sábado, 15 de agosto de 2026

Churrería en Las Palmas rechaza a "Desokupa"

 


.Ana Rodríguez/facebook

... Acababan de ponerme el café con leche y los churritos cuando entró un grupo de lo que, a priori, parecían tres trabajadores de una misma empresa, todos con el mismo pantalón lsrgo beige y el mismo polo azul marino, pero uno de los camareros impidió que llegasen siquiera a la barra. Justo en ese momento entró el dueño de la churrería y les dijo "Fuera de aquí". Comenzaron a reírse y, a mí, que seguía sin saber qué estaba pasando, y al resto de las personas que estaban en las mesas, nos hicieron la peineta y salieron riéndose (parecía que la invitación a irse no les pillaba por sorpresa).

Al darse la vuelta lo entendí todo: los polos por detrás ponían "Desokupa Canarias"


La churrería de mi barrío, espacio seguro y antifascista.

Buen día

Feliz y emocionada y agradecida.

domingo, 9 de agosto de 2026

StopDerroche se adhiere a la EXIGENCIA DE LA RETIRADA INMEDIATA DE LA NUEVA LICITACIÓN PARA LA REFORMA DEL ESTADIO DE GRAN CANARIA



COMUNICADO DE PRENSA
LAS ORGANIZACIONES SOCIALES, SINDICALES Y POLÍTICAS REGISTRAN EN EL
CABILDO SU PETICIÓN PARA RETIRAR LA LICITACIÓN DEL ESTADIO DE GRAN
CANARIA

Las entidades consideran que el gasto previsto no es viable ante la emergencia habitacional y
las necesidades sociales de Gran Canaria.

Las organizaciones sociales, sindicales y políticas firmantes registraron este jueves, 13 de agosto,
en el Cabildo de Gran Canaria, el escrito mediante el que solicitan formalmente la retirada de la
nueva licitación para la reforma del Estadio de Gran Canaria.
Una representación de los colectivos acudió al Registro del Cabildo y, posteriormente, atendió a los
medios de comunicación para explicar los motivos de esta iniciativa y reclamar un cambio en las
prioridades de la inversión pública.

El portavoz de las organizaciones, Vicente Quintana, señaló que «este derroche no es
viable para la situación que está viviendo la isla de Gran Canaria», especialmente ante
una emergencia habitacional que está dejando a miles de personas y familias con
enormes dificultades para acceder a una vivienda digna.

Quintana cuestionó que se pretenda destinar una cantidad de esta magnitud a una infraestructura
deportiva mientras existen necesidades sociales urgentes que siguen sin recibir una respuesta
suficiente.

Las organizaciones consideran que la inversión prevista para la reforma del Estadio de Gran
Canaria, que sitúa el coste de la actuación en torno a 234 millones de euros, requiere un debate
social y político mucho más amplio. A su juicio, los recursos públicos deben priorizar la vivienda
pública, los servicios sociales, la sanidad, la educación y aquellas políticas destinadas a garantizar
derechos básicos.

«No estamos diciendo que no haya que invertir en deporte. Estamos diciendo que hay
que establecer prioridades y que, en una isla donde tantas familias tienen problemas
para acceder a una vivienda, no se puede presentar este nivel de gasto como si no
existieran otras necesidades», señalaron los colectivos.

Asimismo, las organizaciones defendieron que el Estadio de Gran Canaria debe mantener una
vocación inequívocamente pública, al tratarse de una infraestructura financiada con recursos
públicos, y reclamaron transparencia, control público y ausencia de privilegios para intereses
particulares en cualquier modelo de gestión.

Los colectivos también trasladaron su posición respecto al Mundial de Fútbol de 2030 y la
participación de Marruecos, reclamando coherencia a las instituciones canarias en materia de
derechos humanos y solidaridad con el pueblo saharaui.

Las organizaciones firmantes consideran que el debate sobre el Estadio de Gran Canaria debe servir
también para abrir una discusión más amplia sobre qué modelo de isla se quiere construir y
cuáles deben ser las prioridades de la inversión pública.
En un contexto marcado por la emergencia habitacional, el encarecimiento de la vivienda y las
dificultades que afrontan miles de familias, los colectivos sostienen que la vivienda y los derechos
sociales deben estar por delante de cualquier proyecto que implique un gasto público de
estas dimensiones.

ORGANIZACIONES FIRMANTES
COBAS · CCOO · UGT · Intersindical Canaria · Sindicato de Gremios Unidos · Movimiento de
Trabajadoras y Trabajadores de Canarias · STEC · Frente Sindical · Sindicatos Obreros de Canarias
· Federación Sindical de Canarias · Unidad del Pueblo · REUNIR · PCC · Canarias Insumisa · Partido
Feminista de España · Verdes Canarias · Foro por la Memoria de Canarias · Al Servicio de la
República (ASR) · Antifascista Elsa Wolff · Alternativa Sindical Obrera de Canarias · Kellys de
Canarias · Asociación Siembra Canaria · Red de Solidaridad Popular de Jinámar · Podemos
Canarias · A.V. Ciudad Alta «AVECALTA» · Radio San Borondón · Centro de la Cultura Popular
Canaria · Izquierda Anticapitalista Revolucionaria · Coordinadora Sindical Canaria de Apoyo al
Pueblo Saharaui · Stop Derroche · Izquierda Unida Canaria · Anticapitalista


domingo, 2 de agosto de 2026

La solidaridad no tiene fronteras: niños y niñas saharauis, jóvenes y mayores comparten experiencias en Taliarte





La Residencia de Taliarte vivió este sábado, 1 de agosto, una jornada marcada por la convivencia, el cariño y el intercambio de experiencias con la visita de los jóvenes de La Comunidad La Palabra que colaboran con la Pastoral de la Salud y algunos niños y niñas saharauis del proyecto Vacaciones en Paz. Todos compartieron una mañana muy especial junto a las personas mayores del centro.

Durante el encuentro, los participantes disfrutaron de diferentes actividades que favorecieron la interacción entre generaciones. Algunos se animaron a jugar una partida de dominó, mientras que otros aprovecharon la ocasión para conversar y escuchar las historias, recuerdos y vivencias de los residentes, creando un espacio de aprendizaje mutuo y enriquecimiento personal.

Más allá de la atención y el acogimiento que reciben durante su estancia en Gran Canaria, esta jornada puso de manifiesto que los niños saharauis también tienen mucho que ofrecer. Con su cercanía, alegría y disposición para compartir, demostraron que la solidaridad es un camino de ida y vuelta, en el que no solo reciben cariño, sino que también lo entregan, dejando una huella imborrable en quienes los acompañan.

La jornada concluyó con el convencimiento de que compartir tiempo y experiencias es una de las mejores formas de construir una sociedad más cercana, inclusiva y humana.

Agradecimiento al personal de la Residencia de Taliarte y a la Pastoral de la Salud por su compromiso, dedicación y colaboración, haciendo posible este valioso encuentro.

COGER LA BANDEJA PARA SERVIR


Como sociedad somos responsables de que el abandono escolar suceda. Estamos obligados a dar respuestas a estas situaciones estructurales antes de que un joven tome la decisión de abandonar el aula y su formación.

No vale parchear con apoyo económico a las familias que viven al límite. La situación de precariedad laboral y salarial influye mucho fruto de un modelo económico en desequilibrio permanente, bajo la anomalía de la dependencia del sector de servicios turísticos.

Un país sin jóvenes adecuadamente formados no puede avanzar hacia un equilibrio económico. No basta con contemplar becas suficientes, transporte y alojamiento para quienes necesitan estudiar fuera de su isla si luego no puede desempeñarse en su ámbito formativo.

Hemos de avanzar en orientación laboral, refuerzo educativo y una #FormaciónProfesional moderna, vinculada no solo al turismo, sino también a la tecnología, servicios financieros, a la energía, a la pequeña industria especializada, al comercio exterior, al desarrollo portuario y aeroportuario , impulsar el necesario sector primario, los cuidados y la economía del conocimiento,.......

No basta con pedir al alumnado que resista cuando en sus hogares hay necesidades económicas. Tenemos la obligación de construir las condiciones que le permitan desarrollarse y mirar al futuro con optimismo y dignidad.

Canarias registra un 15,9 % de abandono educativo temprano entre la población de 18 a 24 años, frente al 12,8 % del Estado , y ocupa la segunda peor posición como país dentro del Estado de España .

La facilidad para acceder rápidamente a trabajos temporales de baja remuneración y escasa poder adquisitivo con escasa exigencia formativa en la hostelería y el turismo actúa como una salida inmediata para jóvenes cuyas familias necesitan ingresos.

Pero lo que parece una oportunidad puede convertirse en una trampa de largo recorrido.

El problema no es coger una bandeja para servir. Todo trabajo digno merece nuestro respeto. El problema aparece cuando la pobreza obliga a cambiar formación por supervivencia, cuando la necesidad decide antes que la vocación y cuando nuestra economía ofrece a la juventud más puertas para servir que oportunidades para investigar, crear, emprender, producir conocimiento o desarrollar profesiones cualificadas.

No culpemos a los jóvenes por aceptar el empleo que tienen delante. Hagamos autocrítica como sociedad.

Durante décadas hemos normalizado un modelo que bate récords turísticos mientras mantiene bajos salarios, temporalidad, escasas posibilidades de progresión profesional y una limitada capacidad para generar valor añadido.

Después nos sorprendemos cuando una parte del alumnado concluye que estudiar durante años no garantiza una vida mejor.

La pobreza no solo reduce la renta familiar. Reduce el tiempo disponible, la concentración, las expectativas y hasta nuestra posibilidad de imaginar otro futuro.

En un hogar pendiente del alquiler, la alimentación o la factura eléctrica, continuar estudiando puede percibirse como un lujo. Esa necesidad de supervivencia inmediata termina alimentando nuestra dependencia económica futura con menor cualificación, menor productividad, salarios más bajos y mayor vulnerabilidad ante cualquier crisis turística.

Seguimos inmersos en la rueda de la dependencia que arrastra a la pobreza social de mera supervivencia. Estamos creando pobreza presente y futura. Sin ofrecer alternativas de oportunidades de progreso.

Necesitamos cumplir de manera efectiva el compromiso legal de destinar al menos el 5 % del PIB a la educación, reforzar las políticas contra la pobreza infantil y diversificar nuestra economía mediante empleos cualificados, estables y capaces de aportar valor.

La educación debe ser política de país irrenunciable. Quien no invierte en educación con garantías y planificación de futuro, condena a su población a la pobreza ,a la supervivencia , a la dependencia y a la sumisión.

No estamos únicamente ante una emergencia educativa. Estamos tomando una decisión sobre el país que tendremos dentro de veinte años.

Cuando empujamos a nuestros jóvenes a abandonar los estudios para ayudar en casa, no estamos ganando profesionales formados para impulsar economicamente el país, lo que estaremos haciendo es hipotecando talento, bienestar y futuro de la población canaria.

Ricardo González Roca Fonteneau
www.liberacioncanaria.org
contacto@liberacioncanaria.org
Liberación Canaria

sábado, 1 de agosto de 2026

El cultivo platanero ¿un modelo que necesita cambiar?


“Yo soy un pobre del campo, agricultor platanero…” Los Sabandeños.

El conflicto del plátano es un problema recurrente año tras año., un mercado que en su día tuvo una mayor proyección internacional y hoy depende en gran medida del consumo en Canarias y la península, con exportaciones puntuales a otros destinos. Esta situación vuelve a poner sobre la mesa el modelo económico que durante décadas ha protegido y favorecido a determinados grupos empresariales.

Es fundamental diferenciar entre los agricultores que cultivan el plátano y las empresas que lo comercializan.

Los agricultores son quienes asumen los riesgos de la producción, soportan las inclemencias del tiempo, el incremento de los costes y las incertidumbres del mercado. En muchas ocasiones denuncian que el precio que reciben por su producción no compensa sus costes, mientras que la comercialización concentra una parte importante del valor añadido de la cadena. Por ello, no resulta justo identificar los problemas del sector con quienes trabajan la tierra y hacen posible la producción.

Algunas de las grandes empresas del sector han protagonizado además episodios muy controvertidos. Entre ellas figura una empresa vinculada al desalojo de alrededor de 200 familias de un inmueble en Santa María de Guía, un hecho que ha generado una profunda preocupación social.

Muchas de estas grandes empresas reciben importantes subvenciones y bonificaciones públicas mientras obtienen elevados beneficios gracias al trabajo de miles de personas y en no pocos casos, su mayor mérito no ha sido innovar o emprender desde cero, sino gestionar un patrimonio empresarial heredado. Sin embargo, con demasiada frecuencia la maximización del beneficio económico parece situarse por encima de su responsabilidad social y de algo tan esencial como ofrecer productos de calidad a un precio justo para la población.

Por ello, considero que las ayudas públicas deberían orientarse prioritariamente hacia las cooperativas de trabajadoras y trabajadores, así como hacia quienes desarrollan una actividad económica basada en su propio esfuerzo. Son quienes conocen de primera mano el valor del trabajo, la importancia de sacar adelante a sus familias y a su comunidad, y la necesidad de compatibilizar la actividad económica con una vida digna.

También es necesario abrir un debate sobre la justicia fiscal. Grandes empresas reducen de forma significativa su carga tributaria mediante mecanismos de planificación fiscal permitidos por la legislación y diseñados por complejas estructuras de asesoramiento. Aunque esas prácticas puedan ser legales, resulta legítimo preguntarse si responden al principio de justicia fiscal que debería inspirar el sostenimiento de los servicios públicos.

Del mismo modo, es imprescindible reforzar los mecanismos de inspección y control para combatir el fraude, evitando el uso de falsas cooperativas o de falsos autónomos que precarizan las condiciones laborales y distorsionan la competencia.

Mientras escribo estas líneas, me viene a la memoria Víctor Jara. En “Las casitas del barrio alto” retrató como pocos las profundas desigualdades sociales. Y también resuenan aquellos versos de Los Guanijais:

La tierra me hace sudar,
la tierra me hace sufrir,
y usted, dueño de mi pan,
vive tan feliz
en la gran ciudad.

Y sigue resonando aquella copla popular que expresa el anhelo de justicia social:

“¿Cuándo querrá Dios del cielo
que la tortilla se vuelva, que la tortilla se vuelva,
que los pobres coman pan
y los ricos mierda?”

Javier Marrero

miércoles, 29 de julio de 2026