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domingo, 30 de agosto de 2026
martes, 18 de agosto de 2026
CONCURSO "Teresa García" DE CARTELES STOP DERROCHE DE ALIMENTOS
A continuación, se detallan las bases del concurso:
1. TEMA
El cartel deberá inspirarse en la situación del derroche alimenticio en nuestra sociedad, su impacto medioambiental, económico, social y ético evocando elementos que referencien dicha realidad.
Entendemos que su realización puede convertirse en una oportunidad de reflexionar sobre cómo defender los derechos humanos y los derechos de nuestra Casa Común a través de la lucha contra el despilfarro alimenticio: visibilizando injusticias, denunciando violencias (también las invisibles) y proponiendo soluciones desde el diálogo, la justicia y la convivencia.
Se valorará especialmente un enfoque integral. Que no ponga el acento solo en los derroche en los hogares, sino en todas la fases del proceso: producción, comercialización y consumo.
2. PARTICIPACIÓN
Podrá participar alumnado de Secundaria y Bachillerato de Centros públicos y privados.
3. SISTEMA Y FORMATO
● Las obras deberán ser originales e inéditas.
● El tamaño del cartel será de 34 × 25,5 cm, en formato horizontal.
● Las propuestas deberán enviarse en formato digital: *.jpg, *.gif, *.pdf, *.bmp o *.png.
● El cartel ganador deberá enviarse posteriormente en formato original editable.
● La resolución mínima deberá ser de 300 ppp.
● El cartel deberá permitir su correcta reproducción en imprenta.
4. PREMIO
Se otorgará un único premio de: Publicación de la obra como Almanaque stopDerroche 2027
La obra premiada pasará a ser propiedad de la Campaña StopDerroche
A todos los participantes se las hará entrega de un folleto informativo de la campaña stopderroche
Fecha apertura: 15 de septiembre
Fecha límite: 17 de octubre, dia internacional por la erradicación de la pobreza
5. PRESENTACIÓN Y ENTREGA
● Los carteles se presentarán sin firma, identificados únicamente con un lema o seudónimo.
● En un documento adjunto se incluirá: nombre completo, centro escolar y correo electrónico.
● El envío se realizará por correo electrónico a: stopderroche.canarias@gmail.com.
6. EXCLUSIÓN DE OBRAS GENERADAS POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
No se aceptarán obras total o parcialmente generadas mediante herramientas de inteligencia artificial (IA). La participación implica declarar que el trabajo ha sido creado manualmente por la persona autora, sin el uso de generadores automáticos de imágenes.
7. JURADO
El jurado estará formado por tres profesores de dibujo.
El jurado seleccionará la obra ganadora. Su fallo será inapelable.
El veredicto se hará público a más tardar el 20 de octubre
El jurado podrá declarar el concurso desierto si considera que ninguna obra alcanza la calidad deseada.
8. REPRODUCCIÓN Y USO
La Asociación se reserva todos los derechos de reproducción del cartel ganador, incluyendo su difusión en medios digitales, impresos y audiovisuales, sin que la persona autora pueda reclamar compensación adicional.
Durante la preimpresión, podrán incorporarse logotipos de patrocinadores/as.
9. PROTECCIÓN DE DATOS
Los datos personales facilitados serán tratados por la Asociación Encuentro y Solidaridad con la única finalidad de gestionar el concurso. Las personas participantes podrán ejercer sus derechos de acceso, rectificación y supresión conforme a la normativa vigente en materia de protección de datos.
10. ACEPTACIÓN DE LAS BASES
La participación en el concurso implica la aceptación íntegra de las presentes bases.
11. RESPONSABILIDAD
Las personas participantes se responsabilizan de que las obras presentadas no infringen derechos de terceros, eximiendo a la organización de cualquier reclamación derivada de su uso.
12. MODIFICACIONES
La organización se reserva el derecho de modificar las presentes bases por causas justificadas, comprometiéndose a comunicar cualquier cambio con la debida antelación.
2. PARTICIPACIÓN
Podrá participar alumnado de Secundaria y Bachillerato de Centros públicos y privados.
3. SISTEMA Y FORMATO
● Las obras deberán ser originales e inéditas.
● El tamaño del cartel será de 34 × 25,5 cm, en formato horizontal.
● Las propuestas deberán enviarse en formato digital: *.jpg, *.gif, *.pdf, *.bmp o *.png.
● El cartel ganador deberá enviarse posteriormente en formato original editable.
● La resolución mínima deberá ser de 300 ppp.
● El cartel deberá permitir su correcta reproducción en imprenta.
4. PREMIO
Se otorgará un único premio de: Publicación de la obra como Almanaque stopDerroche 2027
La obra premiada pasará a ser propiedad de la Campaña StopDerroche
A todos los participantes se las hará entrega de un folleto informativo de la campaña stopderroche
Fecha apertura: 15 de septiembre
Fecha límite: 17 de octubre, dia internacional por la erradicación de la pobreza
5. PRESENTACIÓN Y ENTREGA
● Los carteles se presentarán sin firma, identificados únicamente con un lema o seudónimo.
● En un documento adjunto se incluirá: nombre completo, centro escolar y correo electrónico.
● El envío se realizará por correo electrónico a: stopderroche.canarias@gmail.com.
6. EXCLUSIÓN DE OBRAS GENERADAS POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
No se aceptarán obras total o parcialmente generadas mediante herramientas de inteligencia artificial (IA). La participación implica declarar que el trabajo ha sido creado manualmente por la persona autora, sin el uso de generadores automáticos de imágenes.
7. JURADO
El jurado estará formado por tres profesores de dibujo.
El jurado seleccionará la obra ganadora. Su fallo será inapelable.
El veredicto se hará público a más tardar el 20 de octubre
El jurado podrá declarar el concurso desierto si considera que ninguna obra alcanza la calidad deseada.
8. REPRODUCCIÓN Y USO
La Asociación se reserva todos los derechos de reproducción del cartel ganador, incluyendo su difusión en medios digitales, impresos y audiovisuales, sin que la persona autora pueda reclamar compensación adicional.
Durante la preimpresión, podrán incorporarse logotipos de patrocinadores/as.
9. PROTECCIÓN DE DATOS
Los datos personales facilitados serán tratados por la Asociación Encuentro y Solidaridad con la única finalidad de gestionar el concurso. Las personas participantes podrán ejercer sus derechos de acceso, rectificación y supresión conforme a la normativa vigente en materia de protección de datos.
10. ACEPTACIÓN DE LAS BASES
La participación en el concurso implica la aceptación íntegra de las presentes bases.
11. RESPONSABILIDAD
Las personas participantes se responsabilizan de que las obras presentadas no infringen derechos de terceros, eximiendo a la organización de cualquier reclamación derivada de su uso.
12. MODIFICACIONES
La organización se reserva el derecho de modificar las presentes bases por causas justificadas, comprometiéndose a comunicar cualquier cambio con la debida antelación.
miércoles, 1 de julio de 2026
El 10% que más consume es responsable de billones de euros en daño ambiental: “Una mayoría está pagando el estilo de vida de otros”
Un estudio de las universidades de Leiden y Oxford pone precio a la contaminación de la élite del consumo y propone un reparto más justo de los costes desde el principio de ‘quien contamina, paga’
ANA LOZANO DEL CAMPO/EL PAÍS
En el corazón de las políticas ambientales de la Unión Europea está el principio de “quien contamina, paga”, asegura el texto que las articula. Según ese principio, deberían hacerse cargo de más costes quienes más degradación ambiental provocan, que son quienes más consumen y que, además, pertenecen a las rentas más altas. Ahora, un estudio publicado en Communications Sustainability cifra el coste económico del impacto ambiental del top 10% de los consumidores mundiales entre, mínimo, 1.500 y 5.000 billones de euros al año (de 2.000 a 6.500 euros por persona).
El equipo que ha hecho los cálculos, de las universidades de Leiden y Oxford, sugiere que unos impuestos ambientales progresivos, proporcionales a la huella ambiental de los consumidores, serían más justos. “El comportamiento de ese 10%, como viajar en avión a menudo o usar coches grandes, está causando el daño y los responsables políticos tienen la oportunidad de abordar esa diferencia”, explica Inge Schrijver, primera autora. Considera que el enfoque único para todos es, además de menos eficiente, “menos justo”, porque quienes menos consumen acaban “pagando el estilo de vida de otros”.
Proponer una fiscalidad progresiva con fines ambientales no es nuevo. Los impuestos verdes generalizados pueden suponer, proporcionalmente, un mayor esfuerzo económico a las rentas más bajas, como puso de manifiesto el movimiento de los chalecos amarillos en Francia, que empezó en 2018 denunciando la subida del precio de los carburantes. La medida pretendía incentivar la transición ecológica, pero afectaba más a una población obrera, fuera de la capital francesa, que usa más el coche para ir a trabajar.
Schrijver cuenta que, en Países Bajos, igual que en España, el debate gira en torno a la subvención de los combustibles por el aumento de los precios de la energía. En línea con los resultados de su estudio, considera que “los mecanismos de fijación de precios deberían diseñarse específicamente para ser más progresivos. Hay medidas que ayudarían más a los más desfavorecidos que esas exenciones fiscales, como dar ayudas para el aislamiento térmico de las viviendas o la mejora del transporte público”.
La factura saldaría la deuda con el clima y la biodiversidad
Volviendo al estudio, el argumento a favor de gravar más a las rentas más altas es robusto. Estimaron el precio de los impactos ambientales que los mayores consumidores han perpetrado sobre algunos de los procesos fundamentales para la estabilidad de nuestro planeta como ecosistema global. De los nueve límites planetarios definidos en 2009, los umbrales que permiten la vida en la Tierra, solo tomaron los cuatro para los que es posible estimar precios ambientales. Incluso a falta de los otros cinco, el coste del daño causado por el 10% global que más consume se elevó al orden de los miles de billones.
Esta cifra desorbitada es difícil de abarcar sin un contexto. Y esto es lo que termina de dar peso a este estudio: si esa cantidad se recaudase de alguna manera y se destinase a financiar soluciones ambientales, se podría cubrir la brecha que nos aleja de cumplir con los objetivos internacionales de acción climática para 2035 acordados en la COP30, y los de biodiversidad para 2030. Hablamos de unos 589 mil millones y 866 mil millones de euros respectivamente, por lo que, aunque se tratase de inversiones cuantiosas, sobraría dinero.
Volviendo al estudio, el argumento a favor de gravar más a las rentas más altas es robusto. Estimaron el precio de los impactos ambientales que los mayores consumidores han perpetrado sobre algunos de los procesos fundamentales para la estabilidad de nuestro planeta como ecosistema global. De los nueve límites planetarios definidos en 2009, los umbrales que permiten la vida en la Tierra, solo tomaron los cuatro para los que es posible estimar precios ambientales. Incluso a falta de los otros cinco, el coste del daño causado por el 10% global que más consume se elevó al orden de los miles de billones.
Esta cifra desorbitada es difícil de abarcar sin un contexto. Y esto es lo que termina de dar peso a este estudio: si esa cantidad se recaudase de alguna manera y se destinase a financiar soluciones ambientales, se podría cubrir la brecha que nos aleja de cumplir con los objetivos internacionales de acción climática para 2035 acordados en la COP30, y los de biodiversidad para 2030. Hablamos de unos 589 mil millones y 866 mil millones de euros respectivamente, por lo que, aunque se tratase de inversiones cuantiosas, sobraría dinero.
Gravar el consumo individual de alto impacto
El equipo calculó la factura ambiental de los mayores consumidores a escala global, pero también de las principales economías mundiales o de su respectivo continente: Brasil, China, Egipto, Alemania, India y Estados Unidos. Los últimos tuvieron consistentemente las cifras más elevadas, seguidos por China en términos globales, pero por Alemania en valores por habitante. En términos per cápita, la factura estadounidense se movería entre los 16.600 y los 55.000 euros anuales, entre un 6 y un 20% de sus ingresos, o entre un 0,8 y un 3% de su riqueza.
“Espero que estos resultados refuercen el mensaje de que quienes más contribuyen a crear estos problemas también deberían ser quienes más contribuyan a solucionarlos. A nivel mundial, esto incluye a muchas personas en Europa y en Estados Unidos, pero dentro de Europa también conviene diferenciar y centrarse en las actividades y sectores más contaminantes, como la aviación, la conducción de automóviles de gran tamaño, las dietas ricas en carne y los combustibles fósiles”, enfatiza Schrijver, cuyo estudio también trata de incentivar a las administraciones para que tomen medidas.
Jeroen van den Bergh, que no participa en el estudio y lidera el grupo de Economía Ambiental y Climática en la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB), apoya estas tesis y considera que “existen sólidos argumentos para extender el principio de ‘quien contamina, paga’ al consumo individual de alto impacto, especialmente al de lujo, al tiempo que se protegen necesidades básicas y se evitan efectos regresivos”. Y añade que “en las democracias liberales, la fiscalidad suele ser la herramienta efectiva y políticamente más viable, ya que las prohibiciones directas del consumo suelen encontrar una resistencia pública y política mucho mayor”.
El equipo calculó la factura ambiental de los mayores consumidores a escala global, pero también de las principales economías mundiales o de su respectivo continente: Brasil, China, Egipto, Alemania, India y Estados Unidos. Los últimos tuvieron consistentemente las cifras más elevadas, seguidos por China en términos globales, pero por Alemania en valores por habitante. En términos per cápita, la factura estadounidense se movería entre los 16.600 y los 55.000 euros anuales, entre un 6 y un 20% de sus ingresos, o entre un 0,8 y un 3% de su riqueza.
“Espero que estos resultados refuercen el mensaje de que quienes más contribuyen a crear estos problemas también deberían ser quienes más contribuyan a solucionarlos. A nivel mundial, esto incluye a muchas personas en Europa y en Estados Unidos, pero dentro de Europa también conviene diferenciar y centrarse en las actividades y sectores más contaminantes, como la aviación, la conducción de automóviles de gran tamaño, las dietas ricas en carne y los combustibles fósiles”, enfatiza Schrijver, cuyo estudio también trata de incentivar a las administraciones para que tomen medidas.
Jeroen van den Bergh, que no participa en el estudio y lidera el grupo de Economía Ambiental y Climática en la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB), apoya estas tesis y considera que “existen sólidos argumentos para extender el principio de ‘quien contamina, paga’ al consumo individual de alto impacto, especialmente al de lujo, al tiempo que se protegen necesidades básicas y se evitan efectos regresivos”. Y añade que “en las democracias liberales, la fiscalidad suele ser la herramienta efectiva y políticamente más viable, ya que las prohibiciones directas del consumo suelen encontrar una resistencia pública y política mucho mayor”.
El precio del (infinito) valor de la naturaleza
Schrijver investiga en el grupo liderado por Rutger Hoekstra, experto en poscrecimiento y alternativas al PIB que también firma el artículo. Podría parecer que un estudio que otorga valor económico a la naturaleza refuerza la lógica capitalista que los postulados poscrecentistas cuestionan. Sin embargo, José L. Oviedo, economista ambiental, reconoce que se trata de dos esferas del conocimiento, una ética y otra instrumental y operativa, que son necesarias y no deberían negarse mutuamente, como a menudo sucede.
Oviedo, del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC), señala que “del uso que hacemos de la naturaleza y las decisiones que tomamos en torno a ella emergen valores económicos, aunque muchos no son directamente observables. Pero es obvio que las cifras que emplean estos estudios son instrumentales y hay que entender que son útiles hasta un punto. Por ejemplo, la economía puede tener límites cuando se trata de tomar decisiones de conservación de especies amenazadas, pero puede servir para hacer indicadores que apoyen la toma de decisiones”.
Van den Bergh opina que “poner un precio al daño ambiental no capta todo el valor de la naturaleza, pero ayuda a evitar que las pérdidas ambientales sean tratadas como si no tuvieran ningún valor”. El problema, y es donde Oviedo cree que estos estudios deben centrarse, es que los métodos para otorgar un valor económico a los recursos de los ecosistemas no están estandarizados. “El Sistema de Cuentas Económico-Ambientales de la ONU ha propuesto un estándar para las cuentas biofísicas, pero aún no para las cuentas económicas, ya que no hubo consenso sobre métodos de valoración estandarizados”, cuenta Oviedo para ilustrar el estado de la cuestión.
El economista cree que el desacuerdo está determinado por el debate en torno a la valoración de la naturaleza. “La resistencia de una parte de la comunidad científica a desarrollar métodos de cuantificación y valoración económica estandarizados retrasa que lleguemos a acuerdos y avancemos en nuestro trabajo, porque el sistema de cuentas nacionales se ha quedado obsoleto y necesitamos ir más allá”, expresa Oviedo. Y van den Bergh añade: “Las cifras aún no son concretas, pero el ejercicio resulta útil porque ayuda a contrarrestar las perspectivas centradas en las finanzas y el PIB que dominan los debates políticos”.
Al preguntar a Schrijver sobre las limitaciones del estudio, reconoce que es difícil conocer la huella exacta del consumo y cuantificar con precisión el precio de los impactos ambientales. En el estudio, informan de que los datos para sus cálculos tuvieron que obtenerlos de un manual de precios ambientales de 2017, los más recientes disponibles. Se aventuran a predecir que, como la tendencia no ha cambiado, actualmente los costes serían mayores.
También esperan que, en un futuro, sea técnicamente posible añadir a la ecuación los límites planetarios que faltan, como la contaminación del aire o los cambios de usos del suelo. “Así lograríamos una imagen más completa en la que, seguramente, el coste total de los daños sería mayor”, expresa Schrijver. Aun así, ella quiere cerrar la valoración de su estudio apuntando que “no todo es dinero”: “Realmente, lo más importante es evitar los daños y, para eso, se necesitan normas más estrictas y más regulaciones”.
Schrijver investiga en el grupo liderado por Rutger Hoekstra, experto en poscrecimiento y alternativas al PIB que también firma el artículo. Podría parecer que un estudio que otorga valor económico a la naturaleza refuerza la lógica capitalista que los postulados poscrecentistas cuestionan. Sin embargo, José L. Oviedo, economista ambiental, reconoce que se trata de dos esferas del conocimiento, una ética y otra instrumental y operativa, que son necesarias y no deberían negarse mutuamente, como a menudo sucede.
Oviedo, del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC), señala que “del uso que hacemos de la naturaleza y las decisiones que tomamos en torno a ella emergen valores económicos, aunque muchos no son directamente observables. Pero es obvio que las cifras que emplean estos estudios son instrumentales y hay que entender que son útiles hasta un punto. Por ejemplo, la economía puede tener límites cuando se trata de tomar decisiones de conservación de especies amenazadas, pero puede servir para hacer indicadores que apoyen la toma de decisiones”.
Van den Bergh opina que “poner un precio al daño ambiental no capta todo el valor de la naturaleza, pero ayuda a evitar que las pérdidas ambientales sean tratadas como si no tuvieran ningún valor”. El problema, y es donde Oviedo cree que estos estudios deben centrarse, es que los métodos para otorgar un valor económico a los recursos de los ecosistemas no están estandarizados. “El Sistema de Cuentas Económico-Ambientales de la ONU ha propuesto un estándar para las cuentas biofísicas, pero aún no para las cuentas económicas, ya que no hubo consenso sobre métodos de valoración estandarizados”, cuenta Oviedo para ilustrar el estado de la cuestión.
El economista cree que el desacuerdo está determinado por el debate en torno a la valoración de la naturaleza. “La resistencia de una parte de la comunidad científica a desarrollar métodos de cuantificación y valoración económica estandarizados retrasa que lleguemos a acuerdos y avancemos en nuestro trabajo, porque el sistema de cuentas nacionales se ha quedado obsoleto y necesitamos ir más allá”, expresa Oviedo. Y van den Bergh añade: “Las cifras aún no son concretas, pero el ejercicio resulta útil porque ayuda a contrarrestar las perspectivas centradas en las finanzas y el PIB que dominan los debates políticos”.
Al preguntar a Schrijver sobre las limitaciones del estudio, reconoce que es difícil conocer la huella exacta del consumo y cuantificar con precisión el precio de los impactos ambientales. En el estudio, informan de que los datos para sus cálculos tuvieron que obtenerlos de un manual de precios ambientales de 2017, los más recientes disponibles. Se aventuran a predecir que, como la tendencia no ha cambiado, actualmente los costes serían mayores.
También esperan que, en un futuro, sea técnicamente posible añadir a la ecuación los límites planetarios que faltan, como la contaminación del aire o los cambios de usos del suelo. “Así lograríamos una imagen más completa en la que, seguramente, el coste total de los daños sería mayor”, expresa Schrijver. Aun así, ella quiere cerrar la valoración de su estudio apuntando que “no todo es dinero”: “Realmente, lo más importante es evitar los daños y, para eso, se necesitan normas más estrictas y más regulaciones”.
jueves, 25 de junio de 2026
LEÓN XIV: CONTRA EL HAMBRE ABORDANDO AL MISMO TIEMPO LAS CAUSAS DEL HAMBRE. RESISTIR LA MERCANTILIZACIÓN Y LA BUROCRACIA
Distinguidas autoridades, Excelentísimos señores y señoras,
Quisiera agradecer a Su Excelencia la Sra. Cindy McCain por su amable invitación a dirigirme a esta reunión anual del Directorio Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas. Saludo en particular al Sr. Carl Skau, Director Ejecutivo Interino, y a Su Excelencia la Sra. Carla Barroso Carneiro, Presidenta de esta importante asamblea. Extiendo mis saludos a los Representantes de los Estados Miembros, a los distinguidos invitados presentes en esta reunión y al personal de esta institución intergubernamental, dedicada a salvar vidas en situaciones de emergencia y a brindar asistencia alimentaria en medio de conflictos y desastres naturales. El compromiso de su institución resuena profundamente con la misión de la Iglesia Católica de defender la dignidad humana y fomentar la fraternidad, arraigada en el llamado del Evangelio a amar al prójimo (cf. Mc 12,31). Juntos, compartimos la urgente tarea de enfrentar el hambre y la malnutrición, abordando también las causas estructurales subyacentes que las perpetúan. Para afrontar esta tarea con eficacia, debemos examinar los desafíos que tenemos ante nosotros, sus causas subyacentes y los caminos hacia soluciones duraderas.
Hoy en día, las crisis han evolucionado de eventos aislados a realidades persistentes, marcadas por conflictos prolongados, inseguridad alimentaria crónica, volatilidad económica y creciente vulnerabilidad climática. Esto plantea una pregunta fundamental: ¿qué configuración del orden global es capaz de producir, reproducir y, en ocasiones, normalizar tales condiciones? El problema ya no se limita a cómo intervenir, sino que se extiende a comprender por qué el sistema produce constantemente los mismos problemas que luego se ve obligado a corregir.
El orden internacional se ha fragmentado cada vez más, en parte debido a la crisis del sistema multilateral. Como señalé recientemente en la encíclica Magnifica Humanitas: «las instituciones establecidas para salvaguardar el concepto de un futuro común para todos los pueblos y un bien común global parecen haberse debilitado» (201). Ante la ausencia de un horizonte ético compartido capaz de sustentar una cooperación genuina, el sistema internacional ha pasado del multilateralismo a «un multipolarismo desordenado y conflictivo, con una generalizada sensación de desconfianza» ( ibíd. ). En consecuencia, los Estados han destinado cada vez más sus recursos a la seguridad nacional, el crecimiento económico y la estabilidad interna, sin tener en cuenta el estrecho vínculo entre estas cuestiones y la cooperación multilateral.
Esta tendencia revela una paradoja sorprendente: una capacidad productiva global sin precedentes coexiste con zonas de extrema vulnerabilidad en expansión. Las mismas fuerzas que impulsan el crecimiento económico a menudo exacerban la exclusión y la marginación. Si bien aliviar el sufrimiento humano se reconoce ampliamente como esencial en principio, las preocupaciones humanitarias corren cada vez más el riesgo de quedar relegadas a un segundo plano entre las prioridades internacionales.
Es precisamente en la brecha entre el reconocimiento en principio y la priorización en la práctica donde presenciamos la progresiva burocratización de la solidaridad, junto con la silenciosa mercantilización de la vida humana. Por un lado, la acción humanitaria se ve cada vez más obstaculizada por trámites burocráticos que pueden retrasar la asistencia a quienes la necesitan. Por otro lado, el acceso a bienes esenciales, incluidos los alimentos, suele estar condicionado por consideraciones económicas o estratégicas. En consecuencia, quienes no generan un valor cuantificable corren el riesgo de volverse invisibles.
Esta doble dinámica plantea un grave desafío ético: la persona humana ya no se sitúa sistemáticamente en el centro de la acción internacional. En este contexto, es importante reconocer que, si bien las formas de ayuda y los proyectos de desarrollo se ven obstaculizados por decisiones políticas complejas e incomprensibles, visiones ideológicas sesgadas y barreras aduaneras impenetrables, el armamento no lo está (Francisco, Discurso ante el Consejo Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos , 13 de junio de 2016). En efecto, los conflictos se alimentan con mayor facilidad que las personas. Esta realidad refleja no solo deficiencias operativas, sino también un desequilibrio fundamental en las prioridades políticas y morales.
Las consecuencias van mucho más allá de los directamente afectados. Más allá de ser una mera preocupación humanitaria, el hambre erosiona la cohesión social, aumenta el riesgo de conflicto e impulsa la migración forzada. Además, debilita la capacidad de los Estados y las sociedades para construir instituciones resilientes, brindar una educación eficaz y fomentar el desarrollo económico sostenible. De este modo, perpetúa ciclos de fragilidad que, en última instancia, afectan a la comunidad internacional en general.
Desde esta perspectiva, queda claro que la acción humanitaria no es ajena al orden internacional. Más bien, refleja la responsabilidad de la comunidad global de fortalecer la solidaridad, resistir la exclusión y reconocer la dignidad inherente, otorgada por Dios, de toda persona. Por lo tanto, más allá de la gestión de crisis, las instituciones internacionales encarnan un principio de responsabilidad compartida y afirman que la comunidad internacional está unida por la preocupación por quienes se encuentran en las situaciones más vulnerables. En este sentido, el Programa Mundial de Alimentos es más que un actor político, económico o técnico; es una expresión concreta de solidaridad internacional. De hecho, allí donde las instituciones nacionales se debilitan y las redes comunitarias se desintegran, su presencia ayuda a evitar que las crisis humanitarias degeneren en un colapso irreversible.
Por ello, es esencial un compromiso renovado con la cooperación multilateral. En un mundo cada vez más fragmentado y multipolar, ningún Estado puede afrontar los desafíos globales por sí solo. La paz duradera y el desarrollo humano integral y sostenible solo son posibles mediante la participación de todos, fomentada por un diálogo internacional genuino y una cooperación orientada al bien común. Este enfoque requiere una firme voluntad política capaz de trascender las perspectivas cortoplacistas e invertir en bienes públicos globales. «Este objetivo solo puede alcanzarse mediante la convergencia de políticas eficaces y la implementación coordinada y sinérgica de las intervenciones. El llamado a caminar juntos, en armonía fraterna, debe convertirse en el principio rector» ( Visita a la sede de la FAO en Roma, 16 de octubre de 2025, pág. 6).
Con este espíritu, deseo hacer un llamamiento a los gobiernos y pueblos del mundo para que renueven y fortalezcan su compromiso, incrementen los recursos destinados a combatir el hambre y sus causas profundas, y eliminen los obstáculos que impiden que la ayuda llegue a quienes la necesitan. Al mismo tiempo, este apoyo debe fortalecer la colaboración con la Iglesia y la sociedad civil. Fortalecer las capacidades de todos estos actores en conjunto multiplicará nuestra eficacia colectiva en la lucha contra el hambre.
Para implementar este llamamiento de manera efectiva, es necesario reducir la burocracia innecesaria para que la transparencia y la rendición de cuentas beneficien a las personas en lugar de obstaculizar la asistencia. En situaciones donde los gobiernos carecen de un control territorial efectivo o el acceso humanitario está restringido, los socios locales de confianza se vuelven indispensables. La Iglesia Católica, a través de parroquias, diócesis, agencias de Cáritas y otras iniciativas religiosas, a menudo llega a poblaciones vulnerables en zonas inaccesibles para los actores internacionales. Por lo tanto, animo al Programa Mundial de Alimentos y a sus socios a que continúen apoyando estos esfuerzos.
Es igualmente importante resistir la mercantilización de las necesidades humanas básicas. Los alimentos, el agua y la atención médica no pueden subordinarse a consideraciones de mercado ni a intereses geopolíticos. El acceso a una alimentación adecuada es un derecho humano fundamental basado en la dignidad de toda persona. Satisfacer esta necesidad no solo alivia el sufrimiento, sino que también aborda las causas subyacentes de la inestabilidad geopolítica. De hecho, la seguridad alimentaria es un componente esencial de la seguridad global e integral.
En este sentido, es encomiable que, además de sus operaciones de respuesta a emergencias, el Programa Mundial de Alimentos extienda su labor más allá del socorro inmediato a iniciativas a largo plazo, como los programas que proporcionan alimentación a escolares. Estas inversiones fortalecen la educación, el desarrollo humano y la resiliencia social, reflejando una visión integral del desarrollo humano que promueve la dignidad, la oportunidad y el bienestar de la persona en su totalidad.
Excelentísimos señores, queridos amigos, lo que está en juego no es solo la eficacia de una agencia, sino también la credibilidad de la cooperación internacional misma. Su organización demuestra que es posible un nuevo camino; sin embargo, se requiere la determinación de simplificar lo que se ha vuelto excesivamente complejo, de priorizar lo esencial y de asegurar que nadie sea olvidado. Porque este compromiso se basa en el reconocimiento de que todo ser humano posee una dignidad intrínseca e inalienable, que permanece intacta independientemente de las circunstancias, las condiciones o la posición social. Arraigada en el amor incondicional e ilimitado de Dios, dicha dignidad puede definirse como infinita, ya que nada puede disminuir, borrar o negar su valor. Es precisamente a partir de la fidelidad a esta verdad que se mide la humanidad de nuestra política y, con ella, el futuro de la comunidad internacional.
Con estos sentimientos, pido a Dios que bendiga abundantemente sus esfuerzos, para que todos reciban su sustento diario y vivan con dignidad. Tengan la seguridad de que rezo por ustedes, sus seres queridos y aquellos a quienes sirven.
Gracias.
miércoles, 10 de junio de 2026
lunes, 1 de junio de 2026
AYUNTAMIENTO LAS PALMAS DE GC APRUEBA Declaración Stop Derroche 29 mayo 2026 - 26 votos a favor, 3 en contra
jueves, 7 de mayo de 2026
sábado, 25 de abril de 2026
Un delantal rojo y cinco minutos que lo dijeron todo
Javier Marrero
El pasado 24 de abril, el Cabildo de Gran Canaria aprobó la moción contra el derroche alimentario. Una decisión importante, sin duda, respaldada por la mayoría política y cargada de razones éticas, sociales y medioambientales.
Pero más allá de los votos, de los datos y de los acuerdos, hubo un momento pequeño en el tiempo, apenas cinco minutos, que dejó una huella mucho más profunda.
Fue el momento en el que María Dolores Hernández Castro, Loli, tomó la palabra en nombre del colectivo STOP Derroche de Alimentos.
Loli no subió sola, lo hizo vestida con el delantal rojo, ese símbolo sencillo que nació del compromiso de tantas personas y que ese día llevaba también la memoria de Teresa García Miranda, Tere, una de las primeras en impulsarlo. En ese gesto había ya un homenaje silencioso, una forma de decir que las luchas verdaderas siempre son colectivas y tienen raíces.
Luego habló, no desde la teoría, ni desde los despachos, sino desde un lugar mucho más difícil, el de la verdad que duele y que no se puede maquillar. Sus palabras no fueron solo palabras; fueron imágenes, fueron escenas, fueron vida.
El poema que compartió, obra de Tere, atravesó la sala. Porque habló de hambre, pero no como concepto, sino como experiencia. De una madre, de un padre, de una bolsa rota, de la dignidad intentando sobrevivir entre residuos. Y en medio de todo, una frase que desarmó cualquier distancia, “el hambre vista en los ojos de un niño”.
Durante esos minutos, el pleno fue lo que tiene que ser, algo humano. Más incómodo también, porque escuchar de verdad siempre lo es.
No fue un discurso largo, pero tampoco lo necesitaba. A veces, lo esencial cabe en muy poco tiempo cuando lo que se dice está lleno de sentido.
Aquellos cinco minutos hicieron visible lo que muchas veces se queda fuera de las decisiones políticas que son las personas concretas, las historias invisibles, la urgencia que no espera.
Y quizás ahí estuvo lo más importante de todo, porque la moción se aprobó, y eso importa, pero lo que Loli llevó a ese salón fue algo que no se vota, que es la conciencia.
Una conciencia tejida con memoria, con dolor, pero también con una forma profunda de cuidado. De esas que no hacen ruido, pero sostienen el mundo.
Poema de Tere, leído por Loli:
Comida basura
Ayer ví, a un padre mirar
en la basura,
a una madre tragarse el hollín;
en una bolsa resquebrajada
colocaban su botín.
¡Qué asco! dijeron algunos,
que cerca de ellos vi
y con una sonrisa trémula
ella respondió así:
"Más asco me da a mí el hambre
que en los ojos de mi niño vi
quise... quise cortarme las venas
y sus manitas se aferraban a mí.
Si la vida a esto me lleva
para en la mesa poder servir
una comida cada día,
todos los días vendré aquí,
que es muy duro ver al hijo
sentir hambre y vivir."
La conciencia de los hombres
la vergüenza se limpia así,
tirando a la basura
lo que otros necesitan para vivir.
Hoy vi...
ví a un padre mirar en la basura,
Y a una madre..
a una madre, tragarse el hollín.
En relación con la lucha contra el derroche alimentario y su encaje en el nuevo marco normativo estatal, el Cabildo de Gran Canaria ha recogido estos principios en la moción 14.9, aprobada en pleno, 22 votos a favor y en contra los 3 de VOX.
Dicha moción fue presentada para este pleno por Carmelo Ramírez Marrero, portavoz de Nueva Canarias, y Augusto Hidalgo Macario, portavoz del Partido Socialista Canario.
En ella se asume el cumplimiento de la Ley 1/2025 de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, en vigor desde el 3 de abril de 2026, estableciendo la necesidad de que los distintos agentes de la cadena alimentaria implementen planes de prevención, prioricen la donación para consumo humano y se ajusten al régimen sancionador previsto.
Asimismo, se reconoce el papel del Cabildo en la supervisión, coordinación institucional y apoyo a las entidades sociales, con el objetivo de avanzar hacia un modelo más justo, eficiente y sostenible en la gestión de los recursos alimentarios en la isla.
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El 24 de abril se presenta en el Cabildo de Gran Canaria una Moción referida a acabar con el Despilfarro alimentarioNC Y PSOE EN GRAN CANARIA PROPONEN MOCIÓN STOPDERROCHE - PLENO DE 24 DE ABRIL 2026
Los grupos políticos firmantes, conforme a la legalidad vigente, elevan al próximo Pleno del Cabildo de Gran Canaria, la siguiente MOCIÓN contra el derroche alimentario.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
Asistimos a una de las situaciones más vergonzosas para la humanidad: el derroche de alimentos en todo el mundo. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y alimentación l25,5 millones de kilos de comida a la semana en España. Un problema económico, medioambiental y sobre todo ético, y lo más grave aún es que la gran mayoría de la humanidad sufre por causa del hambre.
El denominado "Índice de desperdicios de alimentos 2021" de la FAO señala (2019) 931 millones de toneladas de alimentos desperdiciados en las fases de venta minorista y consumidor final. Esto sugiere que el 17% de la producción total de alimentos en el mundo fue a parar a la basura. La propia FAO advierte que, en toda la cadena alimentaria, desde el campo hasta el consumidor final, las perdidas y el desperdicio son de mil trescientos millones de toneladas, el tercio de todo lo producido en el mundo cada año. Dicho de otro modo: 23 millones de camiones de 40 toneladas que puestos en fila darían siete vueltas a la Tierra.
Este despilfarro de alimentos supone -además- tirar a la basura los recursos necesarios para producir esos alimentos (energía, agua, tierra, trabajo, etc...) contribuyendo a la emisión de un 10% de los gases de efecto invernadero anuales totales mundiales.
Se despilfarran alimentos que tanta falta hace a muchos habitantes del planeta incluyendo nuestros propios vecinos o a nosotros mismos. Además de que sin despilfarro podríamos alimentarnos mejor.
La responsabilidad corresponde a toda la cadena de producción y consumo alimentario, desde el campo hasta el consumidor fina. También nos corresponden a nosotros ser parte de la solución.
Hace años se puso en marcha la campaña STOP DERROCHE DE ALIMENTOS, para generar conciencia en la ciudadanía de la necesidad de una relación diferente con los alimentos, además de para animar a las distintas instituciones a impulsar acciones concretas que hagan realidad ese lema, tales como el análisis de las causas de tal derroche, mediciones de ese derroche y del lugar de la cadena de producción y consumo donde se produce, medidas como la regulación de las donaciones o de la venta a granel, la exigencia en los contratos públicos de la administración para que se tenga en cuenta el desperdicio alimentario, la fijación de objetivos y fases de implementación de la ley, la regulación de un sistema de etiquetas que validen una buena gestión de los alimentos, la consideración en definitiva de los alimentos como un recurso escaso al que cuidar y no un residuo del que disponer.
Por todo lo anteriormente expuesto, los grupos políticos en el Cabildo de Gran Canaria firmantes de esta moción presentan al Pleno el siguiente
ACUERDO
ÚNICO. – El Cabildo de Gran Canaria apoya la campaña STOP DERROCHE DE ALIMENTOS apoyando las acciones de concienciación necesarias en el ámbito educativo, político, social, cultural y económico, tendente al aprovechamiento de los alimentos para un consumo humano socialmente sostenible y responsable.
Gran Canaria a 14 de abril de 2026
AUDIO DE PRESENTACIÓN BREVE DE LA CAMPAÑA:
martes, 13 de enero de 2026
NAVIDAD STOP DERROCHE EN LAS PALMAS DE GC
Esta tarde (3 de enero) la campaña @stopderroche se ha presentado en Triana con un mensaje tan evidente como poco escuchado: "Suben los precios, se tira comida ¡Dos negocios en uno!" Es que no es casualidad ni que se tire comida ni que suban los precios.
En una exposición de fotos que podía ver quien pasara un ratillo por allí, aparece -entre otras- la idea de un conocido ingeniero que defiende que hay hambre precisamente porque producimos más de lo que necesitamos. Así se dice en un folleto de Despilfarroalimentario.org que se podía adquirir y que puedes descargar gratuitamente (aquí).
Tras la manifestación, con papagüevos y tambores, pudimos disfrutar de un festival que tanto carecía de grandes estrellas como derrochaba entrega y verdad. Guada nos deleitó con microcuentos, Noly y Lidia con canciones. Espiral nos llamó la atención de manera teatral sobre las dificultades para salir adelante cuando se tienen circunstancias vitales del ámbito de la salud mental (Puede verse entera la obra de teatro de la que nos ofrecieron un fragmento aquí) Se ofrecen para presentar la situación de la salud mental en donde se les llame.
Cerró el acto Moisés, víctima con Dunia su mujer y sus seis hijos de las amenazas de desahucio de un fondo buitre. Animó a todos a seguir adelante: "No tengan miedo. A nosotros nos ayudaron las asociaciones "Derecho a techo" y "Recreándome". El gobierno ayuda a la banca y no a los pobres. Sigamos adelante". (Puede escucharse una entrevista a Moisés aquí)
El acto fue conducido por un Tomatito muy agradable, todo un símbolo de la lucha contra el derroche.
En las Palmas puede verse un belén stopderroche realizado todo con material reutilizado
Matias Padrón 26. (aquí)
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lunes, 5 de enero de 2026
"Si el pan se pone duro mójalo". Almanaque stopderroche - Folleto Despilfarro alimentario
5 de enero
Hemos "cerrado" la parte navideña de nuestra campaña en Vecindario. Hemos vuelto a recordar a Camilo Sánchez en su querida ciudad dando a conocer el folleto dedicado al Despilfarro Alimentario
Entrevista de Paco Mira a Eugenio Rodríguez sobre vida y solidaridad. Concluye con un llamamiento Stopderroche (en 42:38)

Entrevista de Paco Mira a Eugenio Rodríguez sobre vida y solidaridad. Concluye con un llamamiento Stopderroche (en 42:38)

Viernes 2 de enero.
Hemos "comenzado" el año stopderroche con los almanaques en Telde. Cuando pensamos en hacernos una foto se habían terminado.En las casas de Gran Canaria habrá 700 imágenes que junto al pasar de los días nos recuerden que "si el pan se pone duro, mójelo, más duro es no tener pan"
Martes 30
En Triana.
Las guerras tienen que ver con la alimentación
La Banca tiene que ver con la alimentación
Guerras, banca y derroche en un mundo injusto
Porque es negocio
Viernes 26
Hemos contado con Alexis de la Cruz para grabar pequeños vídeos referidos a @stopderroche a viandantes que han querido decir unas palabras en Triana
miércoles, 10 de diciembre de 2025
Memorial Tere García - INAUGURACIÓN BELEN STOPDERROCHE
Pudimos ver un vídeo con las poesías de Tere.
Intervino Ana Sánchez Velasco, bibliotecaria e historiadora. Pertenece a despilfarroalimentario.org: "Decimos DESPILFARRO porque no es un accidente es algo sistemático. Se planta sabiendo que van a sobrar. Tiramos más de un tercio de lo que se produce..."
Intervino varias veces la Coral Aguadulce, que ensaya los jueves en la Casa
Y finalmente se inauguró el Belén
MÁS FOTOS RECIBIDASinfo es espiral21 https://espiral21.com/accion-navidena-contra-el-despilfarro-alimentario-y-el-hambre/
Video del acto
ELENA AGUIAR GARCIA y LOLI HERNÁNDEZ CASTRO
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