domingo, 9 de marzo de 2008

LA MENTIRA DEL EXCESO DE POBLACION EN CANARIAS


Martín Macho Santa Cruz de La Palma
La Palma necesita crecer. El padrón no avanza y la Isla, debido a ello, tampoco. La evolución demográfica está estabilizada en torno a los 85.500 habitantes desde hace años. El tejido económico requiere unos 20.000 residentes más para reactivar el estancado sistema productivo.
Es la pescadilla que se muerde la cola. La Palma precisa incrementar su población para reactivar su economía. Sin embargo, para dinamizar el motor financiero local es necesario, entre otras cuestiones básicas, un paulatino y sostenido crecimiento del censo de habitantes en aproximadamente unos 20.000 más, según reconoce el presidente de la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Tomás Barreto.
Lo ideal sería que ese movimiento se produzca en diez o quince años, subrayó el dirigente de la patronal. La Palma, en la última década, ha sido superada, en cuanto a peso comercial y número de habitantes, por Lanzarote y Fuerteventura. Ha descendido de la tercera a la quinta posición. El actual estancamiento resulta preocupante dado que, en la práctica, supone un retroceso pues, según los expertos, esa dinámica no origina recursos para garantizar la imprescindible regeneración vegetativa ni el indispensable relevo generacional.
La patronal de La Palma ha sido la primera organización en poner el dedo en la llaga: crecer de forma descontrolada es malo, pero mantenerse en las mismas cifras durante mucho tiempo resulta un revés para los sectores productivos.
Habitantes
En este sentido, han puesto sobre el tapete la urgencia de sentar las bases para conseguir que se incremente, a un ritmo razonable, la población de La Palma. Se calcula que para lograr un repunte anual del 3% es imprescindible que el censo vaya subiendo de manera progresiva hasta alcanzar, en el aludido plazo, un padrón insular de unos 100.000 habitantes.
Casi 86.000 vecinos
En estos momentos, según el Instituto Canario de Estadísticas (Istac), están empadronadas 85.933 personas en La Palma. En el documento de planificación estratégica elaborado hace cinco años se indica que la Isla tiene suelo para acoger un máximo de 150.000 habitantes. En los planes generales de ordenación de los distintos municipios, aunque han sido sometidos todos a revisión, entonces, incluían la posibilidad de desarrollar, en conjunto, un hábitat residencial para 146.976 vecinos. Esta cifra podría ser ampliable en otras 22.400 unidades en suelo programado y 24.800 en suelo no programado.
«Crecer, sí, pero dentro de un orden»
El presidente de la Confederación de Empresarios de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) de La Palma, Tomás Barreto, reitera que la Isla, «sin duda, debe crecer, pero dentro de un orden que evite problemas y desajustes sociales». El incremento de la población ha de hacerse de manera «razonable» y considera que, la mejor fórmula, «es hacerlo por la vía del turismo» y a un ritmo «equilibrado entre la población local y la foránea». También propone la adopción de medidas para «evitar que la población joven formada se vaya fuera». Es indispensable, puntualiza, «promover en la Isla algunas iniciativas formativas de rango superior» con la finalidad de evitar que «nuestros estudiantes se tengan que trasladar a otras islas» pues, cuando se van, «una vez acaban sus carreras, no regresan». Entiende que «las infraestructuras públicas no se pueden improvisar» toda vez que, enfatiza, se han de ejecutar según las carencias. «Esas obras», añade, «dinamizan la economía al crear puestos de trabajo que, a su vez, generan un movimiento económico que beneficia a todo el sistema». En La Palma, las crisis no producen «batacazos» dado que, sintetiza el dirigente de los empresarios, «tampoco ha habido ningún boom».