir -a la defensiva- a una actitud servil, apocada, pusilánime, la compasión de que hablamos representa un talante audaz, osado ante la existencia, porque pone en el centro la justicia y el reconocimiento de la dignidad de todo ser humano. Tras haberse jugado la vida, día a día, contribuyendo en primera persona a la salvación de centenares de judíos en el gueto de Varsovia durante los años siniestros de la segunda guerra mundial, Irena Sendler afirmó que cada niño salvado con su ayuda no había sido un título para su gloria sino la justificación de su existencia en la Tierra. Y expresaba su profunda angustia por no haber podido salvar más niños, mientras rechazaba con frialdad todo tipo de reconocimientos o premios, pues los verdaderos héroes para ella fueron aquellos que no sobrevivieron, masacrados bajo el rodillo cruel de la falta más absoluta de compasión. Una compasión, así pues, que moviliza todas las fuerzas del ser humano para adoptar decisiones arriesgadas más allá del propio confort y seguridad.
La compasión conduce a asumir como propio el dolor y también la inconsistencia ajena, acogiendo en la paz el desconcierto y la oscuridad que se cierne sobre el vecino. A tal fin, una premisa que se antoja del todo imprescindible es renunciar conscientemente a toda ambición de ostentar poder, dejando a un lado deliberadamente esa mentalidad obtusa que abre franjas entre aquellas personas que, supuestamente, están por debajo y por tanto son objeto de sometimiento, y aquellas otras que, supuestamente, están por encima y se les rinde pleitesía, pero a las que en definitiva se desearía también someter. Gandhi invitaba a ser uno mismo el cambio que quiere ver en el mundo, y en este ámbito del ejercicio del poder estriba a buen seguro uno de los desafíos de autenticidad más relevantes para dar cauce a la compasión.
De pie, al borde del lecho del dolor de los enfermos, caigo en la cuenta a menudo de que mañana seré yo quien se encuentre tumbado y necesitado de afecto y consuelo. Hoy, de momento, puedo acercarme descalzo a su vera. Ellos me ponen en mi sitio y, además de otras muchas lecciones (resiliencia, coraje, sabiduría, prudencia, esperanza, fe, serenidad), me enseñan el alcance de la solidaridad. En muchos casos son maestros de compasión, porque lejos de recluirse en su mundo, vuelven con frecuencia su mirada dolorida hacia las víctimas inocentes de las guerras, hacia quienes se hallan en situaciones peores que las suyas, mostrando así que no es imprescindible estar sanos para ser compasivos.
Porque, efectivamente, es la compasión la que nos hace estar sanos y no al revés. Y ello requiere asimismo el ejercicio resuelto de dar lo mejor de sí sin delegar en nadie. Dar lo mejor de sí es equivalente a crecer en compasión y solidaridad hacia el débil. Supone aportar ese poco o mucho (siempre mucho en el caso del enfermo) que uno puede extraer de su patrimonio para compartir y generar vida en su entorno. Y ésa es la gran oportunidad -y la gran responsabilidad también- del paciente para seguir creciendo por momentos.
No es adecuado, así pues, ni tampoco sabio ni oportuno invadir el espacio del enfermo ni pretender reemplazar su obligación de seguir dando lo mejor hasta el final. Apoyar, fomentar, simplificar siempre, pero absorber y sustituir nunca. En otras palabras, el ejercicio puntual de ponerse en la piel del otro es siempre saludable, ayuda a relativizar y observar con distancia la propia realidad. Pero la piel del otro es del otro, y nadie puede apropiarse de ella y mucho menos adherírsela al cuerpo, porque el resultado es un ser contrahecho, deforme.
Lo que se nos pide es acompañar desde la ternura el proceso de crecimiento humano del hermano enfermo, un recorrido que no termina nunca por cierto, para que sea él, ella, quien transite su sendero con dignidad y esperanza. Levántate y anda, alentó Jesús al paralítico de Betesda mientras lo sanaba. Manifestaba de ese modo la invitación enérgica a superar las distintas limitaciones que lo amedrentaban, así como la apertura esperanzada hacia un nuevo modelo de vida plenamente humano, libre ya de sujeciones de ninguna clase. Y el paralítico se volvió un enfermo muy sano, acorde al beneficio prodigioso de la compasión.
Fruto de la compasión experimentada y buscada, apreciamos a diario en los pasillos y habitaciones de los hospitales el hermoso desplegarse de un esfuerzo sincero de autenticidad en circunstancias amargas de la vida. Es algo que debería extenderse a cada rincón de la sociedad. Puesto que la compasión, lejos de limitarse a una mera actitud personal intimista, remite, en efecto, a una virtud social. Para ser compasivos en la convivencia hemos sido creados, a ello responde nuestra constitución biológica, mental, ésa es la orientación y razón de ser de nuestras necesidades y recursos. Es contraproducente, por ello, diferenciar el reducido ámbito familiar de esa otra dimensión más extensa de la vida política: todas ellas son expresiones de un único proyecto de vida, estrechamente relacionadas entre sí. Si la compasión se tambalea en una de las dimensiones de la vida, simultáneamente renquea en todas.
¿Para cuándo una propuesta política valiente, decidida, generosa, que apueste sin cortapisas por la solidaridad compasiva? Un entendimiento de esa naturaleza probablemente tenga mucho que ver con la necesidad de ir construyendo procesos nuevos que prioricen la consolidación de redes humanas iluminadas por el amor al prójimo como guía de actuación social. Es la clave para ir derribando ese gigante con pies de barro.
Es cierto que la enfermedad golpea y desnuda a las personas, colocándolas ante su frágil verdad. Pero no lo es menos que la compasión, propia y ajena, las reviste de una dignidad ilimitada que ninguna enfermedad puede pisotear. Sin olvidar que estamos en buenas manos, pues la compasión de Jesús es reflejo del corazón de Dios e invitación a la transformación. Una compasión que nos conduce a actuar movidos por el amor compasivo hasta el final, ofreciendo reconciliación, paz, perdón ante las adversidades, e ilusión ante los retos y obsequios que nos aguardan en cada recodo del camino.
Antonio Paneque Sosa




.report_Pa%CC%81gina_1.jpg)
.report_Pa%CC%81gina_2.jpg)


