jueves, 4 de abril de 2013

La tasa de paro de los jóvenes canarios menores de 25 años se sitúa en el 70,3 %

Canarias es la comunidad autónoma que más empleo juvenil ha destruido desde que comenzó la crisis, 66.200 puestos de trabajo, lo que supone un descenso del 71,3 por ciento, por encima de la media nacional (63,8 %), según la patronal de las agencias privadas de empleo, Asempleo.
El Informe Regional del Mercado Laboral de Asempleo correspondiente al cuarto trimestre de 2012 indica que, en el último año, la destrucción de empleo juvenil en las islas (-41,2 %) es muy superior a la del conjunto nacional (-19,1 %)
En Canarias hay un total de 26.700 jóvenes menores de 25 años que están ocupados, mientras que en el tercer trimestre de 2007, al inicio de la crisis, los jóvenes ocupados eran 92.900 (-66.200 empleos juveniles; -71,3%), se indica en un comunicado.
Los jóvenes canarios que buscan activamente un empleo han disminuido considerablemente en estos años de crisis, hasta reducirse un 25,8 % desde el tercer trimestre de 2007.
Uno de cada cuatro jóvenes menores de 25 años ha decidido abandonar la búsqueda activa de empleo desde que comenzó la crisis, ante las escasas expectativas que encuentran en el mercado laboral
El importante ajuste en el empleo juvenil ha provocado que los parados menores de 25 años que viven en Canarias se hayan incrementado un 121,7 % desde el inicio de la crisis, pasando de 28.600 parados jóvenes en el tercer trimestre de 2007 a los 63.400 que hay en el cuarto trimestre de 2012.
La tasa de paro de los jóvenes canarios menores de 25 años se sitúa en el 70,3 %, la mayor tasa de paro en este colectivo, muy por encima de la media nacional (55,13%)
En el archipiélago, el 18,5 % de los hogares con al menos un activo tiene a todos sus miembros en paro. Canarias es, de hecho, la segunda comunidad autónoma, tras Andalucía, con un mayor peso de estos hogares, muy por encima de la media nacional (14,2 %)
Canarias destruye tanto empleo público (-1,1 %) como privado en el último año (-3,3 %).
Los parados canarios que llevan más de un año en esta situación representan el 57,8 % del total de parados, la mayor del país, muy por encima de la media nacional (55 % parados de larga duración),

ARVELO EN EL GÓLGOTA

F. J. CHAVANEL/ http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=296411
En las horas previas a la digestión por parte de La Caixa de CajaCanarias,  Tenerife dormía tranquila. Durante casi dos décadas el poder económico y político se había fiado hasta las últimas consecuencias de un señor que se había hecho a sí mismo, ascendido desde la cueva más oscura al despacho más luminoso gracias a su esfuerzo a y a su habilidad para entender las necesidades ajenas. Era el capitán de todos ellos, posiblemente uno de los referentes más sólidos de un sistema que le precisaba como agua de mayo para regar las plantas de la economía local.
Hasta ese momento la figura de Alvaro Arvelo era intocable. Aunque habían aparecido las primeras críticas a su actuación tras las crisis de las cajas que desencadena Zapatero en 2010 con el objetivo de limpiar el sector y, al mismo tiempo, intentar entregar el 50% de la clientela financiera de España a los bancos  consolidados, los comentarios apenas le habían rozado. Meses antes, con la legislatura agotada, el presidente del Parlamento, Antonio Castro Cordóbez, tomó una decisión asombrosa: volvió a convocar a los parlamentarios para que aprobasen una sola ley, la denominada A.A, por él; lo hizo en nombre de la provincia occidental por Alvaro, por Arvelo, porque la sociedad tinerfeña se moría de orfandad si su mejor intermediario no se sentaba en el consejo de administración de Caja Cívica. Y allí lo pusieron. Para que meses después resultara imputado de unos cuantos presuntos delitos al igual que el resto de «benefactores».
En la víspera del desastre de la absorción un conocido abogado de un no menos conocido empresario vip de Tenerife me llamó y me comentó lo que estaba pasando. Arvelo se había callado una información esencial. CajaCanarias estaba en la quiebra, Banca Cívica estaba en la quiebra, y él estaba como un loco negociando un puesto seguro, con sueldo excelente, en la Obra Social. Hice una serie de averiguaciones, no demasiadas para evitar levantar la liebre, y resultó ser que la fuente era «A», no había lugar a la duda. A la mañana siguiente abrí mi programa con un largo comentario sobre lo que sucedía.
No sé cuántas llamadas llegaron a mi móvil. Algunos pedían nuevos datos, todos querían profundizar. Se montó un estado de alerta. Durante toda esa mañana CajaCanarias negó la información. No se atrevió a lanzar un comunicado pero hizo todo que pudo para desprestigiar el contenido de la noticia y al mensajero. Cuando finalizó el programa marqué el número de una persona que insistentemente no dejó de llamar durante horas. Se trataba de Agustín Gajate, reponsable del gabinete de comunicación de la entidad bancaria, miembro destacado del cinturón personal de Arvelo, donde se reunían una serie de personajes que veneraban al líder como si fuese Julio César cruzando el Rubicón. Gajate sólo me llamó para una cosa: para insultarme. Durante cinco minutos escuché una torrencial lluvia de difamaciones como pocas veces. No paraba de hablar. Su estrategia era encadenar un insulto tras otro sin que hubiese forma de encontrar un hueco para exponerle lo evidente. Me di cuenta de que lo que decía se lo creía, y de que estaba ante un fanático que adoraba a una superestrella del celuloide tipo Gloria Swanson. No quise cortar, me parecía estar asistiendo a la caída de un mito, y el histerismo de Gajate, celoso «enamorado» de Arvelo, era la certificación de que todo era cierto. El imperio se hundía, y Arvelo, como siempre, engañaba a todo aquel que le solicitaba responsabilidades. Veinticuatro horas después de este incidente CajaCanarias dejaba de existir, Banca Cívica había sido tragada por La Caixa, y Arvelo se había colocado al frente de la Obra Social con un descaro impresionante. Gajate, semanas más tarde, fue premiado con una prejubilación que, en su caso concreto, debiera avergonzarle.
Lo que ocurre ahora con Arvelo es que ya no está en el mundo de los «vivos». Para salvar a la caja de Tenerife de una fusión con la de Las Palmas, corrió como un descosido, sin comunicárselo ni a Soria ni a Rivero, por entonces trabajando juntos en el Gobierno de Canarias. Cuando le solicitaron una explicación de su comportamiento dijo que él no pactaba con los canariones, porque eso era tanto como hundir su queridísima casa. De modo que fue a salvarla penetrando en el corazón de las tinieblas donde mandaba CajaNavarro y sus dietas de 5.000 euros por día y consejo, y donde Goñi y Sáinz tenían una finca particular en la que Arvelo era un simple convidado de piedra. Prefirió ser cola de león a cabeza de ratón, con una diferencia: la fusión de las dos cajas canarias les hubiese dado una oportunidad a las dos; mientras que su huida condenó a La Caja de Las Palmas a un acuerdo desesperado con Bankia y los agujeros negros del PP, y a él a dar por bueno los cuentos chinos de unos señores que se comportaron como vulgares estafadores.
Y no está en el mundo de los «vivos». Tenía cinco meses para convertir CajaCanarias en una Fundación. Cinco meses. El plazo vencía el 3 de enero de 2013 y no llegó a tiempo. El Gobierno de Rivero, que tantas cosas le ha tolerado, ha resuelto el caso como debe: ha disuelto los órganos de una fundación que es ilegal y ha creado una gestora en la que no estará Arvelo. Al margen de esta cuestión técnica, del propio Arvelo, de su decencia, de su estatura moral, debiera haber salido una voluntad clara de retirarse a su casa y dejar el futuro de la fundación en otras personas, exactamente igual que ha sucedido con Juan Manuel Suárez del Toro en la de Las Palmas, imputado también en el caso Bankia.
Pero no. Al contrario. Se encastilló en ese último refugio, tal vez creyendo que mantenía intacto su prestigio. No llegar a tiempo con cinco meses por medio tiene «delito». La gente de Arvelo asegura que el mismo día 3 de enero entró la documentación pertinente. ¿El mismo día 3 con cinco meses de plazo?... ¿Puede equivocarse el Gobierno, setenta días después, cuando hasta ahora, y en contra de lo que manifiesta el club de «groupies» de Arvelo, el Ejecutivo no ha mostrado el menor atisbo de pasar por la quilla a quien fue esencial para volatilizar el músculo financiero que existía en Canarias?
Noto como los «gajates» vuelven a insultar. Muere el rey de las dádivas.

miércoles, 3 de abril de 2013

¿A quién sirve el Régimen Económico Fiscal canario?

 Antonio González Viéitez  : Estamos siendo maltratados por la metrópoli"Por unanimidad el Parlamento canario pretende un Régimen Económico Fiscal centrado en los intereses de los sectores especulativos, donde se piden subvenciones para construir carreteras"
-Antonio González Vieitez-

Le quitan el paro y pierde hasta la casa por un error administrativo

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife
Hernán, junto a su abogada, Beatriz Pérez Báez.
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias aceptó en días pasados el desesperado recurso de un trabajador que, un buen día de hace cuatro años fue a buscar trabajo y, por mor de un error administrativo, acabó perdiendo hasta la casa. Esta es su historia.
“Nunca había estado en el paro. Por eso buscaba empleo siempre que podía, aunque me quedase más de año y medio de prestación”. Así arranca su relato Hernán, un obrero que el 26 de enero de 2009 se presentó en una pequeña empresa de Las Chafiras donde buscaban a un soldador. “Éramos tres, así que el capataz nos pidió que soldáramos una pequeña pieza de prueba para saber quién lo hacía mejor. Cuando me tocó a mí, me tocaron en la espalda: era la inspectora”.
No hubo manera de convencerla, a pesar de la insistente negativa tanto por parte de Hernán (“¡Iba vestido de calle! ¿Quién se pone a soldar vestido de calle?”).
En el acta puso que hasta había reconocido que “estaba a prueba”, dando por hecho que se encontraba ante una infracción muy grave que tanto el jefe de Inspección como la Dirección General de Trabajo ratificaron posteriormente: Hernán no solo perdió lo que le restaba de prestación sino que tuvo que devolver lo cobrado desde aquel infortunado día de la prueba, mientras que la empresa fue sancionada.
“Lo peor es que la prueba era para un trabajo de un mes, y para colmo la empresa cerró al poco tiempo. Todo fue peor desde entonces”, se lamenta Hernán, superviviente de una espiral de adversidades que pasan por la enfermedad de su esposa, que a los dos meses sufrió una parálisis que le ha dejado en situación de dependencia, y la imposibilidad de pagar la hipoteca, lo que a finales del año pasado se tradujo en desahucio.
“No quisimos armar lío, sino que recogimos y nos fuimos: vivíamos con los 400 euros de ella nada más”. Lo del empleo ya sabemos todos cómo está en Canarias, una de las regiones con más paro de Europa.
Pero durante tanto infortunio, algunos rayos de sol. Hernán y su mujer descubren con asombro que Trabajo no lo emplea en la cerrajería donde hizo la prueba sino en otra de Valle San Lorenzo cuyo propietario también se llama Hernán.
A partir de ahí, la actitud de los funcionarios cambia y la misma inspectora que genera el desastre es quien indica un día a la mujer de Hernán que debe recurrir y dónde para evitar que la decisión sea firme, ante la imposibilidad de dar marcha atrás.
Al solicitar abogado de oficio, les cae en suerte la letrada tinerfeña Beatriz Pérez Báez, que defiende con tanto tino el caso ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.
La sentencia da la razón a Hernán en la forma y en el fondo. En la forma porque todas las comunicaciones de la Inspección se realizan a una dirección inexacta de ese piso de San Isidro sobre el que ahora han perdido todos los derechos.
En el fondo, porque si bien el acta de la Inspección goza de presunción de veracidad, no basta con proclamar que Hernán fue sorprendido en un trabajo remunerado sin aportar prueba alguna de que tal afirmación se adecua a la realidad.

martes, 2 de abril de 2013

El paro juvenil siempre es el doble que el paro general.

 SARAY ENCINOSO | Santa Cruz de Tenerife
El desempleo entre los jóvenes se ha multiplicado desde que en 2008 la crisis cruzó el Atlántico. A partir de ese momento los políticos empezaron a elaborar un sinfín de propuestas que tienen un denominador común: dar oportunidades a los más jóvenes. Sin embargo, para Saturnino Martínez y otros expertos este no es el problema de fondo. “No hay una regla en las ciencias sociales que sea tan exacta como esta: el paro juvenil siempre es el doble que el paro general. En España, desde que se tienen datos, siempre ha ocurrido así, y con la crisis se ha repetido esta tendencia”.
Esta regla de tres no significa que haya que olvidar que hay miles de jóvenes que no pueden acceder a un empleo, sino que hay que tener presente que “esta realidad no podrá cambiar hasta que no se pongan en marcha políticas de empleo dirigidas a toda la población”. En Canarias y en España estas cifras son más alarmantes porque el paro total es más elevado que en la mayoría de los países de la zona euro. La escasa formación de la población vuelve a ser la clave.
El indicador actual es superior al que se registró a finales de la Dictadura
Así y todo, este experto recuerda que los jóvenes siempre tendrán más oportunidades de cambiar su futuro. En la mayoría de los casos cuentan con más tiempo, tienen más predisposición al aprendizaje y no tienen cargas familiares. La emigración es una opción para ellos, pero para los padres desempleados de más de 50 años es una tragedia.
“Poner el foco en la juventud en vez de en la desigualdad de clases es una forma de tergiversar el debate público, pues se presenta como problema juvenil lo que es una desigualdad de oportunidades según el origen social. Parece que preferimos pensar que tenemos problemas juveniles en vez de pensar que los jóvenes, según en la familia que nazcan, tienen oportunidades muy diferentes. Con los años se deja de ser joven, pero no se acaba con las clases sociales”.
Quizá el reto esté en saber que siempre hemos sido diferentes, hace treinta años y ahora, pero no tan desiguales.

lunes, 1 de abril de 2013

¿TURISMO?

Canarias: donde más crece la miseria

SARAY ENCINOSO | Santa Cruz de Tenerife
La Dictadura se recuerda como un tiempo de recorte de libertades y de austeridad extrema en su mayor parte. Pero, ¿éramos más pobres entonces o ahora?
El concepto de pobreza ha evolucionado igual que lo ha hecho la sociedad. Los pobres de la década de los 70 no son los mismos que los pobres de ahora porque la pobreza se mide en relación a la renta media de cada época, pero la comparación desvela una realidad preocupante.
En los últimos 35 años la tasa de pobreza monetaria relativa ha crecido en al menos diez puntos en Canarias, según una investigación realizada por el profesor de la Universidad de La Laguna José Saturnino Martínez. Este dato es alarmante, pero más impactante es que en ninguna otra comunidad la pobreza haya aumentado tan rápidamente como en Canarias. Para sacar estas conclusiones Martínez ha utilizado los datos publicados por la OCDE desde el año 1973. El organismo solo tiene cifras oficiales desgranadas hasta 2008. No obstante, él ya está inmerso en otro estudio utilizando datos cruzados de otras instituciones, como el Instituto Nacional de Estadística (INE), para analizar la evolución (siempre negativa) de estos porcentajes y su incidencia en la sociedad.
Las cifras revelan, además, que la precariedad no aumentó al mismo ritmo durante estas décadas. Fue entre 2007 y 2008 cuando se disparó. Entre los años 1973 y 2007 el indicador prácticamente no sufrió variación: pasó del 17,92% al 17,70%. Sin embargo, en solo un año se produjo el cambio. En 2008 se llegó hasta el 26,3% y desde entonces “ha seguido creciendo”.
Solo dos comunidades autónomas superaban en 2008 la tasa de pobreza canaria, Andalucía y Extremadura.
“Igual que crecimos más rápidamente, también nuestro poder adquisitivo cayó de manera más veloz”, explica. El profesor, que colabora con prestigiosos medios como Le Monde, El País o Diarioes, acaba de trasladar sus conclusiones a un libro, Estructura social y desigualdad en España, donde analiza los problemas a los que se está enfrentando España como consecuencia de la crisis. La explicación es conocida: el origen de casi todo está en “el desplome del ladrillo”, especialmente en el caso canario.