FRANCISCO POMARES
Dos estudios publicados hace escasos días por la revista Emergencias y difundidos ayer en la prensa diaria, desmontan de forma irrefutable -sobre un muestreo de más de 17.000 casos sometidos a estadística- dos falacias reiteradamente repetidas no sólo por los medios de comunicación más xenófobos de las islas, sino también por algunos irresponsables con responsabilidad en la gestión de la Sanidad canaria. La primera mentira ahora desmontada, ha sido reiterada hasta la saciedad en los editoriales de siempre, y alentada por algunas emisoras de radio y televisión local. Es la que afirma que los inmigrantes que llegan en cayuco a Canarias traen enfermedades gravemente contagiosas, que podrían provocar algún tipo de epidemia en las islas. El editorialista llegó incluso a escribir que los inmigrantes podrían ser portadores del mortífero Ébola.La reciente publicación en su periódico de una información anunciando que los inmigrantes serán vacunados contra la tuberculosis -medida perfectamente contemplada en los protocolos de Sanidad Exterior-, entra dentro de la lógica alarmista que caracteriza esas informaciones. Pero la verdad, ahora desvelada, es que no alcanzan el 0,2 por ciento (de los casi 20.000 inmigrantes sometidos a examen en uno de los dos citados por la revista Emergencias) los que están infectado por enfermedad contagiosa de rápida trasmisión, concretamente por malaria, endémica no sólo en el Subsahel, sino en la mayoría de los territorios cercanos al trópico, y que además requiere para su transmisión de la picadura del mosquito Anopheles, que no existe en las islas. En cuando a la posible responsabilidad de la emigración en la mayor incidencia de la tuberculosis que se ha dado en los últimos años en Canarias, el estudio -el más amplio jamás realizado en las islas, con una muestra casi cuatro veces mayor que la de la Encuesta de Salud en Canarias que sirve para diseñar las políticas sanitarias del Gobierno regional-, niega su influencia.De hecho, los emigrantes que llegan en pateras y cayucos tienen una salud excelente. No lograrían sobrevivir a ese viaje si no fuera así. El problema no es que lleguen enfermos y colapsen los servicios sanitarios (tal es la mentira xenófoba y peligrosa de los políticos), sino que la tercera parte de quienes embarcan no llega. Ése es el drama. Porque lo de la enorme presión que suponen para los servicios sanitarios es otro camelo: del total de los sometidos a estudio (todos los llegados entre octubre de 2006 y octubre de 2007), sólo el uno por ciento -202 personas- tuvieron que ser trasladados a centros sanitarios de Atención Primaria u hospitales. Menos que los niños a los que hay que poner una lavativa para que hagan de vientre, y muchísimo menos que los turistas que ingresan por intoxicación etílica a lo largo de un año, sin que nadie se rasgue las vestiduras.
martes, 30 de diciembre de 2008
sábado, 27 de diciembre de 2008
martes, 23 de diciembre de 2008
El inmigrante y su rostro
ELOY CUADRA PEDRINI
Aunque, debiera empezar por el ser humano, y su rostro... ¿Qué es? Acaso la parte del cuerpo más desnuda, la más expuesta, inaccesible, altiva y vulnerable a la vez, pero también la que nos hace especiales, únicos, inconfundibles, el espejo de nuestra alma. Cierto, a través del rostro conocemos a los otros, por el rostro somos capaces de enamorarnos, el rostro es la puerta de entrada a nuestra condición de seres humanos. Pero hay más, porque en él están también las arrugas y las cicatrices de un pasado que nos acompaña, por él le sonreímos a la vida, en él lloramos, a través de él exclamamos cuando tenemos miedo, el rostro es la evidencia de la miseria y la indefensión humana. No hay relación si no hay rostro, no hay empatía sin él, no hay compromiso si no vemos. No despertamos a la realidad de los peligros que acechan a nuestros hijos hasta que no le pusimos rostro y nombre a Yeremy o a Sara; no nos revelamos contra la barbarie del hombre que pega a una mujer hasta que no empezamos a ver unos ojos hinchados a los golpes o una cara desfigurada por el ácido.Para el inmigrante en cambio, para ese al que llaman "ilegal", no hay rostro, no hay nombre, no hay historia, son sólo datos, estadísticas, "objetos". Pero... ¿por qué nos están privando de su rostro?, ¿quién lo decide?, ¿por qué están ahí al lado, en nuestras ciudades, en Madrid, en Barcelona, en Málaga, en Algeciras, en Las Palmas o en Santa Cruz, encerrados en esos centros donde nadie puede verlos? He reflexionado largo sobre ello y cada minuto que pasa lo tengo más claro: si pudiéramos mirarlos a la cara un instante todo cambiaría, ya nada volvería a ser igual para nosotros, como no volvió a ser mi existencia igual después de haberme enfrentado al rostro de aquel inmigrante que se ahogaba, y aterrado, con la desesperación del que sabe que va a morir me gritaba en un francés agónico "¡s´il vous plait, s´il vous plait!", para que no le soltara la mano. No sé donde andará pero sí sé que no murió aquella noche, no murió porque yo acudí a su llamada: me había mirado, habíamos enfrentado nuestros rostros, no podía hacer otra cosa. Gracias a aquel inmigrante hoy soy mucho más feliz. Así es, así suele ser cuando aún queda algo de humanidad dentro. Le ocurre hasta a los asesinos, muchos de ellos muy acostumbrados a matar prefieren no mirar nunca a sus víctimas a los ojos, para evitar que a la noche, al dormir, le visiten los demonios del remordimiento. Y esa misma mirada que interpela al sicario y le dice "¡no me mates, por favor, te lo suplico!", está ahí, al otro lado de esos muros a los que llaman CIE, suplicándonos para que hagamos algo por ellos. Así, les traslado a ustedes la pregunta que yo ya respondí: ¿Qué pasaría si tuviéramos la posibilidad de entrar en esos centros para enfrentarnos a su rostro, nosotros los ciudadanos del primer mundo?
Aunque, debiera empezar por el ser humano, y su rostro... ¿Qué es? Acaso la parte del cuerpo más desnuda, la más expuesta, inaccesible, altiva y vulnerable a la vez, pero también la que nos hace especiales, únicos, inconfundibles, el espejo de nuestra alma. Cierto, a través del rostro conocemos a los otros, por el rostro somos capaces de enamorarnos, el rostro es la puerta de entrada a nuestra condición de seres humanos. Pero hay más, porque en él están también las arrugas y las cicatrices de un pasado que nos acompaña, por él le sonreímos a la vida, en él lloramos, a través de él exclamamos cuando tenemos miedo, el rostro es la evidencia de la miseria y la indefensión humana. No hay relación si no hay rostro, no hay empatía sin él, no hay compromiso si no vemos. No despertamos a la realidad de los peligros que acechan a nuestros hijos hasta que no le pusimos rostro y nombre a Yeremy o a Sara; no nos revelamos contra la barbarie del hombre que pega a una mujer hasta que no empezamos a ver unos ojos hinchados a los golpes o una cara desfigurada por el ácido.Para el inmigrante en cambio, para ese al que llaman "ilegal", no hay rostro, no hay nombre, no hay historia, son sólo datos, estadísticas, "objetos". Pero... ¿por qué nos están privando de su rostro?, ¿quién lo decide?, ¿por qué están ahí al lado, en nuestras ciudades, en Madrid, en Barcelona, en Málaga, en Algeciras, en Las Palmas o en Santa Cruz, encerrados en esos centros donde nadie puede verlos? He reflexionado largo sobre ello y cada minuto que pasa lo tengo más claro: si pudiéramos mirarlos a la cara un instante todo cambiaría, ya nada volvería a ser igual para nosotros, como no volvió a ser mi existencia igual después de haberme enfrentado al rostro de aquel inmigrante que se ahogaba, y aterrado, con la desesperación del que sabe que va a morir me gritaba en un francés agónico "¡s´il vous plait, s´il vous plait!", para que no le soltara la mano. No sé donde andará pero sí sé que no murió aquella noche, no murió porque yo acudí a su llamada: me había mirado, habíamos enfrentado nuestros rostros, no podía hacer otra cosa. Gracias a aquel inmigrante hoy soy mucho más feliz. Así es, así suele ser cuando aún queda algo de humanidad dentro. Le ocurre hasta a los asesinos, muchos de ellos muy acostumbrados a matar prefieren no mirar nunca a sus víctimas a los ojos, para evitar que a la noche, al dormir, le visiten los demonios del remordimiento. Y esa misma mirada que interpela al sicario y le dice "¡no me mates, por favor, te lo suplico!", está ahí, al otro lado de esos muros a los que llaman CIE, suplicándonos para que hagamos algo por ellos. Así, les traslado a ustedes la pregunta que yo ya respondí: ¿Qué pasaría si tuviéramos la posibilidad de entrar en esos centros para enfrentarnos a su rostro, nosotros los ciudadanos del primer mundo?
domingo, 21 de diciembre de 2008
Creadores de nuestra propia inseguridad
RAFAEL LUTZARDO
Canarias no es América, pero poco le falta, especialmente en lo que se refiere a la Seguridad Ciudadana, donde cada día los periódicos del Archipiélago canario, en sus respectivas secciones o áreas de sucesos, publican cantidades de informaciones relacionadas con la delincuencia. Robos, asesinatos, atracos, falsificaciones, violaciones, pedofilias, drogas, peleas, racismos, xenofobias, maltratos y abusos de poderes, son las protagonistas de una sociedad isleña que presume ser evolucionista, pluralista, democrática y segura. Muchos políticos, especialmente los que han configurado los anteriores gobiernos de Canarias y actual, presumen en seguir transmitiendo que Canarias es un Archipiélago seguro y tranquilo.
Nada más lejos de la realidad. Como suelen decir los viejos de la generación de final de siglo XX y comienzo del XXI; con la democracia o libertinaje, las puertas de las casas hay que dejarlas cerradas con doble cerrojo. Mientras tanto, los políticos de turno, a través del consejero de Presidencia, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias, insisten en seguir ocultando a la población canaria la verdadera realidad social sobre la inseguridad ciudadana que actualmente existes en Canarias. Cada día, cada hora, Tenerife, por citar una isla, se ve masacrada, ultrajada y violada por la presencia de delincuentes peligrosos, atracando joyerías, farmacias, cafeterías, restaurantes, casas particulares y robos de vehículos. Sin duda, la mayoría de los españoles y canarios queríamos una democracia, unos derechos, una sociedad pluralista abierta al respeto y a la evolución de las sociedades y vida de las personas. Las sociedades han ido creciendo en hábitat de habitantes; evolucionando, pero adelantándose al tiempo y con ello adulterar nuestras propias vidas a través de las drogas y alimentos, engendrando más enfermedades cancerosas.
Canarias no es América, pero poco le falta, especialmente en lo que se refiere a la Seguridad Ciudadana, donde cada día los periódicos del Archipiélago canario, en sus respectivas secciones o áreas de sucesos, publican cantidades de informaciones relacionadas con la delincuencia. Robos, asesinatos, atracos, falsificaciones, violaciones, pedofilias, drogas, peleas, racismos, xenofobias, maltratos y abusos de poderes, son las protagonistas de una sociedad isleña que presume ser evolucionista, pluralista, democrática y segura. Muchos políticos, especialmente los que han configurado los anteriores gobiernos de Canarias y actual, presumen en seguir transmitiendo que Canarias es un Archipiélago seguro y tranquilo.
Nada más lejos de la realidad. Como suelen decir los viejos de la generación de final de siglo XX y comienzo del XXI; con la democracia o libertinaje, las puertas de las casas hay que dejarlas cerradas con doble cerrojo. Mientras tanto, los políticos de turno, a través del consejero de Presidencia, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias, insisten en seguir ocultando a la población canaria la verdadera realidad social sobre la inseguridad ciudadana que actualmente existes en Canarias. Cada día, cada hora, Tenerife, por citar una isla, se ve masacrada, ultrajada y violada por la presencia de delincuentes peligrosos, atracando joyerías, farmacias, cafeterías, restaurantes, casas particulares y robos de vehículos. Sin duda, la mayoría de los españoles y canarios queríamos una democracia, unos derechos, una sociedad pluralista abierta al respeto y a la evolución de las sociedades y vida de las personas. Las sociedades han ido creciendo en hábitat de habitantes; evolucionando, pero adelantándose al tiempo y con ello adulterar nuestras propias vidas a través de las drogas y alimentos, engendrando más enfermedades cancerosas.
viernes, 19 de diciembre de 2008
jueves, 18 de diciembre de 2008
PAGAR POR PAGAR
CARLOS DOMÍNGUEZ URDIALES
Se les llena la boca de palabras como desarrollo, tecnología, progreso y bienestar. Nuestros servidores públicos pueden prometer y prometen, se complacen en anunciarnos, desean presentar, garantizan que, se reúnen para, proponen novedades encaminadas a, fomentan mesas de análisis, sonríen ufanos, se hacen la foto, llenan titulares y, cuando las hojas del periódico empiezan a amarillear por el efecto del tiempo, cogen sus promesas y las ponen a bailar sobre las mesas de los despachos. Luego las encierran en un cajón, las pobres, para que descansen de tanto meneo.He asistido al nacimiento de empresas públicas creadas específicamente para el fomento del desarrollo tecnológico de las islas. Las he visto languidecer pálidamente por falta de proyectos, mientras los mismos que las dejaron morir anunciaban a bombo y platillo la creación de un nuevo plan idéntico al anterior que prácticamente proponía las mismas medidas que no habían querido o podido desarrollar en su día por falta de previsión, interés, coordinación o, quién sabe, quizá las tres cosas a la vez.Ahora que el Patronato de Turismo de Gran Canaria ha apostado por promocionar la isla como uno de los puntos de referencia en tecnología con la celebración de un congreso mundial de software libre, uno se pregunta en qué medida las administraciones públicas han puesto en marcha alguna de las iniciativas encaminadas a fomentar lo que en términos ilusorios conocemos como investigación y desarrollo.
La Junta de Extremadura se ha puesto a la cabeza del país al aplicar software libre en los ordenadores de la Comunidad. Con ello, ahorra a las arcas públicas unos 100 millones de euros al año. Andalucía no se quedó atrás y siguió su ejemplo con un ahorro de 150 millones anuales. Melilla también se sumó a la iniciativa. Pero claro, Extremadura, Andalucía y Melilla son parte de Europa y ya sabemos que Canarias es un territorio atlántico o plataforma tricontinental de difícil definición.
Así es la querida tierra nuestra: capaz de que el Cabildo organice para este verano el mayor encuentro de software libre del mundo y, a la vez, de que el Gobierno de Canarias desembolse este año más de tres millones de euros, que se dice pronto, sólo en licencias de ofimática que no tendría que pagar simplemente si instalara el dichoso software libre en los ordenadores de la Administración.
Se les llena la boca de palabras como desarrollo, tecnología, progreso y bienestar. Nuestros servidores públicos pueden prometer y prometen, se complacen en anunciarnos, desean presentar, garantizan que, se reúnen para, proponen novedades encaminadas a, fomentan mesas de análisis, sonríen ufanos, se hacen la foto, llenan titulares y, cuando las hojas del periódico empiezan a amarillear por el efecto del tiempo, cogen sus promesas y las ponen a bailar sobre las mesas de los despachos. Luego las encierran en un cajón, las pobres, para que descansen de tanto meneo.He asistido al nacimiento de empresas públicas creadas específicamente para el fomento del desarrollo tecnológico de las islas. Las he visto languidecer pálidamente por falta de proyectos, mientras los mismos que las dejaron morir anunciaban a bombo y platillo la creación de un nuevo plan idéntico al anterior que prácticamente proponía las mismas medidas que no habían querido o podido desarrollar en su día por falta de previsión, interés, coordinación o, quién sabe, quizá las tres cosas a la vez.Ahora que el Patronato de Turismo de Gran Canaria ha apostado por promocionar la isla como uno de los puntos de referencia en tecnología con la celebración de un congreso mundial de software libre, uno se pregunta en qué medida las administraciones públicas han puesto en marcha alguna de las iniciativas encaminadas a fomentar lo que en términos ilusorios conocemos como investigación y desarrollo.
La Junta de Extremadura se ha puesto a la cabeza del país al aplicar software libre en los ordenadores de la Comunidad. Con ello, ahorra a las arcas públicas unos 100 millones de euros al año. Andalucía no se quedó atrás y siguió su ejemplo con un ahorro de 150 millones anuales. Melilla también se sumó a la iniciativa. Pero claro, Extremadura, Andalucía y Melilla son parte de Europa y ya sabemos que Canarias es un territorio atlántico o plataforma tricontinental de difícil definición.
Así es la querida tierra nuestra: capaz de que el Cabildo organice para este verano el mayor encuentro de software libre del mundo y, a la vez, de que el Gobierno de Canarias desembolse este año más de tres millones de euros, que se dice pronto, sólo en licencias de ofimática que no tendría que pagar simplemente si instalara el dichoso software libre en los ordenadores de la Administración.
martes, 16 de diciembre de 2008
Y DICEN QUE SON SOCIALISTAS............
G.H.M. Las Palmas de Gran Canaria
La Alcaldía de la capital grancanaria necesita más de 2.000 metros cuadrados para acomodarse a las exigencias de Jerónimo Saavedra. La reforma en la sede de la plaza de Santa Ana prevé al menos 24 estancias, con cocina y salas de descanso.
El traslado de la Alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria a su futura sede en las Casas Consistoriales de la plaza de Santa Ana obligará a una reforma del edificio histórico que exige la creación de al menos 24 despachos o estancias, a repartir entre las cuatro plantas disponibles del inmueble. La adaptación del histórico edificio a las exigencias del actual alcalde, Jerónimo Saavedra, y de su equipo, supondrá un gasto estimado en algo más de 500.000 euros, sin contar el dinero que se destine finalmente a la compra de mobiliario y otros elementos decorativos.
El expediente 695/08 que se tramita en el ayuntamiento de la capital grancanaria como «pliego de prescripciones técnicas del procedimiento negociado para la elaboración del proyecto de acondicionamiento de las Casas Consistoriales para Alcaldía» describe pormenorizadamente el «plan de necesidades» al que deberá dar respuesta el contratista, y expone el listado detallado de las instalaciones en las que Saavedra se instalará tan pronto como terminen las obras, en fecha aún por precisar porque aún quedan varios trámites previos que cumplimentar antes de que se inicie efectivamente la adaptación del recinto. El listado supone el traslado a la nueva sede de la Alcaldía de un séquito de al menos 30 personas, entre secretarios, asesores, escoltas y jefes de los distintos departamentos vinculados al alcalde, entre los que figuran el jefe de gabinete, el jefe de protocolo y el jefe de prensa.
La Alcaldía de la capital grancanaria necesita más de 2.000 metros cuadrados para acomodarse a las exigencias de Jerónimo Saavedra. La reforma en la sede de la plaza de Santa Ana prevé al menos 24 estancias, con cocina y salas de descanso.
El traslado de la Alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria a su futura sede en las Casas Consistoriales de la plaza de Santa Ana obligará a una reforma del edificio histórico que exige la creación de al menos 24 despachos o estancias, a repartir entre las cuatro plantas disponibles del inmueble. La adaptación del histórico edificio a las exigencias del actual alcalde, Jerónimo Saavedra, y de su equipo, supondrá un gasto estimado en algo más de 500.000 euros, sin contar el dinero que se destine finalmente a la compra de mobiliario y otros elementos decorativos.
El expediente 695/08 que se tramita en el ayuntamiento de la capital grancanaria como «pliego de prescripciones técnicas del procedimiento negociado para la elaboración del proyecto de acondicionamiento de las Casas Consistoriales para Alcaldía» describe pormenorizadamente el «plan de necesidades» al que deberá dar respuesta el contratista, y expone el listado detallado de las instalaciones en las que Saavedra se instalará tan pronto como terminen las obras, en fecha aún por precisar porque aún quedan varios trámites previos que cumplimentar antes de que se inicie efectivamente la adaptación del recinto. El listado supone el traslado a la nueva sede de la Alcaldía de un séquito de al menos 30 personas, entre secretarios, asesores, escoltas y jefes de los distintos departamentos vinculados al alcalde, entre los que figuran el jefe de gabinete, el jefe de protocolo y el jefe de prensa.
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