miércoles, 29 de julio de 2026
martes, 28 de julio de 2026
lunes, 27 de julio de 2026
Sirvientes del lujo viven en chabolas
Abalone Delveaux/facebook
Desde una de mis últimas columnas, he descubierto que existen dos Tenerifes. La de la gente que vive en ella y la que se agita en los comentarios.
En la primera, hay familias buscando una vivienda, trabajadores que duermen bajo una lona y alquileres que se han convertido en una especie protegida. En la segunda, todo es mucho más sencillo: los asentamientos ilegales están habitados únicamente por hippies sucios, marginados profesionales y parásitos agradecidos de vivir en una isla civilizada gracias al turismo.
Quiero tranquilizar a todo el mundo. ¡No tengo absolutamente nada contra el turista!
No tengo nada contra esa pareja belga que ahorra durante todo el año para pasar una semana en un H10. No tengo nada contra esa familia francesa que descubre el Teide con los ojos de un niño. Ellos son los invitados de esta isla. Vienen a buscar un poco de sol y regresan a casa con recuerdos. No deciden ni los alquileres, ni los salarios, ni el futuro de Tenerife.
Mi objetivo está en otra parte. Son quienes contemplan la isla como si fuera un balance contable. Quienes te explican, con esa condescendencia de vapeadora con líquido Red Astaire de TJuice y hojas de Excel, que sin el turismo los canarios seguiríamos viviendo en cuevas.
Esa frase me fascina.
La pronuncian personas que probablemente nunca han pisado un yacimiento guanche, pero que saben calcular al céntimo la rentabilidad de un metro cuadrado con vistas al mar.
Nos hablan de prosperidad como otros hablaban antaño de civilización. Vienen a traer el progreso a los indígenas. Ayer, Alonso Fernández de Lugo desembarcaba con una cruz. Hoy, los conquistadores llegan con un PowerPoint.
No niego ni por un segundo todo lo que el turismo ha aportado al archipiélago. Da de comer a miles de familias. Lo sé. Lo veo cada día. Pero existe una diferencia inmensa entre agradecer a un sector económico y levantarle un tabernáculo.
Porque cuando la prosperidad se convierte en una religión, cualquier crítica pasa a ser un sacrilegio.
Entonces nos enseñan los hoteles, las villas ostentosas, los empleos, los récords de visitantes, los millones de turistas... y apartan discretamente la mirada de quienes sirven los desayunos antes de regresar a dormir a una chabola.
Eso es lo que me molesta.
Seguimos hablando de los asentamientos como si nos hubiéramos quedado atrapados en los años setenta, cuando algunos hippies venían a buscar una libertad que Europa ya no sabía ofrecerles.
Sí, existieron. Sí, todavía existen. Sí, son unos guarros. Sí, fuman hachís. Sí, cagan entre los matorrales. Sí, roban. Sí...
Pero hoy, en esos asentamientos, también hay hombres y mujeres que se levantan antes del amanecer para mantener en marcha esa industria cuyos récords de beneficios nos venden cada trimestre. No piden caridad ni una medalla. Solo un lujo desmesurado: poder dormir bajo un techo de verdad.
Y quizá sea precisamente eso lo que más molesta a algunos. Porque a un hippie se le puede despreciar. A un trabajador pobre hay que explicarlo.
Así que seguimos llamándolos "marginados". Es mucho más cómodo. Las palabras tienen a veces la delicadeza de unas cortinas: ocultan aquello que no queremos ver.
Seguiré denunciando las ocupaciones ilegales que destruyen nuestra naturaleza. Seguiré defendiendo Tenerife de quienes la consideran un solar sin dueño.
Pero desconfiaré siempre mucho más de quienes me dicen: «Sin el turismo todavía irían vestidos con pieles de cabra». Los guanches vestían tamarcos. Nosotros llevamos traje. Ellos tenían un hogar. Algunos de quienes hoy hacen funcionar nuestra economía ni siquiera disfrutan ya de ese lujo. Ese es el progreso por el que, al parecer, deberíamos dar las gracias.
Las fotografías de Arturo Jiménez muestran la dirección que los folletos turísticos siempre olvidan imprimir. Aquí vive, de forma ilegal, desde hace diez años, una pareja de trabajadores del sector turístico junto a sus dos hijos. Ellos contribuyen a batir récords de visitantes. Los récords, en cambio, no contribuyen a pagar su alquiler.
En la primera, hay familias buscando una vivienda, trabajadores que duermen bajo una lona y alquileres que se han convertido en una especie protegida. En la segunda, todo es mucho más sencillo: los asentamientos ilegales están habitados únicamente por hippies sucios, marginados profesionales y parásitos agradecidos de vivir en una isla civilizada gracias al turismo.
Quiero tranquilizar a todo el mundo. ¡No tengo absolutamente nada contra el turista!
No tengo nada contra esa pareja belga que ahorra durante todo el año para pasar una semana en un H10. No tengo nada contra esa familia francesa que descubre el Teide con los ojos de un niño. Ellos son los invitados de esta isla. Vienen a buscar un poco de sol y regresan a casa con recuerdos. No deciden ni los alquileres, ni los salarios, ni el futuro de Tenerife.
Mi objetivo está en otra parte. Son quienes contemplan la isla como si fuera un balance contable. Quienes te explican, con esa condescendencia de vapeadora con líquido Red Astaire de TJuice y hojas de Excel, que sin el turismo los canarios seguiríamos viviendo en cuevas.
Esa frase me fascina.
La pronuncian personas que probablemente nunca han pisado un yacimiento guanche, pero que saben calcular al céntimo la rentabilidad de un metro cuadrado con vistas al mar.
Nos hablan de prosperidad como otros hablaban antaño de civilización. Vienen a traer el progreso a los indígenas. Ayer, Alonso Fernández de Lugo desembarcaba con una cruz. Hoy, los conquistadores llegan con un PowerPoint.
No niego ni por un segundo todo lo que el turismo ha aportado al archipiélago. Da de comer a miles de familias. Lo sé. Lo veo cada día. Pero existe una diferencia inmensa entre agradecer a un sector económico y levantarle un tabernáculo.
Porque cuando la prosperidad se convierte en una religión, cualquier crítica pasa a ser un sacrilegio.
Entonces nos enseñan los hoteles, las villas ostentosas, los empleos, los récords de visitantes, los millones de turistas... y apartan discretamente la mirada de quienes sirven los desayunos antes de regresar a dormir a una chabola.
Eso es lo que me molesta.
Seguimos hablando de los asentamientos como si nos hubiéramos quedado atrapados en los años setenta, cuando algunos hippies venían a buscar una libertad que Europa ya no sabía ofrecerles.
Sí, existieron. Sí, todavía existen. Sí, son unos guarros. Sí, fuman hachís. Sí, cagan entre los matorrales. Sí, roban. Sí...
Pero hoy, en esos asentamientos, también hay hombres y mujeres que se levantan antes del amanecer para mantener en marcha esa industria cuyos récords de beneficios nos venden cada trimestre. No piden caridad ni una medalla. Solo un lujo desmesurado: poder dormir bajo un techo de verdad.
Y quizá sea precisamente eso lo que más molesta a algunos. Porque a un hippie se le puede despreciar. A un trabajador pobre hay que explicarlo.
Así que seguimos llamándolos "marginados". Es mucho más cómodo. Las palabras tienen a veces la delicadeza de unas cortinas: ocultan aquello que no queremos ver.
Seguiré denunciando las ocupaciones ilegales que destruyen nuestra naturaleza. Seguiré defendiendo Tenerife de quienes la consideran un solar sin dueño.
Pero desconfiaré siempre mucho más de quienes me dicen: «Sin el turismo todavía irían vestidos con pieles de cabra». Los guanches vestían tamarcos. Nosotros llevamos traje. Ellos tenían un hogar. Algunos de quienes hoy hacen funcionar nuestra economía ni siquiera disfrutan ya de ese lujo. Ese es el progreso por el que, al parecer, deberíamos dar las gracias.
Las fotografías de Arturo Jiménez muestran la dirección que los folletos turísticos siempre olvidan imprimir. Aquí vive, de forma ilegal, desde hace diez años, una pareja de trabajadores del sector turístico junto a sus dos hijos. Ellos contribuyen a batir récords de visitantes. Los récords, en cambio, no contribuyen a pagar su alquiler.
domingo, 26 de julio de 2026
El mar hecho sopa de grasas
No estoy diciendo que no haya que proteger la piel del sol, pero sí creo que probablemente estamos abusando de las cremas solares.
Se anuncian tanto que casi tienen más publicidad que la campaña de la Ecoisla del Cabildo de Gran Canaria.
Hay muchas formas de protegerse, una sombrilla, una camisa, una tela blanca, un cachorro, buscar la sombra en las horas de mayor radiación y mejor ir cuando afloja.
Incluso existen sombrillas con protección frente a los rayos UV, eso sí, sin obsesionarnos tampoco con bloquear hasta el último rayo, porque el sol también es necesario.
Lo que no me parece muy lógico es que, para cuidar nuestra piel, estemos llenando el mar de sustancias que afectan a la vida marina. El agua acaba con una película aceitosa, las espumas se acumulan en la orilla y cangrejos, lapas, burgados, gueldes y boquerones terminan tragándolo , cuando ya bastante tienen, como para tener que ponerse factor 50 por dentro y por fuera.
¿De verdad hace falta que las cremas lleven esos perfumes tan intensos? En la playa a veces parece que uno está en una perfumería o que se te cayó el bote colonia al piso.
Si el objetivo es proteger la piel, ¿por qué no hacerlas inodoras, el aroma también protege del sol o es otra forma de hacer publicidad?
Cuidemos nuestra piel, sí, pero cuidemos también el mar, que es el mejor protector que tenemos y no puede ponerse crema para defenderse de nosotros.
Cuidemos nuestra piel, sí, pero cuidemos también el mar, que es el mejor protector que tenemos y no puede ponerse crema para defenderse de nosotros.
No digo que solo sean las cremas solares, que está comprobado que algunas contienen ingredientes que afectan a determinados ecosistemas marinos, especialmente en las playas más concurridas. ¿Pero realmente son necesarios tantos miles de litros de cremas?
domingo, 19 de julio de 2026
canarias solidaria alcanza el millón de visitas
Ahora que llegamos al millón de visitas queremos contarles qué entradas han sido más vistas. Empezamos nueve meses antes de una Navidad. Un día dedicado a la Concepción, el 25 de marzo de 2007. No sabíamos del todo lo que queríamos. Sí que queríamos ser Voz de los sin Voz en Canarias y sí que queríamos hacerlo gratis.
Hoy hay más voces críticas y solidarias en el Archipiélago. Gracias al vigor moral y gracias también al desarrollo tecnológico. Les dejamos con las seis noticias más vistas de nuestro blog. Seguimos.
1. CÓMO LLAMAR AL 012 MARCANDO UN NÚMERO DE TELÉFONO FIJO. Canarias
https://canariassolidaria.blogspot.com/2013/03/como-llamar-al-012-marcando-un-numero.html
2. CANARIAS SOLIDARIA HA SOBREPASADO LAS 1.000 NOTICIAS. CANARIAS DESDE LA SOLIDARIDAD. ESTA ES LA NOTICIA MÁS VISTA: AGUA SALADA
https://canariassolidaria.blogspot.com/2012/07/canarias-solidaria-ha-sobrepasado-las.html
3. Ejercicios espirituales según Ignacio
https://canariassolidaria.blogspot.com/2022/06/ejercicios-espirituales-segun-ignacio.html
1. CÓMO LLAMAR AL 012 MARCANDO UN NÚMERO DE TELÉFONO FIJO. Canarias
https://canariassolidaria.blogspot.com/2013/03/como-llamar-al-012-marcando-un-numero.html
2. CANARIAS SOLIDARIA HA SOBREPASADO LAS 1.000 NOTICIAS. CANARIAS DESDE LA SOLIDARIDAD. ESTA ES LA NOTICIA MÁS VISTA: AGUA SALADA
https://canariassolidaria.blogspot.com/2012/07/canarias-solidaria-ha-sobrepasado-las.html
3. Ejercicios espirituales según Ignacio
https://canariassolidaria.blogspot.com/2022/06/ejercicios-espirituales-segun-ignacio.html
4. ¡Sigamos construyendo juntos! Laicado en Canarias
https://canariassolidaria.blogspot.com/2022/06/sigamos-construyendo-juntos-laicado-en.html
5. SOLIDARIDAD CON LOS MIGRANTES
5. SOLIDARIDAD CON LOS MIGRANTES
https://canariassolidaria.blogspot.com/2022/06/solidaridad-con-los-migrantes.html
6. Se confirma procesamiento de Eustasio López en el Caso 18 lovas
6. Se confirma procesamiento de Eustasio López en el Caso 18 lovas
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Nuestra primera noticia fueobre Camilo Sánchez
sábado, 18 de julio de 2026
martes, 14 de julio de 2026
Los ricos también lloran. Subvenciones para los beneficios, recortes para la mayoría. Y aún se quejan.
Javier Marrero/facebook
Como dice el otro, “oiga me llama la atención lo que usted dice”.
No entiendo bien si quiere decir que ya no se van a gastar nuestros dineros para sus negocios o que lo van a pedir de otra manera, que viendo lo que hay, me da que puede ser esto segundo.
En España en el 2024 las bonificaciones y subvenciones a las empresas ascendió a unos 28.015 millones de euros, según el Anuario 2024 de Administraciones Públicas de Experian.
Entre subvenciones, bonificaciones e incentivos públicos, el apoyo público, es decir, con nuestros impuestos, a empresas es de varias decenas de miles de millones de euros al año,
En el 2025 fueron 61.000 millones de euros en subvenciones europeas, según el ministro de Economía, Carlos Cuerpo dijo en este mes de julio 2026.
Por otro lado, están las subvenciones que el Estado destina, miles de millones de euros cada año, en bonificaciones de cuotas a la Seguridad Social, especialmente por contratación de determinados colectivos, formación, empleo autónomo y otros incentivos. Estas bonificaciones aunque forman parte del gasto público, se contabilizan separadamente de las subvenciones directas.
Y Canarias participa de este sistema de ayudas a través de programas financiados por el Estado, la Unión Europea y el Gobierno de Canarias. Sumándose a ello el Régimen Económico y Fiscal (REF), la Zona Especial Canaria (ZEC), las ayudas al transporte de mercancías y de pasajeros, los incentivos a la inversión, las subvenciones al turismo, la industria, el sector primario y las energías renovables, entre otras líneas de apoyo público.
Por lo cual el sector empresarial recibe cada año un importante volumen de apoyo económico procedente de los presupuestos públicos y de fondos europeos. Esto debería de tenerse en cuenta para equilibrar las políticas de apoyo a la actividad económica con el fortalecimiento de los servicios públicos, la vivienda, la sanidad, la educación y la protección social.
No se puede estar haciendo negocios, sacando grandes beneficios con paguitas, subvenciones y bonificaciones a costa de los impuestos de las trabajadoras y los trabajadores.
Y todo esto en lo que se podría decir normal, que ya en los casos de corruptela….”jechele jilo a la cometa”.
No entiendo bien si quiere decir que ya no se van a gastar nuestros dineros para sus negocios o que lo van a pedir de otra manera, que viendo lo que hay, me da que puede ser esto segundo.
En España en el 2024 las bonificaciones y subvenciones a las empresas ascendió a unos 28.015 millones de euros, según el Anuario 2024 de Administraciones Públicas de Experian.
Entre subvenciones, bonificaciones e incentivos públicos, el apoyo público, es decir, con nuestros impuestos, a empresas es de varias decenas de miles de millones de euros al año,
En el 2025 fueron 61.000 millones de euros en subvenciones europeas, según el ministro de Economía, Carlos Cuerpo dijo en este mes de julio 2026.
Por otro lado, están las subvenciones que el Estado destina, miles de millones de euros cada año, en bonificaciones de cuotas a la Seguridad Social, especialmente por contratación de determinados colectivos, formación, empleo autónomo y otros incentivos. Estas bonificaciones aunque forman parte del gasto público, se contabilizan separadamente de las subvenciones directas.
Y Canarias participa de este sistema de ayudas a través de programas financiados por el Estado, la Unión Europea y el Gobierno de Canarias. Sumándose a ello el Régimen Económico y Fiscal (REF), la Zona Especial Canaria (ZEC), las ayudas al transporte de mercancías y de pasajeros, los incentivos a la inversión, las subvenciones al turismo, la industria, el sector primario y las energías renovables, entre otras líneas de apoyo público.
Por lo cual el sector empresarial recibe cada año un importante volumen de apoyo económico procedente de los presupuestos públicos y de fondos europeos. Esto debería de tenerse en cuenta para equilibrar las políticas de apoyo a la actividad económica con el fortalecimiento de los servicios públicos, la vivienda, la sanidad, la educación y la protección social.
No se puede estar haciendo negocios, sacando grandes beneficios con paguitas, subvenciones y bonificaciones a costa de los impuestos de las trabajadoras y los trabajadores.
Y todo esto en lo que se podría decir normal, que ya en los casos de corruptela….”jechele jilo a la cometa”.
sábado, 11 de julio de 2026
Cruz de Lampedusa estuvo en Arguineguín y en toda la diócesis
La visita del papa León XIV me ha hecho recordar aquel periplo que la cruz de Lampedusa hizo por nuestra diócesis (21-12-17 a 5-1-18). Entonces la sensibilidad hacia la inmigración era distinta a la de hoy. Recuerdo perfectamente cómo, tras una gestión de Miguel Hernández, pudimos resolver el primer escollo: traerla desde la península. El ejército del aire nos la trajo desde Madrid colaborando de manera gratuita y sin pedir publicidad. Recorrió las tres islas de la diócesis y también colaboró la naviera Armas.
A las otras islas occidentales no fue porque no encontramos quien quisiera hacerse cargo. Hoy sí aceptan hablar de pateras y hasta algunas pondrán junto al altar. Quizá las tragedias vividas hayan abierto alguna brecha.
La pusimos en primer lugar, en la Casa de cultura y encuentro junto al Belén recordando el villancico que habla de Jesús como “es amor en el pesebre y sufrimiento en la cruz”. Bien visible a través del gran escaparate pensando en que las primeras destinatarias de la Cruz eran las mujeres prostituidas y explotadas que suelen estar por la zona. Algunas nos lo agradecieron.
Vivimos aquella ruta como una especie de Vía Crucis. En la segunda estación tuvo unas palabras el concejal Pedro Quevedo y pudimos disfrutar de las poesías de Tere García. Después estuvo junto a Belén de arena en la playa de las canteras.
Esa tarde trascurrió en Telde, fue acogida en la Parroquia de San Gregorio por la Comunidad de la Palabra. Escolares y ciudadanos pasaron juntos una tarde solidaria. Sobre todo mediante actuaciones artísticas. Se puso a disposición del público un "libro de expresiones de amor".
Y a las 19 horas se celebró la Eucaristía y un Vía Crucis
Salió después hacia Santa Brígida. Después a los Benedictinos y a la parroquia de monte Lentiscal. También paró, en una sexta estación, en un lugar muy especial: La residencia de las hermanas de Tafira.
Después fue hacia el sur. Puede verse en televisión una hermosa entrevista realizada a los sacerdotes Jesús Vega y José Manuel Santiago. En él que explican perfectamente el sentido de esta cruz. El cruce de Arinaga acogió la Cruz precisamente el día de los inocentes, cuando se recuerda que la Sagrada Familia fue emigrante a Egipto y que vivieron siempre en pobreza y humildad. La novena jornada fue especialmente significativa porque la Cruz estuvo junto a la playa, en un lugar en el que muchas personas habían fallecido simplemente por llegar de noche al no dar no con una playa sino con una zona rocosa. Aquí se arremangó como uno más el concejal Suso Trujillo. El día siguiente, la cruz estuvo en Vecindario dónde. se hizo un acto público tremendamente simbólico.
La décima jornada fue en la catedral de Las Palmas de Gran Canaria, donde pudo tocar nuestra sensibilidad pero donde algunos no quisieron que la Cruz estuviera presente en una ordenación sacerdotal. Los días undécimo y duodécimo fueron para Teror. Junto a la virgen del Pino Yolanda Ortega nos contó un cuento muy especial que puede verse en video (como todo este periplo y otras entrevistas en www.canariassolidaria.blogspost.com). La jornada decimotercera fue para Argineguín donde se hizo una celebración eucarística arciprestal, moniciones, cantos, silencios... Allí mismo habló Graciela Cuccú la embajadora del papa Francisco para la Cruz de Lampedusa No sabemos hasta qué punto estos actos prepararon la conciencia de las personas que luego fueron solidarias, acogiéndoles años después en el lugar que conocerá el papa León XIV. Casi para finalizar este peculiar camino, la Cruz fue para Guía, donde hubo un acto cultural y un acto religioso.
Y como una especie de resurrección tuvimos una estación XV en la calle Triana de la capital grancanaria. En ella se realizó un acto interreligioso, copresidido por el budista Alejandro Torrealba, el musulmán Tijani ElBouji y el católico Francisco Cases. También hubo un momento cultural con música, poesía, cuentos y actuaciones. El acto estuvo presentado por un conocido presentador de la televisión canaria. !5 estaciones para alimentar nuestra conciencia y nuestra solidaridad en las navidades de 2017.
A las otras islas occidentales no fue porque no encontramos quien quisiera hacerse cargo. Hoy sí aceptan hablar de pateras y hasta algunas pondrán junto al altar. Quizá las tragedias vividas hayan abierto alguna brecha.
La pusimos en primer lugar, en la Casa de cultura y encuentro junto al Belén recordando el villancico que habla de Jesús como “es amor en el pesebre y sufrimiento en la cruz”. Bien visible a través del gran escaparate pensando en que las primeras destinatarias de la Cruz eran las mujeres prostituidas y explotadas que suelen estar por la zona. Algunas nos lo agradecieron.
Vivimos aquella ruta como una especie de Vía Crucis. En la segunda estación tuvo unas palabras el concejal Pedro Quevedo y pudimos disfrutar de las poesías de Tere García. Después estuvo junto a Belén de arena en la playa de las canteras.
Esa tarde trascurrió en Telde, fue acogida en la Parroquia de San Gregorio por la Comunidad de la Palabra. Escolares y ciudadanos pasaron juntos una tarde solidaria. Sobre todo mediante actuaciones artísticas. Se puso a disposición del público un "libro de expresiones de amor".
Y a las 19 horas se celebró la Eucaristía y un Vía Crucis
Salió después hacia Santa Brígida. Después a los Benedictinos y a la parroquia de monte Lentiscal. También paró, en una sexta estación, en un lugar muy especial: La residencia de las hermanas de Tafira.
Después fue hacia el sur. Puede verse en televisión una hermosa entrevista realizada a los sacerdotes Jesús Vega y José Manuel Santiago. En él que explican perfectamente el sentido de esta cruz. El cruce de Arinaga acogió la Cruz precisamente el día de los inocentes, cuando se recuerda que la Sagrada Familia fue emigrante a Egipto y que vivieron siempre en pobreza y humildad. La novena jornada fue especialmente significativa porque la Cruz estuvo junto a la playa, en un lugar en el que muchas personas habían fallecido simplemente por llegar de noche al no dar no con una playa sino con una zona rocosa. Aquí se arremangó como uno más el concejal Suso Trujillo. El día siguiente, la cruz estuvo en Vecindario dónde. se hizo un acto público tremendamente simbólico.
La décima jornada fue en la catedral de Las Palmas de Gran Canaria, donde pudo tocar nuestra sensibilidad pero donde algunos no quisieron que la Cruz estuviera presente en una ordenación sacerdotal. Los días undécimo y duodécimo fueron para Teror. Junto a la virgen del Pino Yolanda Ortega nos contó un cuento muy especial que puede verse en video (como todo este periplo y otras entrevistas en www.canariassolidaria.blogspost.com). La jornada decimotercera fue para Argineguín donde se hizo una celebración eucarística arciprestal, moniciones, cantos, silencios... Allí mismo habló Graciela Cuccú la embajadora del papa Francisco para la Cruz de Lampedusa No sabemos hasta qué punto estos actos prepararon la conciencia de las personas que luego fueron solidarias, acogiéndoles años después en el lugar que conocerá el papa León XIV. Casi para finalizar este peculiar camino, la Cruz fue para Guía, donde hubo un acto cultural y un acto religioso.
Y como una especie de resurrección tuvimos una estación XV en la calle Triana de la capital grancanaria. En ella se realizó un acto interreligioso, copresidido por el budista Alejandro Torrealba, el musulmán Tijani ElBouji y el católico Francisco Cases. También hubo un momento cultural con música, poesía, cuentos y actuaciones. El acto estuvo presentado por un conocido presentador de la televisión canaria. !5 estaciones para alimentar nuestra conciencia y nuestra solidaridad en las navidades de 2017.
RECORRIDO POR LANZAROTE
Y
https://www.sanbartolome.es/la-cruz-de-lampedusa-llego-hasta-san-bartolome-para-recordar-el-drama-migratorio/
Al día siguiente la cruz salía para Pamplona dejándonos una huella, una inquietud, una vocación de servicio. Y una experiencia simbólica de fraternidad, de tarea, de compromiso
Al día siguiente la cruz salía para Pamplona dejándonos una huella, una inquietud, una vocación de servicio. Y una experiencia simbólica de fraternidad, de tarea, de compromiso
Todos los enlaces al periplo: http://canariassolidaria.blogspot.com/search/label/CRUZ%20LAMPEDUSA?m=0
jueves, 9 de julio de 2026
jueves, 2 de julio de 2026
Onalia Bueno: Mogán y el Papa en Arguineguín
miércoles, 1 de julio de 2026
El 10% que más consume es responsable de billones de euros en daño ambiental: “Una mayoría está pagando el estilo de vida de otros”
Un estudio de las universidades de Leiden y Oxford pone precio a la contaminación de la élite del consumo y propone un reparto más justo de los costes desde el principio de ‘quien contamina, paga’
ANA LOZANO DEL CAMPO/EL PAÍS
En el corazón de las políticas ambientales de la Unión Europea está el principio de “quien contamina, paga”, asegura el texto que las articula. Según ese principio, deberían hacerse cargo de más costes quienes más degradación ambiental provocan, que son quienes más consumen y que, además, pertenecen a las rentas más altas. Ahora, un estudio publicado en Communications Sustainability cifra el coste económico del impacto ambiental del top 10% de los consumidores mundiales entre, mínimo, 1.500 y 5.000 billones de euros al año (de 2.000 a 6.500 euros por persona).
El equipo que ha hecho los cálculos, de las universidades de Leiden y Oxford, sugiere que unos impuestos ambientales progresivos, proporcionales a la huella ambiental de los consumidores, serían más justos. “El comportamiento de ese 10%, como viajar en avión a menudo o usar coches grandes, está causando el daño y los responsables políticos tienen la oportunidad de abordar esa diferencia”, explica Inge Schrijver, primera autora. Considera que el enfoque único para todos es, además de menos eficiente, “menos justo”, porque quienes menos consumen acaban “pagando el estilo de vida de otros”.
Proponer una fiscalidad progresiva con fines ambientales no es nuevo. Los impuestos verdes generalizados pueden suponer, proporcionalmente, un mayor esfuerzo económico a las rentas más bajas, como puso de manifiesto el movimiento de los chalecos amarillos en Francia, que empezó en 2018 denunciando la subida del precio de los carburantes. La medida pretendía incentivar la transición ecológica, pero afectaba más a una población obrera, fuera de la capital francesa, que usa más el coche para ir a trabajar.
Schrijver cuenta que, en Países Bajos, igual que en España, el debate gira en torno a la subvención de los combustibles por el aumento de los precios de la energía. En línea con los resultados de su estudio, considera que “los mecanismos de fijación de precios deberían diseñarse específicamente para ser más progresivos. Hay medidas que ayudarían más a los más desfavorecidos que esas exenciones fiscales, como dar ayudas para el aislamiento térmico de las viviendas o la mejora del transporte público”.
La factura saldaría la deuda con el clima y la biodiversidad
Volviendo al estudio, el argumento a favor de gravar más a las rentas más altas es robusto. Estimaron el precio de los impactos ambientales que los mayores consumidores han perpetrado sobre algunos de los procesos fundamentales para la estabilidad de nuestro planeta como ecosistema global. De los nueve límites planetarios definidos en 2009, los umbrales que permiten la vida en la Tierra, solo tomaron los cuatro para los que es posible estimar precios ambientales. Incluso a falta de los otros cinco, el coste del daño causado por el 10% global que más consume se elevó al orden de los miles de billones.
Esta cifra desorbitada es difícil de abarcar sin un contexto. Y esto es lo que termina de dar peso a este estudio: si esa cantidad se recaudase de alguna manera y se destinase a financiar soluciones ambientales, se podría cubrir la brecha que nos aleja de cumplir con los objetivos internacionales de acción climática para 2035 acordados en la COP30, y los de biodiversidad para 2030. Hablamos de unos 589 mil millones y 866 mil millones de euros respectivamente, por lo que, aunque se tratase de inversiones cuantiosas, sobraría dinero.
Volviendo al estudio, el argumento a favor de gravar más a las rentas más altas es robusto. Estimaron el precio de los impactos ambientales que los mayores consumidores han perpetrado sobre algunos de los procesos fundamentales para la estabilidad de nuestro planeta como ecosistema global. De los nueve límites planetarios definidos en 2009, los umbrales que permiten la vida en la Tierra, solo tomaron los cuatro para los que es posible estimar precios ambientales. Incluso a falta de los otros cinco, el coste del daño causado por el 10% global que más consume se elevó al orden de los miles de billones.
Esta cifra desorbitada es difícil de abarcar sin un contexto. Y esto es lo que termina de dar peso a este estudio: si esa cantidad se recaudase de alguna manera y se destinase a financiar soluciones ambientales, se podría cubrir la brecha que nos aleja de cumplir con los objetivos internacionales de acción climática para 2035 acordados en la COP30, y los de biodiversidad para 2030. Hablamos de unos 589 mil millones y 866 mil millones de euros respectivamente, por lo que, aunque se tratase de inversiones cuantiosas, sobraría dinero.
Gravar el consumo individual de alto impacto
El equipo calculó la factura ambiental de los mayores consumidores a escala global, pero también de las principales economías mundiales o de su respectivo continente: Brasil, China, Egipto, Alemania, India y Estados Unidos. Los últimos tuvieron consistentemente las cifras más elevadas, seguidos por China en términos globales, pero por Alemania en valores por habitante. En términos per cápita, la factura estadounidense se movería entre los 16.600 y los 55.000 euros anuales, entre un 6 y un 20% de sus ingresos, o entre un 0,8 y un 3% de su riqueza.
“Espero que estos resultados refuercen el mensaje de que quienes más contribuyen a crear estos problemas también deberían ser quienes más contribuyan a solucionarlos. A nivel mundial, esto incluye a muchas personas en Europa y en Estados Unidos, pero dentro de Europa también conviene diferenciar y centrarse en las actividades y sectores más contaminantes, como la aviación, la conducción de automóviles de gran tamaño, las dietas ricas en carne y los combustibles fósiles”, enfatiza Schrijver, cuyo estudio también trata de incentivar a las administraciones para que tomen medidas.
Jeroen van den Bergh, que no participa en el estudio y lidera el grupo de Economía Ambiental y Climática en la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB), apoya estas tesis y considera que “existen sólidos argumentos para extender el principio de ‘quien contamina, paga’ al consumo individual de alto impacto, especialmente al de lujo, al tiempo que se protegen necesidades básicas y se evitan efectos regresivos”. Y añade que “en las democracias liberales, la fiscalidad suele ser la herramienta efectiva y políticamente más viable, ya que las prohibiciones directas del consumo suelen encontrar una resistencia pública y política mucho mayor”.
El equipo calculó la factura ambiental de los mayores consumidores a escala global, pero también de las principales economías mundiales o de su respectivo continente: Brasil, China, Egipto, Alemania, India y Estados Unidos. Los últimos tuvieron consistentemente las cifras más elevadas, seguidos por China en términos globales, pero por Alemania en valores por habitante. En términos per cápita, la factura estadounidense se movería entre los 16.600 y los 55.000 euros anuales, entre un 6 y un 20% de sus ingresos, o entre un 0,8 y un 3% de su riqueza.
“Espero que estos resultados refuercen el mensaje de que quienes más contribuyen a crear estos problemas también deberían ser quienes más contribuyan a solucionarlos. A nivel mundial, esto incluye a muchas personas en Europa y en Estados Unidos, pero dentro de Europa también conviene diferenciar y centrarse en las actividades y sectores más contaminantes, como la aviación, la conducción de automóviles de gran tamaño, las dietas ricas en carne y los combustibles fósiles”, enfatiza Schrijver, cuyo estudio también trata de incentivar a las administraciones para que tomen medidas.
Jeroen van den Bergh, que no participa en el estudio y lidera el grupo de Economía Ambiental y Climática en la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB), apoya estas tesis y considera que “existen sólidos argumentos para extender el principio de ‘quien contamina, paga’ al consumo individual de alto impacto, especialmente al de lujo, al tiempo que se protegen necesidades básicas y se evitan efectos regresivos”. Y añade que “en las democracias liberales, la fiscalidad suele ser la herramienta efectiva y políticamente más viable, ya que las prohibiciones directas del consumo suelen encontrar una resistencia pública y política mucho mayor”.
El precio del (infinito) valor de la naturaleza
Schrijver investiga en el grupo liderado por Rutger Hoekstra, experto en poscrecimiento y alternativas al PIB que también firma el artículo. Podría parecer que un estudio que otorga valor económico a la naturaleza refuerza la lógica capitalista que los postulados poscrecentistas cuestionan. Sin embargo, José L. Oviedo, economista ambiental, reconoce que se trata de dos esferas del conocimiento, una ética y otra instrumental y operativa, que son necesarias y no deberían negarse mutuamente, como a menudo sucede.
Oviedo, del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC), señala que “del uso que hacemos de la naturaleza y las decisiones que tomamos en torno a ella emergen valores económicos, aunque muchos no son directamente observables. Pero es obvio que las cifras que emplean estos estudios son instrumentales y hay que entender que son útiles hasta un punto. Por ejemplo, la economía puede tener límites cuando se trata de tomar decisiones de conservación de especies amenazadas, pero puede servir para hacer indicadores que apoyen la toma de decisiones”.
Van den Bergh opina que “poner un precio al daño ambiental no capta todo el valor de la naturaleza, pero ayuda a evitar que las pérdidas ambientales sean tratadas como si no tuvieran ningún valor”. El problema, y es donde Oviedo cree que estos estudios deben centrarse, es que los métodos para otorgar un valor económico a los recursos de los ecosistemas no están estandarizados. “El Sistema de Cuentas Económico-Ambientales de la ONU ha propuesto un estándar para las cuentas biofísicas, pero aún no para las cuentas económicas, ya que no hubo consenso sobre métodos de valoración estandarizados”, cuenta Oviedo para ilustrar el estado de la cuestión.
El economista cree que el desacuerdo está determinado por el debate en torno a la valoración de la naturaleza. “La resistencia de una parte de la comunidad científica a desarrollar métodos de cuantificación y valoración económica estandarizados retrasa que lleguemos a acuerdos y avancemos en nuestro trabajo, porque el sistema de cuentas nacionales se ha quedado obsoleto y necesitamos ir más allá”, expresa Oviedo. Y van den Bergh añade: “Las cifras aún no son concretas, pero el ejercicio resulta útil porque ayuda a contrarrestar las perspectivas centradas en las finanzas y el PIB que dominan los debates políticos”.
Al preguntar a Schrijver sobre las limitaciones del estudio, reconoce que es difícil conocer la huella exacta del consumo y cuantificar con precisión el precio de los impactos ambientales. En el estudio, informan de que los datos para sus cálculos tuvieron que obtenerlos de un manual de precios ambientales de 2017, los más recientes disponibles. Se aventuran a predecir que, como la tendencia no ha cambiado, actualmente los costes serían mayores.
También esperan que, en un futuro, sea técnicamente posible añadir a la ecuación los límites planetarios que faltan, como la contaminación del aire o los cambios de usos del suelo. “Así lograríamos una imagen más completa en la que, seguramente, el coste total de los daños sería mayor”, expresa Schrijver. Aun así, ella quiere cerrar la valoración de su estudio apuntando que “no todo es dinero”: “Realmente, lo más importante es evitar los daños y, para eso, se necesitan normas más estrictas y más regulaciones”.
Schrijver investiga en el grupo liderado por Rutger Hoekstra, experto en poscrecimiento y alternativas al PIB que también firma el artículo. Podría parecer que un estudio que otorga valor económico a la naturaleza refuerza la lógica capitalista que los postulados poscrecentistas cuestionan. Sin embargo, José L. Oviedo, economista ambiental, reconoce que se trata de dos esferas del conocimiento, una ética y otra instrumental y operativa, que son necesarias y no deberían negarse mutuamente, como a menudo sucede.
Oviedo, del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC), señala que “del uso que hacemos de la naturaleza y las decisiones que tomamos en torno a ella emergen valores económicos, aunque muchos no son directamente observables. Pero es obvio que las cifras que emplean estos estudios son instrumentales y hay que entender que son útiles hasta un punto. Por ejemplo, la economía puede tener límites cuando se trata de tomar decisiones de conservación de especies amenazadas, pero puede servir para hacer indicadores que apoyen la toma de decisiones”.
Van den Bergh opina que “poner un precio al daño ambiental no capta todo el valor de la naturaleza, pero ayuda a evitar que las pérdidas ambientales sean tratadas como si no tuvieran ningún valor”. El problema, y es donde Oviedo cree que estos estudios deben centrarse, es que los métodos para otorgar un valor económico a los recursos de los ecosistemas no están estandarizados. “El Sistema de Cuentas Económico-Ambientales de la ONU ha propuesto un estándar para las cuentas biofísicas, pero aún no para las cuentas económicas, ya que no hubo consenso sobre métodos de valoración estandarizados”, cuenta Oviedo para ilustrar el estado de la cuestión.
El economista cree que el desacuerdo está determinado por el debate en torno a la valoración de la naturaleza. “La resistencia de una parte de la comunidad científica a desarrollar métodos de cuantificación y valoración económica estandarizados retrasa que lleguemos a acuerdos y avancemos en nuestro trabajo, porque el sistema de cuentas nacionales se ha quedado obsoleto y necesitamos ir más allá”, expresa Oviedo. Y van den Bergh añade: “Las cifras aún no son concretas, pero el ejercicio resulta útil porque ayuda a contrarrestar las perspectivas centradas en las finanzas y el PIB que dominan los debates políticos”.
Al preguntar a Schrijver sobre las limitaciones del estudio, reconoce que es difícil conocer la huella exacta del consumo y cuantificar con precisión el precio de los impactos ambientales. En el estudio, informan de que los datos para sus cálculos tuvieron que obtenerlos de un manual de precios ambientales de 2017, los más recientes disponibles. Se aventuran a predecir que, como la tendencia no ha cambiado, actualmente los costes serían mayores.
También esperan que, en un futuro, sea técnicamente posible añadir a la ecuación los límites planetarios que faltan, como la contaminación del aire o los cambios de usos del suelo. “Así lograríamos una imagen más completa en la que, seguramente, el coste total de los daños sería mayor”, expresa Schrijver. Aun así, ella quiere cerrar la valoración de su estudio apuntando que “no todo es dinero”: “Realmente, lo más importante es evitar los daños y, para eso, se necesitan normas más estrictas y más regulaciones”.
martes, 30 de junio de 2026
jueves, 25 de junio de 2026
LEÓN XIV: CONTRA EL HAMBRE ABORDANDO AL MISMO TIEMPO LAS CAUSAS DEL HAMBRE. RESISTIR LA MERCANTILIZACIÓN Y LA BUROCRACIA
Distinguidas autoridades, Excelentísimos señores y señoras,
Quisiera agradecer a Su Excelencia la Sra. Cindy McCain por su amable invitación a dirigirme a esta reunión anual del Directorio Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas. Saludo en particular al Sr. Carl Skau, Director Ejecutivo Interino, y a Su Excelencia la Sra. Carla Barroso Carneiro, Presidenta de esta importante asamblea. Extiendo mis saludos a los Representantes de los Estados Miembros, a los distinguidos invitados presentes en esta reunión y al personal de esta institución intergubernamental, dedicada a salvar vidas en situaciones de emergencia y a brindar asistencia alimentaria en medio de conflictos y desastres naturales. El compromiso de su institución resuena profundamente con la misión de la Iglesia Católica de defender la dignidad humana y fomentar la fraternidad, arraigada en el llamado del Evangelio a amar al prójimo (cf. Mc 12,31). Juntos, compartimos la urgente tarea de enfrentar el hambre y la malnutrición, abordando también las causas estructurales subyacentes que las perpetúan. Para afrontar esta tarea con eficacia, debemos examinar los desafíos que tenemos ante nosotros, sus causas subyacentes y los caminos hacia soluciones duraderas.
Hoy en día, las crisis han evolucionado de eventos aislados a realidades persistentes, marcadas por conflictos prolongados, inseguridad alimentaria crónica, volatilidad económica y creciente vulnerabilidad climática. Esto plantea una pregunta fundamental: ¿qué configuración del orden global es capaz de producir, reproducir y, en ocasiones, normalizar tales condiciones? El problema ya no se limita a cómo intervenir, sino que se extiende a comprender por qué el sistema produce constantemente los mismos problemas que luego se ve obligado a corregir.
El orden internacional se ha fragmentado cada vez más, en parte debido a la crisis del sistema multilateral. Como señalé recientemente en la encíclica Magnifica Humanitas: «las instituciones establecidas para salvaguardar el concepto de un futuro común para todos los pueblos y un bien común global parecen haberse debilitado» (201). Ante la ausencia de un horizonte ético compartido capaz de sustentar una cooperación genuina, el sistema internacional ha pasado del multilateralismo a «un multipolarismo desordenado y conflictivo, con una generalizada sensación de desconfianza» ( ibíd. ). En consecuencia, los Estados han destinado cada vez más sus recursos a la seguridad nacional, el crecimiento económico y la estabilidad interna, sin tener en cuenta el estrecho vínculo entre estas cuestiones y la cooperación multilateral.
Esta tendencia revela una paradoja sorprendente: una capacidad productiva global sin precedentes coexiste con zonas de extrema vulnerabilidad en expansión. Las mismas fuerzas que impulsan el crecimiento económico a menudo exacerban la exclusión y la marginación. Si bien aliviar el sufrimiento humano se reconoce ampliamente como esencial en principio, las preocupaciones humanitarias corren cada vez más el riesgo de quedar relegadas a un segundo plano entre las prioridades internacionales.
Es precisamente en la brecha entre el reconocimiento en principio y la priorización en la práctica donde presenciamos la progresiva burocratización de la solidaridad, junto con la silenciosa mercantilización de la vida humana. Por un lado, la acción humanitaria se ve cada vez más obstaculizada por trámites burocráticos que pueden retrasar la asistencia a quienes la necesitan. Por otro lado, el acceso a bienes esenciales, incluidos los alimentos, suele estar condicionado por consideraciones económicas o estratégicas. En consecuencia, quienes no generan un valor cuantificable corren el riesgo de volverse invisibles.
Esta doble dinámica plantea un grave desafío ético: la persona humana ya no se sitúa sistemáticamente en el centro de la acción internacional. En este contexto, es importante reconocer que, si bien las formas de ayuda y los proyectos de desarrollo se ven obstaculizados por decisiones políticas complejas e incomprensibles, visiones ideológicas sesgadas y barreras aduaneras impenetrables, el armamento no lo está (Francisco, Discurso ante el Consejo Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos , 13 de junio de 2016). En efecto, los conflictos se alimentan con mayor facilidad que las personas. Esta realidad refleja no solo deficiencias operativas, sino también un desequilibrio fundamental en las prioridades políticas y morales.
Las consecuencias van mucho más allá de los directamente afectados. Más allá de ser una mera preocupación humanitaria, el hambre erosiona la cohesión social, aumenta el riesgo de conflicto e impulsa la migración forzada. Además, debilita la capacidad de los Estados y las sociedades para construir instituciones resilientes, brindar una educación eficaz y fomentar el desarrollo económico sostenible. De este modo, perpetúa ciclos de fragilidad que, en última instancia, afectan a la comunidad internacional en general.
Desde esta perspectiva, queda claro que la acción humanitaria no es ajena al orden internacional. Más bien, refleja la responsabilidad de la comunidad global de fortalecer la solidaridad, resistir la exclusión y reconocer la dignidad inherente, otorgada por Dios, de toda persona. Por lo tanto, más allá de la gestión de crisis, las instituciones internacionales encarnan un principio de responsabilidad compartida y afirman que la comunidad internacional está unida por la preocupación por quienes se encuentran en las situaciones más vulnerables. En este sentido, el Programa Mundial de Alimentos es más que un actor político, económico o técnico; es una expresión concreta de solidaridad internacional. De hecho, allí donde las instituciones nacionales se debilitan y las redes comunitarias se desintegran, su presencia ayuda a evitar que las crisis humanitarias degeneren en un colapso irreversible.
Por ello, es esencial un compromiso renovado con la cooperación multilateral. En un mundo cada vez más fragmentado y multipolar, ningún Estado puede afrontar los desafíos globales por sí solo. La paz duradera y el desarrollo humano integral y sostenible solo son posibles mediante la participación de todos, fomentada por un diálogo internacional genuino y una cooperación orientada al bien común. Este enfoque requiere una firme voluntad política capaz de trascender las perspectivas cortoplacistas e invertir en bienes públicos globales. «Este objetivo solo puede alcanzarse mediante la convergencia de políticas eficaces y la implementación coordinada y sinérgica de las intervenciones. El llamado a caminar juntos, en armonía fraterna, debe convertirse en el principio rector» ( Visita a la sede de la FAO en Roma, 16 de octubre de 2025, pág. 6).
Con este espíritu, deseo hacer un llamamiento a los gobiernos y pueblos del mundo para que renueven y fortalezcan su compromiso, incrementen los recursos destinados a combatir el hambre y sus causas profundas, y eliminen los obstáculos que impiden que la ayuda llegue a quienes la necesitan. Al mismo tiempo, este apoyo debe fortalecer la colaboración con la Iglesia y la sociedad civil. Fortalecer las capacidades de todos estos actores en conjunto multiplicará nuestra eficacia colectiva en la lucha contra el hambre.
Para implementar este llamamiento de manera efectiva, es necesario reducir la burocracia innecesaria para que la transparencia y la rendición de cuentas beneficien a las personas en lugar de obstaculizar la asistencia. En situaciones donde los gobiernos carecen de un control territorial efectivo o el acceso humanitario está restringido, los socios locales de confianza se vuelven indispensables. La Iglesia Católica, a través de parroquias, diócesis, agencias de Cáritas y otras iniciativas religiosas, a menudo llega a poblaciones vulnerables en zonas inaccesibles para los actores internacionales. Por lo tanto, animo al Programa Mundial de Alimentos y a sus socios a que continúen apoyando estos esfuerzos.
Es igualmente importante resistir la mercantilización de las necesidades humanas básicas. Los alimentos, el agua y la atención médica no pueden subordinarse a consideraciones de mercado ni a intereses geopolíticos. El acceso a una alimentación adecuada es un derecho humano fundamental basado en la dignidad de toda persona. Satisfacer esta necesidad no solo alivia el sufrimiento, sino que también aborda las causas subyacentes de la inestabilidad geopolítica. De hecho, la seguridad alimentaria es un componente esencial de la seguridad global e integral.
En este sentido, es encomiable que, además de sus operaciones de respuesta a emergencias, el Programa Mundial de Alimentos extienda su labor más allá del socorro inmediato a iniciativas a largo plazo, como los programas que proporcionan alimentación a escolares. Estas inversiones fortalecen la educación, el desarrollo humano y la resiliencia social, reflejando una visión integral del desarrollo humano que promueve la dignidad, la oportunidad y el bienestar de la persona en su totalidad.
Excelentísimos señores, queridos amigos, lo que está en juego no es solo la eficacia de una agencia, sino también la credibilidad de la cooperación internacional misma. Su organización demuestra que es posible un nuevo camino; sin embargo, se requiere la determinación de simplificar lo que se ha vuelto excesivamente complejo, de priorizar lo esencial y de asegurar que nadie sea olvidado. Porque este compromiso se basa en el reconocimiento de que todo ser humano posee una dignidad intrínseca e inalienable, que permanece intacta independientemente de las circunstancias, las condiciones o la posición social. Arraigada en el amor incondicional e ilimitado de Dios, dicha dignidad puede definirse como infinita, ya que nada puede disminuir, borrar o negar su valor. Es precisamente a partir de la fidelidad a esta verdad que se mide la humanidad de nuestra política y, con ella, el futuro de la comunidad internacional.
Con estos sentimientos, pido a Dios que bendiga abundantemente sus esfuerzos, para que todos reciban su sustento diario y vivan con dignidad. Tengan la seguridad de que rezo por ustedes, sus seres queridos y aquellos a quienes sirven.
Gracias.
sábado, 20 de junio de 2026
Por la vivienda en Schamann
En el día de hoy más de quinientas personas se han dado cita en el barrio de Schamann en Las Palmas de GC. La convocatoria era algo original. Este populoso barrio tiene serios problemas de vivienda, como todos. La originalidad venía del lugar porque estos actos soldarios suelen convocarse en la parte baja de la ciudad, quizá en Las Canteras, Vegueta o Triana.
La mañana ha sido realmente reivindicativa y festiva. Estos fueron los lemas y canciones:
El acto culminó en el parque don Benito con diferentes palabras y músicas. Especialmente sugerente fue el recuerdo MEMORÁNDUM EN HOMENAJE A IVÁN LLAMAZARES
A quien leyera estas líneas:
Hoy aquí reunidos recordamos a Iván Llamazares. No porque haya dejado de estar, sino porque su forma de estar en el mundo dejó huella imborrable en todos las que caminamos juntos en el 15M de Las Palmas.
Iván fue de los que no se fueron cuando las cámaras se apagaron. De los que se quedaron a recoger la plaza, a montar la asamblea bajo el sol de la tarde , a discutir hasta tarde cómo hacer una democracia real. Incansable no por terco, sino porque entendía que la justicia social no entiende de horarios.
Lo recuerdo -y te recuerdo, compañero- con el megáfono en la mano en las manifestaciones, pero también barriendo la plaza a las 3 de la mañana. Con la voz firme defendiendo a los desahuciados y la mano tendida al compañero que llegaba por primera vez, perdido pero con rabia en los ojos. Consciente de que la lucha no era un postureo de un día: era cuidar a la vecina, era parar un desahucio, era explicar la deuda con palabras simples, era no dejar a nadie atrás.
Iván nos enseñó que ser consciente no es sufrir por el mundo. Es ocupar el espacio, organizarse, y creer que otro modelo es posible. Nos enseñó que la esperanza no es ingenua. La esperanza es tozuda. Es volver a la plaza al día siguiente aunque llueva. Es reconstruir el cartel que rompieron. Es tender puentes entre colectivos, entre barrios, entre generaciones.y siempre con una sonrisa .
Su nombre suena en el corazón de las asambleas de barrio, en las mareas, en las plataformas de vivienda. No en los titulares, porque Iván nunca buscó protagonismo. Buscó pueblo. Buscó que la gente corriente recuperara la palabra.
Y por eso este memorándum no es despedida. Es compromiso.
Si Iván fue incansable, que lo seamos nosotras ahora.
Si Iván fue consciente, que despertemos nosotras cada día.
Si Iván creyó que la gente unida podía cambiar las cosas, que lo demostremos con hechos.
Su lucha no cabe ,Cabe en cada barrio que se organiza. Cabe en cada joven que pierde el miedo y toma la palabra. Cabe en cada vez que elegimos la solidaridad antes que el sálvese quien pueda.
Gracias, Iván, por tu entrega sin cálculo.
Gracias por recordarnos que la dignidad no se negocia.
Gracias por ser ejemplo de que se puede ser firme y tierno a la vez.
La plaza sigue viva porque gente como tú la regó. Y seguirá viva mientras la sigamos regando nosotras.
Hasta que todas seamos libres.
Hasta que todas estemos bien.
Las Palmas de Gran Canaria, junio 2026
Tu gente del 15M
La mañana ha sido realmente reivindicativa y festiva. Estos fueron los lemas y canciones:
-Violencia es no llegar a fin de mes
-Ya pagué el alquiler, y no me da pa comer
-Si pago el alquiler, no llego a fin de mes.
-Vecina si no luchas, nadie te escucha
-¿Qué es lo que quieren, la huelga de alquileres?
-Ea ea ea, el barrio se cabrea
-Vivienda social, derecho universal
-La vivienda es un derecho, no un negocio
-¿Las casas de quién son? De quien las necesita.
-Ni casas sin gente, ni gente sin casas
-Sin vivienda, no hay democracia
-Dónde están, no se ven, esas casas de alquiler
-Desahucios ilegales, gobiernos inmorales.
-No más desahucios, sin alternativa
-Vecina, despierta, el desahucio está en tu puerta
-Ningún desahucio sin respuesta
-Vergüenza me daría, desahuciar a una familia
-Rescatan al banquero, desahucian al obrero
-No es un piso chulo, es un puto zulo
-La gentrificación, es colonización
-Menos pisos pa invertir, más hogares pa vivir
-Nos echan del barrio, firmando ante notario
-La vivienda vacacional, me saca de mi hogar
-Con tanto Airbnb, ¿dónde voy a vivir?
-Las casas pa vivir, no para Airbnb
-El barrio es pa vivir, no para especular
-Fuera fondos buitres, de nuestros barrios
-Organización, contra la especulación
-El rentismo, eso si es terrorismo
-Propietario, me robas el salario (/ también de mi salario)
-El turismo/rentismo no enriquece, degrada y empobrece
-Clavijo, escucha, el pueblo está en la lucha
-Gobierne quién gobierne, el techo se defiende
-Gobierno de Canarias es una inmobiliaria
-Rentistas culpables, gobierno responsable
-Van de progresistas, defienden al rentista
-Dónde estan, no se ven, los culpables de la Sareb
-La vivienda, nos cuesta la vida
-El racismo inmobiliario, se sufre a diario
-Nos quieren ahogadas, nos tendrán cabreadas
-No es una crisis, es un atraco
-Mucho hablan de okupación, poco de especulación
-La fiebre del cemento, es nuestro tormento
-Ana rosa, el plumero se te ve, tu campaña la paga, securitas direct
-Vamos a quemar, vamos a quemar /
a Tecnocasa y a Remax /
vamos a quemar inmobiliarias /
si no dejan de abusar!
- [cantando Axe Bahía]
“beso en la boca
es cosa del pasado,
la moda ahora es,
que te echen de tu barrio”
- [cantando Quevedo]
“queeedate, querida vecina queeeedate,
lucha por tu pueblo, tu barrio, tu isla,
y no le vendas nunca tu casa a un turista”
- [Ritmo Selena]
“El chico del apartamento 5-12
es un nómada digital
paga alquiler europeo
¡que no puedo pagar!
El chico del apartamento 5-12
es un nómada digital
viene aquí porque hay sol y playa
y está hasta en Schamann”
El acto culminó en el parque don Benito con diferentes palabras y músicas. Especialmente sugerente fue el recuerdo MEMORÁNDUM EN HOMENAJE A IVÁN LLAMAZARES
Incansable compañero del 15M, conciencia viva de la lucha social
A quien leyera estas líneas:
Hoy aquí reunidos recordamos a Iván Llamazares. No porque haya dejado de estar, sino porque su forma de estar en el mundo dejó huella imborrable en todos las que caminamos juntos en el 15M de Las Palmas.
Iván fue de los que no se fueron cuando las cámaras se apagaron. De los que se quedaron a recoger la plaza, a montar la asamblea bajo el sol de la tarde , a discutir hasta tarde cómo hacer una democracia real. Incansable no por terco, sino porque entendía que la justicia social no entiende de horarios.
Lo recuerdo -y te recuerdo, compañero- con el megáfono en la mano en las manifestaciones, pero también barriendo la plaza a las 3 de la mañana. Con la voz firme defendiendo a los desahuciados y la mano tendida al compañero que llegaba por primera vez, perdido pero con rabia en los ojos. Consciente de que la lucha no era un postureo de un día: era cuidar a la vecina, era parar un desahucio, era explicar la deuda con palabras simples, era no dejar a nadie atrás.
Iván nos enseñó que ser consciente no es sufrir por el mundo. Es ocupar el espacio, organizarse, y creer que otro modelo es posible. Nos enseñó que la esperanza no es ingenua. La esperanza es tozuda. Es volver a la plaza al día siguiente aunque llueva. Es reconstruir el cartel que rompieron. Es tender puentes entre colectivos, entre barrios, entre generaciones.y siempre con una sonrisa .
Su nombre suena en el corazón de las asambleas de barrio, en las mareas, en las plataformas de vivienda. No en los titulares, porque Iván nunca buscó protagonismo. Buscó pueblo. Buscó que la gente corriente recuperara la palabra.
Y por eso este memorándum no es despedida. Es compromiso.
Si Iván fue incansable, que lo seamos nosotras ahora.
Si Iván fue consciente, que despertemos nosotras cada día.
Si Iván creyó que la gente unida podía cambiar las cosas, que lo demostremos con hechos.
Su lucha no cabe ,Cabe en cada barrio que se organiza. Cabe en cada joven que pierde el miedo y toma la palabra. Cabe en cada vez que elegimos la solidaridad antes que el sálvese quien pueda.
Gracias, Iván, por tu entrega sin cálculo.
Gracias por recordarnos que la dignidad no se negocia.
Gracias por ser ejemplo de que se puede ser firme y tierno a la vez.
La plaza sigue viva porque gente como tú la regó. Y seguirá viva mientras la sigamos regando nosotras.
Hasta que todas seamos libres.
Hasta que todas estemos bien.
Las Palmas de Gran Canaria, junio 2026
Tu gente del 15M
Más info en instragram Derecho a Techo https://www.instagram.com/reels/DZneGweIR35/
La info en La Provincia: http://canariassolidaria.blogspot.com/2026/06/por-la-vivienda-en-schamann.html
El Salto: (Aquí)
COMUNICADO DE DERECHO AL TECHO.
La vivienda nos cuesta la vida, manifestación convocada por Derecho al Techo junto a otras organizaciones sociales y sindicales.
La concentración reunió a vecinas, activistas y representantes de diferentes entidades para denunciar el agravamiento de la crisis habitacional en Canarias y exigir medidas urgentes a las administraciones públicas.
Más de un millar de personas recorrieron las calles desde el Canódromo hasta la Plaza de Don Benito para decir basta. Basta a los alquileres imposibles. Basta a los desahucios. Basta a que nuestras casas, nuestros barrios y nuestras vidas se conviertan en mercancía.
Ha sido una marcha de dignidad, de orgullo vecinal y de esperanza. A cada paso se fueron sumando personas desde las aceras, desde los comercios, desde las ventanas y los balcones. Desde Schamann se recordó algo fundamental, los barrios siguen vivos porque quienes los habitan siguen dispuestos a defenderlos.
La realidad es dura. Cada vez más jóvenes trabajan sin poder independizarse. Cada vez más familias viven con la angustia de una subida de alquiler. Cada vez más personas mayores ven peligrar el hogar donde han pasado gran parte de su vida. Mientras tanto, miles de viviendas permanecen vacías y la especulación continúa expulsando a quienes construyen comunidad día tras día.
Por eso hoy hemos vuelto a exigir medidas urgentes y valientes: la declaración de zonas tensionadas, la limitación de los alquileres abusivos, la paralización de los desahucios sin alternativa habitacional, la recuperación de viviendas vacías, la reducción de las viviendas destinadas al negocio turístico, la ampliación del parque público y el fin de los privilegios de quienes hacen negocio con una necesidad básica.
La vivienda nos cuesta la vida, pero hoy hemos demostrado que también tenemos la fuerza para defenderla. Porque cuando gritamos que “La vivienda es un derecho, no un negocio”, no estamos pronunciando una consigna, estamos defendiendo una forma de vivir, de cuidar y de construir futuro.
Y lo más importante de esta jornada no es solamente la multitud que llenó las calles. Lo más importante es lo que viene después. Seguirán las asambleas en los barrios. Seguirá la organización para frenar los desahucios. Seguirá el apoyo mutuo entre vecinas y vecinos. Seguirá creciendo una red de personas decididas a recuperar el derecho a permanecer en sus hogares.
Hoy desde el barrio de Schamann se ha dado un paso adelante y cuando los barrios dan un paso adelante, toda la ciudad se mueve con él.
Porque ya lo hemos demostrado antes, juntas podemos parar desahucios, acompañar a quien lo necesita y cambiar la realidad.
La vivienda es un derecho.
Canarias para quienes la habitan.
Y esta lucha, lejos de terminar, acaba de hacerse más fuerte.
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