lunes, 24 de enero de 2011

UNA HISTORIA DE ALZHEIMER Y AMOR


Un artículo bellísimo de Marisol Ayala en Canarias7 nos cuenta la historia de Gumersindo y Loreto.
(Estracto)
Ella lleva 23 años sufriendo la enfermedad pero ella, en su desmemoriada y descontrolada mente, poco sabe ya del hombre que tiene a su lado Gumersindo Fuentes, Sindo, que no se ha separado de su lado ni un instante.

Solo el amor, la compasión, la gratitud y los recuerdos de una vida en común plena, pero escasa en el tiempo, han sido capaces de darle fuelle a este ser humano extraordinario. Por eso digo que la de Sindo y Lotero no es la historia de una enfermedad; no, no, es una historia de amor que conmueve y que nos reconcilia con esa parte de la sociedad aún generosa, aún comprometida.

Y así es. La vida de Sindo es la vida de una entrega absoluta a la mujer que quiere. Cada día de cada semana, de cada mes, de cada año Sindo la lleva a pasear durante dos horas. Loreto tiene dificultades para mover las piernas pero como el médico ha dicho que los ejercicios físicos retrasará la más que probable invalidez el paseo es una religión: «Lo peor es que vivimos en una casa sin ascensor; en el tercer piso. 69 escalones nos separan de la calle.

"Oye, ¿de qué se agarra uno en estas situaciones? le pregunto. "¡De Padre Dios, querida...!"