Gilberto Moreno/facebook
Fue quien me introdujo en la política hace ya más de treinta años, y con quien compartí los valores de trabajar por los demás y por una tierra diferenciada como nuestra Canarias, por un lugar único como Arucas.
Que en la política haya personas que se ocupen de su tierra es vital, porque nadie cuida mejor lo que ama y conoce de verdad. Son esas personas las que entienden que un pueblo no es solo un lugar, sino su gente, su historia y su futuro; las que trabajan no por ambición, sino por responsabilidad, poniendo el corazón en cada decisión y el bien común por delante de todo. Cuando alguien defiende su tierra desde la honestidad y el compromiso, la política deja de ser un discurso y se convierte en servicio, en cuidado y en esperanza compartida.
Froilán Rodríguez ante todo es médico y siempre lo ha sido y será, pero además tuvo la enorme responsabilidad de ser alcalde de Arucas durante doce años, y que en mi opinión no lo ejerció como un cargo, sino como una forma de estar al servicio de los demás. Gobernar con cercanía, escuchando a la gente y poniendo siempre por delante el bien común, dejó una huella que va mucho más allá de las decisiones concretas o de los inevitables errores que acompañan a cualquier camino largo y honesto.
Compartí dos años siendo concejal contigo y con el equipo, recordándolo por la voluntad sincera de ayudar, por la puerta abierta y por el compromiso con Arucas y sus vecinos.
Todo un honor Froilán entregarte el premio Doramas - Alma Gran Canaria, por tu labor política y tu defensa de un concepto nacionalista integrador y necesario. Gracias por esos años de entrega, por el tiempo dedicado y por haber entendido la política como lo que debe ser: un servicio a la comunidad.
