jueves, 18 de octubre de 2007

EL NORTE PIERDE 30.000 EUROS AL DÍA

Los ciudadanos del Norte se habrían ahorrado más de 65 millones de euros desde el año 2002 si se hubiera duplicado el tramo Arucas-Pagador por la costa licitado hace ahora una década.
Jesús Quesada
¿Cuánto dinero le ha costado al Norte que su corredor viario con la capital siga teniendo un embudo entre Arucas y Guía? Calcularlo no es sencillo, pero partiendo de un dato aportado a la Justicia por el Gobierno canario, las pérdidas podrían elevarse a más de 65 millones de euros.
La paralización del ensanche a cuatro carriles realizado hace ya cinco años entre la rotonda de Bañaderos y El Pagador, que reclamaron los vecinos de San Andrés, habría originado «unas pérdidas de no menos de 30.000 euros al día» a los ciudadanos del Norte, según un informe del ingeniero director de esa obra en el que se basó el Gobierno regional para pedir a la Justicia que impusiera a esos vecinos una fianza de casi 40 millones de euros si suspendía cautelarmente las obras. Ese es el dinero que hubiera costado una decisión judicial que nunca se produjo, decía en 2002 la Consejería de Obras Públicas del Gobierno regional, tras multiplicar esos 30.000 euros al día y los 6.600 diarios que hubiera tenido que pagarle al contratista por los tres años de media que tarda un contencioso administrativo.
Si tenemos en cuenta que la duplicación de la carretera del Norte que va del enlace de Arucas a El Pagador se licitó en 1997 con un presupuesto de 30 millones de euros y un plazo de ejecución de 36 meses, que la adjudicación estaba lista en 1998 y que de haberse ejecutado esa obra ese tramo podría haber tenido dos carriles por sentido desde el año 2001 (de cumplirse los plazos), el Norte podría haberse ahorrado esos 30.000 euros diarios desde entonces. Contando desde el 1 de enero de 2002 e incluyendo el presente 2007, al que le quedan dos meses y medio, el importe de las pérdidas durante esos últimos seis años se eleva a más de 65 millones de euros (65.700.000), a razón de casi once millones anuales (10.950.000).
Cuando el Gobierno canario ya tenía preadjudicada la duplicación de la carretera de la costa, el Ayuntamiento de Arucas decidió modificar el trazado por Bañaderos, Quintanilla y San Andrés y desviarlo hacia el interior para no plantar una autovía de cuatro carriles en su plataforma costera. El expediente de modificación del trazado retrasó el inicio de las obras hasta octubre de 2000, fecha en la que el TSJC suspendió la ejecución de la variante de Bañaderos por «interés público» después de que la primera declaración de impacto desfavorable que emitió la Cotmac en octubre de 1999 y que consideró «ambientalmente inviable» ese proyecto se convirtiera el último Día de los Inocentes del siglo XX en otra declaración favorable condicionada.
Calculando que si se hubiera construido la variante de Bañaderos, cuya ejecución se suspendió hace ahora siete años, justo cuando estaban a punto de comenzar los trabajos, el cálculo de las perdidas se debería hacer a partir del 1 de enero del año 2004 dejándole 36 meses a la adjudicataria para la terminación de las obras. En este supuesto, el gasto de más que han hecho los norteños sería de casi 44 millones de euros (43.800.000).
Otros costes.
A las pérdidas de vecinos y empresas del Norte originadas por el retraso en la transformación de ese corredor viario en una autovía de cuatro carriles, hay que sumar el dinero que ha invertido desde entonces el Gobierno de Canarias para intentar solucionar los atascos que se producen en ese tramo y para iniciar un nuevo proyecto de la variante.
Sólo el ensanche hecho entre Bañaderos y El Pagador, el adjudicado entre Arucas y Bañaderos y la redacción del proyecto de la nueva variante cuestan 20 millones de euros.

martes, 16 de octubre de 2007

LA OTRA ORILLA. ¿CÓMO TE LLAMAS?

"Lo único bueno de tu muerte es que no podrás escuchar las sandeces que sueltan los blancos incorruptos que nos gobiernan. Así se toman su oficio de miserables"
Juan Manuel Pardellas. Las Palmas de Gran Canaria
No me queda ni el consuelo de llorarte en una lápida con tu nombre. No sabré a quién dirigir mis oraciones esta noche, ni de pensar en ti, como sujeto único e irrepetible que eras, ni en tus padres, cuya pena es igual a la de tantos padres que pierden tantos hijos, aquí, allí, en todos lados. El destino es tan cruel que, a lo mejor, jamás sabrán que has muerto como un valiente, pocas horas después de pisar el paraíso, sin darte tiempo a comprobar que es una quimera, que sólo existe en la mente de quienes creen más a la tele que en los muchos que fracasan.
Hasta te maldecirán por haberlos olvidado y nadar en la abundancia, olvidándote de tu obligación con ellos y de la verdadera razón por la que te subiste al cayuco que, esta vez sí, pudo burlar la muerte. Necesito saber cómo te llamas. No eres el inmigrante número 1 que murió ayer, ni el cuerpo número 119 al que las estadísticas oficiales de este año se agarran, porque no hablan de tus compañeros ahogados o desaparecidos (mucho menos han preguntado si Mauritania te asalta en mitad del camino y te empuja un poco más al infierno). Necesito saber cómo te llamas, y tus padres, y tus amigos y necesito que me enseñes a no bajar la guardia. ¿Ya eras El Hadj porque habías ido a la Meca tú o tus familiares? ¿Eras de Gambia o recorriste miles de kilómetros hasta que, hace apenas 2 semanas te avisaron de que éste era el cayuco en el que embarcabas? ¿Hablabas inglés, como en el pequeño país engullido en Senegal, o eras francófono? ¿Tenías hijos o eras el primogénito cuyos ahorros invirtió toda la familia? ¿Pagaste en dinero, en dientes de oro, en gasolina? Lo único bueno de tu muerte es que no podrás escuchar las sandeces que sueltan los y las blancos incorruptos que nos gobiernan, que te perderás cómo te zarandean unos y otros y cómo utilizan tu cuerpo cada vez más pálido e inherte como misil contra la línea de flotación de su propia dignidad.
Así se toman su oficio de miserables. Ya sabes, les da igual tú, los otros 119 y los miles que no llegaron este año. Allá donde te encuentres, hermano negro, valiente humano: Inshalah.

domingo, 14 de octubre de 2007

SOLIDARIDAD ENTRE DISCAPACITADOS

TERESA GARCÍA
Ana María Pulido García, responsable diocesana de la asociación, explica que la asociación "es una realidad que surge del corazón mismo de la enfermedad y la limitación física y del deseo de superarlas". Así, entre las acciones que realizan los 50 socios y una legión de voluntarios de la Frater está el acompañamiento de enfermos en los hospitales y hogares, así como la prestación de ayuda psicológica a personas que acaban de sufrir una discapacidad y que tienen que acostumbrarse a vivir en una silla de ruedas. Ana María, por ejemplo, está ayudando en estos momentos a un chico al que le cortaron una pierna y ahora está a punto de perder otra. "A este chico", explica Ana María, "hay que mentalizarlo para que no se encierre en su casa. Es muy duro asumir las nuevas limitaciones y nosotros estamos para ayudarlo porque hemos sufrido las mismas o parecidas situaciones".¶ Una de las características que diferencian a esta asociación radica en que está formada por personas con discapacidades o enfermedades crónicas. Margarita Déniz, responsable de formación de la asociación, explica que "la enfermedad nos hace inseguros, acomplejados y los que tienen las mismas limitaciones que tú son los que más te entienden y te ayudan a superar los complejos e inseguridades". "Les hacemos ver que no somos menos que nadie. Las sillas de ruedas a veces las tenemos en la mente. Los complejos nos limitan más a veces que la propia discapacidad", señala Margarita.¶ Pero la labor de la asociación no se limita a la ayuda, acciones de formación y celebración de actividades para conseguir que los discapacitados no estén aislados. Aparte de su labor evangelizadora, la organización lleva a cabo desde hace años una dura lucha para eliminar las barreras que les impiden desarrollar una vida normal como el resto de ciudadanos. Sus gestiones, aseguran, lograron que se eliminaran hace más de diez años las barreras arquitectónicas del Aeropuerto de Gran Canaria.¶ Asela Contreras, secretaria del equipo de Tenerife, se queja de que la ley de supresión de barreras arquitectónicas no se cumple. "Se están eliminando barreras, pero el avance es muy lento. Lo peor es que se siguen construyendo nuevos edificios con barreras y a lo mejor es culpa nuestra por no denunciar más cada incumplimiento que se produce".¶ Otro de los problemas a los que se enfrentan los discapacitados es el traslado. Según Ana María, después de la interrupción que se produjo, el transporte adaptado ha vuelto a funcionar en la Isla desde hace dos años. "Hay personas que si no fuera por este transporte adaptado, que les permite trasladarse a precios asequibles, no podrían salir de sus casas", aclara Margarita Déniz.¶ Otra batalla que libra la asociación es la mentalización de los ciudadanos para que respeten los aparcamientos para minusválidos.¶ La asociación fue fundada en Francia en 1946 por el sacerdote Henry François y actualmente cuenta con más de 7.000 miembros en toda España. Fue María del Carmen González quien extendió el movimiento a la provincia de Las Palmas en 1966. Ana María Pulido señala que "los principios fundamentales de este movimiento se inspiran en los principios del Evangelio, fomentan la unión personal y comunitaria entre sus miembros y pretenden servir de familia a todos los enfermos y discapacitados integrándolos e incorporándolos activamente a esta sociedad". ¶

martes, 9 de octubre de 2007

LAS EXPORTACIONES CANARIAS A ÁFRICA AUMENTARON UN 65% EN SIETE MESES

R. ACOSTA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. Las exportaciones canarias hacia África aumentaron un 65,62% entre enero y julio de este año, si bien con respecto al mismo periodo de 2006 este porcentaje baja hasta el 32,96%. El volumen total de las exportaciones alcanzaron los 135 millones de euros, 34 millones más que en los siete primeros meses del pasado año. Los países con los que existen mayores intercambios comerciales son Marruecos, Mauritania, Cabo Verde, Nigeria, Guinea Ecuatorial y Senegal.Este incremento de las exportaciones fue analizado ayer por el comité ejecutivo del Consejo Asesor para la Promoción del Comercio con África Occidental (Capcao), que se reunió en la sede de la Casa África de la capital grancanaria. Este organismo perfiló también el listado de empresas y comerciantes africanos a los que se otorgará visados para facilitar su entrada en Canarias. Hasta el momento hay un centenar de personas inscritas y se espera que a finales de noviembre alcancen las 200, con el fin de que se realicen los trámites ante las embajadas y consulados españoles en los países africanos. El secretario general de Comercio Exterior del Ministerio de Industria y Comercio, Alfredo Bonet, explicó que este listado responde a la insistente demanda de las Cámaras de Comercio y organizaciones empresariales. Bonet señaló que el interés de los empresarios canarios por África es "creciente" y que los sectores en auge son el industrial y los servicios.El representante del Gobierno central señaló que se están negociando acuerdos de partenariado con países como Mozambique, Senegal, Cabo Verde o Burkina Faso para facilitar e incrementar el comercio ya que la seguridad jurídica es esencial para atraer a los empresarios y exportadores hacia estos países. Bonet puntualizó que no existe un acuerdo marco global, sino negociaciones país por país ante las diferencias políticas y económicas que existen entre ellos. SE CONFIRMA NUEVAMENTE QUE SOMOS EXPLOTADORES DE AFRICA

sábado, 6 de octubre de 2007

SOMOS MESTIZOS

JESÚS VILLAR
Salvo en el siglo XVI, no creo haber leído que Canarias haya recibido tantos emigrantes en su historia como en los últimos 20 años. Durante los más de 500 años de su historia moderna, han pasado por aquí millones de personas que han llegado por mar y aire. Han venido y siguen viniendo de la península, de todos los continentes y de todos los países. Algunos de ellos se quedaron un tiempo o para siempre, echaron raíces y sus genes se esparcieron y se mezclaron para crear un caldo de apellidos que han hecho de Canarias un lugar único en España y posiblemente en Europa. No hay más que leer el listín telefónico de nuestras islas para darse cuenta de ello. Y no digamos nada del crisol en el que se ha convertido la escuela en el archipiélago; en algunos colegios de algunos barrios capitalinos o de algunos pueblos, los niños y niñas nacidos de padres canarios igualan o no superan en número a los que proceden de otros puntos del planeta.Pero Canarias también ha visto cómo en diferentes épocas se quedaba sin sus hombres, mujeres y niños. Unas veces se fueron para poblar América o huyendo de la hambruna y de la miseria de las islas para procurarse una mejor vida en la nueva tierra prometida. También sus hombres se ausentaban durante meses para vivir en alta mar en barcos extranjeros que les enseñaban un mundo desconocido que cambiaba en poco tiempo. No fueron pocas las ocasiones en que vistieron de uniforme para combatir en tierras propias o extranjeras.Guardo una foto de mi primer viaje a Nueva York a finales de los años 70, tomada en el interior de la Estatua de la Libertad, en la que señalo con orgullo el nombre de las islas Canarias en un enorme panel donde se honra a todos aquellos lugares del mundo que contribuyeron a poblar los EE.UU. Recordemos que fueron 17 familias canarias las que en 1731 fundaron la ciudad de San Antonio de Texas.La diversidad nos ha hecho siempre más fuertes porque ha sacado al canario del caparazón de tortuga en el que parece estar cómodo viviendo. Toda la franja que bordea el Paseo de la playa de Las Canteras es un testamento de la enorme diversidad de la ciudad más importante de Canarias. En muy pocos kilómetros, un bosque de tiendas, restaurantes, cafés y otros lugares transportan al visitante a otras CC.AA, a Europa, a Asia, a África o a América. No me disgusta nada de eso, aunque reconozco que en algunas ocasiones he pensado que mi cara se está volviendo una minoría, otra minoría en un mar de minorías. En ciertos aspectos, me recuerda al mundo en armonía de un anuncio publicitario de la Coca-Cola, de una película de Star-Trek o de un panfleto de las Naciones Unidas. Pero la verdad es que Canarias no hubiese sido posible sin toda esa gente que ha dejado su huella en las islas, bien porque han nacido, se han instalado o se han cansado de vivir aquí. Sin embargo, últimamente se han oído tambores avisándonos de que no todo está bien en el paraíso canario.Han sido muy desafortunadas las declaraciones hechas en nombre del progresismo político por individuos que parecen tener sangre contraria o ser hijos de nadie. No recuerdan cómo se ha formado Canarias y persisten en una idea de progreso que devolverá esta tierra a la prehistoria. He entendido que la falta de apoyo a determinados proyectos culturales o empresariales puede estar determinada por la presencia de "pocos canarios" en sus filas o de la existencia de un voluntario y ostensible "bajo rendimiento".Si trasladáramos de forma literal estas declaraciones a otros ámbitos, habría que cerrar inmediatamente todos los hospitales, orquestas, aeropuertos, bancos, hoteles, restaurantes, equipos deportivos, colegios, institutos, universidades y un sin fin de organizaciones sociales y empresariales de Canarias porque cuentan en sus filas con muchos empleados de otras latitudes. Además, habría que exigir que todos los canarios que trabajan u ocupan cargos importantes en otros sitios del mundo fueran expulsados y devueltos a sus respectivas islas. Y, por favor, no me hagan hablar del bajo rendimiento porque podrían temblar los cimientos de nuestras propias instituciones públicas y políticas.Cuando parecía que nos adaptábamos a los cambios profundos que demanda el nuevo orden mundial, un número alarmante de ciudadanos está percibiendo que cada una de las islas está tomando un rumbo centrípeto y malgasta la oportunidad de soldarse en un solo trozo de tierra sobre un mismo mar. Los trovadores de la desunión y del aislamiento de las islas son enemigos de la historia. Habría que preguntarles a los investigadores de Atapuerca si individuos como un tal Pepito Tacatum que escribe en un periódico diurno son descendientes directos del homo antecesor. El cultivo patológico de esa pureza canaria inexistente nos aísla del resto del mundo, de nuestros vecinos, amigos y familiares. Es la dinamita que acabará con la cohesión cívica y sana de la sociedad. Si permanecemos inmóviles y callados ante estos comportamientos seremos testigos y cómplices silentes de la muerte lenta e invisible de Canarias. Buen día y hasta luego.

jueves, 4 de octubre de 2007

ANALFABETOS

ACASO CABRÍA PREGUNTARSE de qué sirve estar alfabetizado si después uno no lee. O, dándole un poco la vuelta al asunto, tal vez no sería demasiado aventurado cuestionar si la mayoría de la población canaria -de la población española, por extensión- no es analfabeta de hecho. Recurro a unos datos del Instituto Canario de Estadística que no son nuevos, pero que conservan su capacidad de sorprender. Según los cuales el 57 por ciento de los tinerfeños no lee nunca un libro, y el 61 por ciento de los grancanarios los imitan en tan iletrada actitud, inducen muchas reflexiones. O al menos deberían, sobre todo considerando que la situación es peor en otras islas: el 68 por ciento en Fuerteventura, el 67 en La Gomera, el 71 en El Hierro…. Hoy resulta una afrenta carecer de un buen coche, pero no ser un palurdo
Alcanzado este punto, lo propio sería arremeter contra los políticos. De hecho, la Consejería de Educación consume una parte sustancial de los presupuestos autonómicos. Otra cosa son los resultados. Paradójicamente, una de las comunidades que proporcionalmente más invierte en este capítulo, obtiene unos resultados que no son los deseables. Bien es verdad que no estamos a la cola del país, como habitualmente se dice, pero el panorama no se presta a demasiadas alegrías; más bien a ninguna. Tampoco son responsables los maestros, aunque antes era mayor el número de personas dedicadas a la noble tarea de enseñar más por vocación que por tener una salida profesional, cosa que ocurre ahora en excesivos casos. Pero no estamos hablando de escolares o bachilleres que no leen, sino de adultos que no leen. Quizá porque no han adquirido el hábito de hacerlo cuando alguien debió inculcárselos, o porque lo han perdido.
Las causas, desde luego, pueden ser muchas y sobre ellas se ha escrito bastante. Lo que pretendo plantear en estas escuetas líneas es la capacidad de decisión -los criterios de comportamiento político, social o de cualquier otra índole- que puede tener una persona que no lee nunca. En fin, si es un diez o un quince por ciento de la población, mal está pero resultaría hasta cierto punto aceptable; qué se le va a hacer. Sin embargo, estamos hablando en determinados territorios del 71 por ciento. Siete de cada diez -seis de cada diez nada menos que en las islas capitalinas- canarios no reciben información a través de un texto escrito. Supongo que al menos ven la televisión. Lo cual posiblemente les arrebate la poca cultura que aún pueden tener.
Lo malo de escribir sobre este tema es que jamás llegan a los aludidos. Una especie de sermón en el desierto. Espero que lo lean al menos determinados políticos. Porque el hecho de que no culpe a los encargados de gestionar la Educación no implica que los considere libres de toda maldad. A más de un oportunista posiblemente le convenga ese enorme analfabetismo de hecho que padece el Archipiélago. Siempre ha sido más fácil manipular a los ignorantes.

martes, 2 de octubre de 2007

MEJOR MUERTOS QUE VIVOS

FRANCISCO POMARES.
Algo más de 16.000 euros va a gastarse una Asociación financiada por la corona alauita para repatriar los cuerpos de los nueve marroquíes que murieron ahogados frente a las costas de Gran Canaria el pasado 7 de septiembre. Los cadáveres serán transportados en avión desde Gran Canaria a Madrid, desde Madrid a Casablanca, desde allí a Agadir y luego por carretera a Gulmin y Sidi Ifni, las regiones de donde los fallecidos eran originarios.Nadie puede censurar el esfuerzo humanitario que hace Marruecos por repatriar los cuerpos de sus súbditos. Una sociedad civilizada también debe ser juzgada por el respeto a sus muertos. Pero no deja de resultar triste y surrealista que esos nueve hombres ahora sin vida vayan en su viaje de retorno en unas condiciones mucho más ´humanas´ que las que se vieron forzados a usar para intentar llegar a Canarias cuando aún estaban vivos. La imagen de esos féretros de metal de aeropuerto en aeropuerto debería ser otra llamada de atención al absurdo que supone un sistema que -al haber ilegalizado las llegadas vía aeropuerto para los inmigrantes africanos-, les obliga a emprender un viaje cuyo destino, en muchas ocasiones, es la muerte.Un contrasentido: viajar a Canarias en patera resulta casi siempre para quienes lo hacen no sólo más arriesgado, también más caro, que comprar un billete de avión de ida y vuelta. La mayoría de las veces, el precio del trayecto es controlado por pequeños patrones que ´amortizan´ la patera o el cayuco en cada viaje. Sólo cuando quienes se lanzan al mar son un grupo local, próximo a la zona de partida, compran ellos la patera, y entonces el coste puede ser algo inferior. Pero no más reducido que un billete de avión desde un aeropuerto de África Occidental a Europa. ¿Por qué vienen entonces en pateras y cayucos? Pues porque no tienen otra posibilidad, porque si logran superar los complejísimos trámites para salir de sus países, saben que al llegar a los aeropuertos europeos se les va a devolver sobre la marcha. Por eso prefieren arriesgarse a morir. Y mueren a montones.Otro contrasentido: mantener la vigilancia costera, la atención a quienes llegan en pésimas condiciones y los sistemas de repatriación es muchísimo más costoso que establecer un sistema de seguimiento de apoyo a la integración laboral de los inmigrantes durante los primeros meses. Pero nadie en Europa se plantea que ése es el camino más lógico, más eficiente y rentable y más humano: los políticos se llenan la boca hablando del ´robo´ de trabajo de los foráneos a los locales. Y así, mientras se reconoce la necesidad de un millón de nuevos inmigrantes cada año, obligamos a un gran porcentaje de los que finalmente logran quedarse, a colocarse en el límite de sus fuerzas, a degradar sus economías, a entregarse al tráfico humano, a actuar en la clandestinidad y a jugarse el pellejo.