Cáritas en Tenerife advierte de que el contexto socioeconómico actual puede acarrear en los próximos años un incremento de la pobreza en Canarias. Sólo en enero de este año, la entidad ha abierto nueve expedientes de familias necesitadas en el sur de la Isla, cuando la media de otros años no superaba los tres.
EL DÍA, S/C de Tenerife
Cáritas en Tenerife alerta de que el contexto socioeconómico actual puede acarrear en los próximos años un incremento de las tasas de pobreza en Canarias.
Así lo manifestaron ayer a EL DÍA el director de Cáritas, Leonardo del Castillo, y José María Rivero, en la visita que realizaron al editor-director de este periódico, José Rodríguez.
Asimismo, indicaron que en la primera semana de este mes ambos se reunieron con el presidente del Gobierno en Canarias, Paulino Rivero, para poner sobre la mesa esta preocupación, con el fin de que los responsables públicos faciliten los medios necesarios para solventar este problema.
Como dato revelador, precisaron que, sólo en enero de este año, Cáritas ha abierto nueve expedientes de familias necesitadas (que afectan a unas 25 personas) en el sur de Tenerife, cuando la media de años anteriores no superaba los tres informes en el primer mes del año.
Rentas bajas de los mayores.- Éste es uno de los síntomas de alarma expuestos por los responsables de la entidad, quienes, además, concretaron que en sus centros de día se encuentran personas mayores con pensiones no contributivas que rondan los 300 euros, cantidad que no les permite llegar a fin de mes. Estos centros de estancia diurna están dirigidos a personas mayores semidependientes y se les ofrece seguimiento sanitario, terapia ocupacional, alimentación, talleres y actividades de ocio y tiempo libre, de cara a mejorar su calidad de vida y a mantener su autonomía. Como contrapartida, Cáritas les cobra una cuota, pero, tal y como explicó Leonardo del Castillo, "su pensión es tan baja, que si les cobramos, a mediados de mes nos están pidiendo ayuda para pagar el agua o la luz". Hicieron hincapié en que, de acuerdo a un estudio reciente de la Comisión Europea, España es uno de los países de Europa con más población cercana a la pobreza y recordaron que, precisamente el pasado año, el CES fijó en el 24,1% la población en Canarias bajo el umbral de la pobreza, un total de 135.000 hogares.
Lograr la inserción laboral.- Cáritas logró la inserción laboral permanente de 396 personas en el año 2006. Éste es uno de los objetivos principales de la entidad, según manifestó José María Rivero, quien apuntó que es la única salida para solucionar los problemas del colectivo de los desfavorecidos. Cáritas cuenta con talleres propios de serigrafía (en el antiguo Balneario de Santa Cruz) o confección textil, pero también mantienen convenios con el Servicio Canario de Empleo para formar a personas en agricultura ecológica o peluquería, entre otros. Rivero indicó que el secreto del éxito se encuentra en la mediación. Desde Cáritas se encargan de realizar un seguimiento continuado con el recién contratado durante los seis primeros meses de empleo, para ayudarle a superar los malos momentos que suelen aparecer. Gracias a este seguimiento, el trabajador sale adelante y las empresas siguen confiando en ellos.
Inmigrantes.- En el último informe realizado por Cáritas, tras su VII Asamblea Diocesana, destaca que la mayor incidencia de la exclusión social se da en jóvenes, mujeres e inmigrantes, manifestando especial preocupación por los jóvenes extranjeros que salen de los centros de acogida tras cumplir la mayoría de edad, sin expectativas de integración laboral.
Casi mil voluntarios.- Casi mil voluntarios trabajan en la actualidad en Cáritas, pero siguen admitiendo a todas las personas que deseen aportar algo en beneficio de los más necesitados. A ellos se suman las 89 personas que están contratadas, pero que realizan su trabajo con el mismo sentido que los voluntarios, dando más de lo que se les pide, según manifestó Leonardo del Castillo. A pesar de todo, Cáritas solicita también ayuda económica para sacar adelante todas sus actividades.
jueves, 28 de febrero de 2008
martes, 26 de febrero de 2008
CALIDAD DEMOCRÁTICA: LOS INMIGRANTES AHORA SÍ CUENTAN
" Carmen Merino Los distintos partidos siguen peleando voto a voto el derecho al sufragio que tienen los españoles residentes en el exterior. En Canarias ninguno de los partidos es manco a la hora de tratar de meter en la saca papeletas con sus siglas de regreso. De ahí las continuas visitas de sus dirigentes a los graneros de votos, especialmente Venezuela para la provincia de Santa Cruz de Tenerife, que es donde más efecto tiene el llamado voto exterior. Tiene tanto que en las elecciones locales algunas alcaldías de islas menores han dependido del voto inmigrante. Tanto que en esta cita electoral los nacionalistas creen poder consolidar su segundo escaño en el Congreso con el voto de Venezuela.
Así las cosas, Juan Fernando López Aguilar ha sacado de nuevo el disfraz de los rayos y los truenos para advertir a Paulino Rivero que, sí encuentra los mecanismos jurídicos al efecto, intentará empurarle por el viaje que ha emprendido a Venezuela junto con la candidata de CC al Congreso por Santa Cruz de Tenerife, Ana Oramas. El socialista denuncia que se trata de un viaje oficial con clara intención electoralista sin sonrojarse porque el ministro Jesús Caldera, que además es candidato, acabe de llegar de Argentina para recordarle a los miles de inmigrantes españoles que allí residen lo bien que se ha portado con ellos el Gobierno socialista.
Las habas de esta mata crecen en todos los partidos políticos, de ahí que resulte difícil usar el dedo acusador sin correr el riesgo de perderlo. En Venezuela está también la presidenta del PP en Tenerife, Cristina Tavío, aunque su figura preocupa muy poco a López Aguilar, hecho que se explica porque las sacas del voto inmigrante, como él mismo ha recordado, han llegado a ocuparse al 100% con votos para CC. Y a Venezuela acude con asiduidad Casimiro Curbelo, el presidente del Cabildo de La Gomera, la isla con mayor porcentaje de voto inmigrante. Si en esta ocasión no lo hizo ya o lo hará más tarde habrá que pensar que se lo prohibió Juan Fernando López Aguilar. Eso suponiendo que pudiera…
Así las cosas, Juan Fernando López Aguilar ha sacado de nuevo el disfraz de los rayos y los truenos para advertir a Paulino Rivero que, sí encuentra los mecanismos jurídicos al efecto, intentará empurarle por el viaje que ha emprendido a Venezuela junto con la candidata de CC al Congreso por Santa Cruz de Tenerife, Ana Oramas. El socialista denuncia que se trata de un viaje oficial con clara intención electoralista sin sonrojarse porque el ministro Jesús Caldera, que además es candidato, acabe de llegar de Argentina para recordarle a los miles de inmigrantes españoles que allí residen lo bien que se ha portado con ellos el Gobierno socialista.
Las habas de esta mata crecen en todos los partidos políticos, de ahí que resulte difícil usar el dedo acusador sin correr el riesgo de perderlo. En Venezuela está también la presidenta del PP en Tenerife, Cristina Tavío, aunque su figura preocupa muy poco a López Aguilar, hecho que se explica porque las sacas del voto inmigrante, como él mismo ha recordado, han llegado a ocuparse al 100% con votos para CC. Y a Venezuela acude con asiduidad Casimiro Curbelo, el presidente del Cabildo de La Gomera, la isla con mayor porcentaje de voto inmigrante. Si en esta ocasión no lo hizo ya o lo hará más tarde habrá que pensar que se lo prohibió Juan Fernando López Aguilar. Eso suponiendo que pudiera…
lunes, 25 de febrero de 2008
IRRACIONALIDAD DE CORREOS
Un político majorero ha informado de que el correo de toda la isla de Fuerteventura viaja a Gran Canaria donde se realiza la distribución para volver a Fuerteventura. ¿Es esto racional?
domingo, 24 de febrero de 2008
Juan Perdigón Gutiérrez, un majorero revolucionario
“Entre el rubor de las auroras” (Ediciones Idea) es el nuevo libro, recientemente publicado, de Jesús Giráldez Macía .
¿Qué nos cuenta este libro?
Pues recoge la biografía de Juan Perdigón Gutiérrez. Un majorero de Casillas del Ángel que emigró siendo niño a Brasil junto a su familia. En Santos (Sao Paulo) terminó siendo uno de los activistas obreros más reconocidos y también de los más perseguidos de Brasil. Fue un revolucionario y un anarquista convencido hasta el fin de sus días.
¿En qué época está centrada la investigación?
Juan nació en 1895. Con trece años ya forma un grupo -junto a su primo, también majorero, Manuel Perdigón Saavedra- denominado Infantes Revolucionarios. En 1928 se publica una fotografía suya en los periódicos y un decreto de expulsión por su actividad revolucionaria. Eso y la llegada de la dictadura de Getulio Vargas hace que pase a la clandestinidad. Así pues, su activismo social coincide con la Primera República de Brasil de 1899 a 1930. Pero que conste que siguió fiel a sus convicciones
¿Cómo era el Brasil que se encontrará la familia de Juan Perdigón?
En 1888 queda abolida la esclavitud en Brasil. El café había sustituido al azúcar como principal cultivo de exportación. Al mismo tiempo comienza la verdadera revolución industrial en aquel país. Eso plantea un grave déficit de mano de obra. Entre 1887 y 1914 llegan a Brasil, oficialmente, casi cuatro millones de personas. Familias enteras que, como la Perdigón Gutierrez, huyen del hambre y de la miseria. Y otros que huyen de la persecución policial por sus ideas políticas, especialmente las anarquistas. Un inmenso país en proceso de transformación y millones de personas buscando fortuna vital: un territorio propicio para la lucha de clases.
¿Y la Fuerteventura en la que nace el personaje?
Una isla abandonada, afectada por un periodo pertinaz de sequía, en plena crisis de la cochinilla y en manos de la oligarquía terrateniente. Eso hizo que esa familia emigrara tres veces a América y retornara dos. La última vez la familia emigra para evitar el reclutamiento del padre de Juan para la guerra de Cuba. Fue un momento en donde Tiscamanita, por ejemplo, pasó del millar a la centena de habitantes. El libro es, en parte, un homenaje a la migración. ¿Qué hubiese sido de nosotros si América hubiese aplicado leyes de extranjería como la que blindan nuestras costas en la actualidad? La respuesta es fácil: condenados a la miseria y a la muerte.
¿Cómo llega Juan a convertirse en un anarquista influyente?
El anarquismo fue la filosofía social más importante y extendida del momento. Centenares de deportados anarquistas europeos llegan a Brasil a finales del s. XIX. Fue la ideología predominante en la clase trabajadora brasileña hasta 1925. Juan fue un trabajador, un obrero que se movió, desde su infancia, en los círculos más concienciados del proletariado. Su entorno fue anarquista: en las fábricas, en las huelgas, en la prensa obrera. Hasta en su familia política. Su esposa, hija de un militante anarquista italiano, se llamaba Anarquía
¿Persigue esta publicación algún objetivo?
Juan Perdigón vive desde 1928 hasta su muerte en Sorocaba, una ciudad del estado de Sao Paulo. Allí alcanzó cierto reconocimiento y hay una zona en la ciudad que se llama Jardín Gutierres en homenaje a este majorero. Aquí es un desconocido. Este es un intento de rescatar del olvido intencionado una vida que, como muchas otras, los poderes han excluido de la Historia
¿Qué nos cuenta este libro?
Pues recoge la biografía de Juan Perdigón Gutiérrez. Un majorero de Casillas del Ángel que emigró siendo niño a Brasil junto a su familia. En Santos (Sao Paulo) terminó siendo uno de los activistas obreros más reconocidos y también de los más perseguidos de Brasil. Fue un revolucionario y un anarquista convencido hasta el fin de sus días.
¿En qué época está centrada la investigación?
Juan nació en 1895. Con trece años ya forma un grupo -junto a su primo, también majorero, Manuel Perdigón Saavedra- denominado Infantes Revolucionarios. En 1928 se publica una fotografía suya en los periódicos y un decreto de expulsión por su actividad revolucionaria. Eso y la llegada de la dictadura de Getulio Vargas hace que pase a la clandestinidad. Así pues, su activismo social coincide con la Primera República de Brasil de 1899 a 1930. Pero que conste que siguió fiel a sus convicciones
¿Cómo era el Brasil que se encontrará la familia de Juan Perdigón?
En 1888 queda abolida la esclavitud en Brasil. El café había sustituido al azúcar como principal cultivo de exportación. Al mismo tiempo comienza la verdadera revolución industrial en aquel país. Eso plantea un grave déficit de mano de obra. Entre 1887 y 1914 llegan a Brasil, oficialmente, casi cuatro millones de personas. Familias enteras que, como la Perdigón Gutierrez, huyen del hambre y de la miseria. Y otros que huyen de la persecución policial por sus ideas políticas, especialmente las anarquistas. Un inmenso país en proceso de transformación y millones de personas buscando fortuna vital: un territorio propicio para la lucha de clases.
¿Y la Fuerteventura en la que nace el personaje?
Una isla abandonada, afectada por un periodo pertinaz de sequía, en plena crisis de la cochinilla y en manos de la oligarquía terrateniente. Eso hizo que esa familia emigrara tres veces a América y retornara dos. La última vez la familia emigra para evitar el reclutamiento del padre de Juan para la guerra de Cuba. Fue un momento en donde Tiscamanita, por ejemplo, pasó del millar a la centena de habitantes. El libro es, en parte, un homenaje a la migración. ¿Qué hubiese sido de nosotros si América hubiese aplicado leyes de extranjería como la que blindan nuestras costas en la actualidad? La respuesta es fácil: condenados a la miseria y a la muerte.
¿Cómo llega Juan a convertirse en un anarquista influyente?
El anarquismo fue la filosofía social más importante y extendida del momento. Centenares de deportados anarquistas europeos llegan a Brasil a finales del s. XIX. Fue la ideología predominante en la clase trabajadora brasileña hasta 1925. Juan fue un trabajador, un obrero que se movió, desde su infancia, en los círculos más concienciados del proletariado. Su entorno fue anarquista: en las fábricas, en las huelgas, en la prensa obrera. Hasta en su familia política. Su esposa, hija de un militante anarquista italiano, se llamaba Anarquía
¿Persigue esta publicación algún objetivo?
Juan Perdigón vive desde 1928 hasta su muerte en Sorocaba, una ciudad del estado de Sao Paulo. Allí alcanzó cierto reconocimiento y hay una zona en la ciudad que se llama Jardín Gutierres en homenaje a este majorero. Aquí es un desconocido. Este es un intento de rescatar del olvido intencionado una vida que, como muchas otras, los poderes han excluido de la Historia
jueves, 21 de febrero de 2008
LA RIQUEZA DE CANARIAS
FRANCISCO POMARES
Al Gobierno le crecen los enanos: un reciente informe del BBVA parece haberse realizado ex profeso para desmentir los argumentos esgrimidos por el Ejecutivo sobre la supuesta y tradicional falta de sensibilidad de Madrid para con Canarias. En el citado informe -realizado con el rigor y la solvencia que caracteriza desde siempre al servicio de estudios del banco- se demuestra que Canarias es la penúltima de las regiones españolas en aportación fiscal al Estado, pero la tercera en recibir financiación de la tesorería española. Además, el BBVA considera que la economía de Canarias se encuentra situada en la media de las regiones españolas más ricas. Los datos son inapelables, y la opinión procede de una entidad neutral, dependiente de una institución financiera que conoce a la perfección la realidad económica del Archipiélago.Lo que no dice este informe del BBVA, pero sí decenas de informes sobradamente conocidos en las Islas, es que esa situación no ha mejorado el hecho de que los salarios canarios se sitúen a la cola de los salarios españoles (una realidad que el propio presidente del Gobierno ha recordado para justificar su negativa a mejorar los salarios de los docentes) y que el porcentaje de personas que viven en el umbral de la pobreza en las Islas o por debajo de él es muy superior al de la media española, como nos recuerdan Caritas y Cruz Roja todos los años. Cabría preguntarse entonces qué es lo que ocurre en esta región para que -viviendo la economía isleña una ventajosa situación de privilegios fiscales y subvenciones- la riqueza que se genera en las islas o los recursos que llegan transferidos desde el Estado y la Unión Europea no repercutan en la ciudadanía. Durante demasiados años, el debate político en esta región se ha centrado en lograr mayores y mejores exenciones para las empresas y más dinero estatal para infraestructuras, sin que nadie haya considerado necesario dar cuenta de si esas exenciones y esa financiación han servido para mejorar la vida de los canarios en la misma medida en que han mejorado el beneficio de las grandes empresas. Nadie discute la necesidad de apoyar a las empresas a mejorar su solvencia y capitalización, pero el problema surge cuando toda la estrategia económica de una administración se vincula a la defensa de los intereses de 15 ó 20 grandes grupos económicos, olvidando que las finanzas que deben preocupar a los gobernantes son las de los ciudadanos y las familias. El discurso ramplonamente victimista de esta Administración -que es el mismo desde hace 20 años- se estampa contra la realidad miserable de unos salarios que -en Canarias- siguen creciendo muy por debajo de lo que crecen los resultados y las reservas empresariales. En Canarias hay ya suficientes recursos para no tener que mendigar más al Estado. Lo que ocurre es que esos recursos están en los bolsillos de muy pocos, y a este Gobierno no le interesa apretar esos bolsillos.
Al Gobierno le crecen los enanos: un reciente informe del BBVA parece haberse realizado ex profeso para desmentir los argumentos esgrimidos por el Ejecutivo sobre la supuesta y tradicional falta de sensibilidad de Madrid para con Canarias. En el citado informe -realizado con el rigor y la solvencia que caracteriza desde siempre al servicio de estudios del banco- se demuestra que Canarias es la penúltima de las regiones españolas en aportación fiscal al Estado, pero la tercera en recibir financiación de la tesorería española. Además, el BBVA considera que la economía de Canarias se encuentra situada en la media de las regiones españolas más ricas. Los datos son inapelables, y la opinión procede de una entidad neutral, dependiente de una institución financiera que conoce a la perfección la realidad económica del Archipiélago.Lo que no dice este informe del BBVA, pero sí decenas de informes sobradamente conocidos en las Islas, es que esa situación no ha mejorado el hecho de que los salarios canarios se sitúen a la cola de los salarios españoles (una realidad que el propio presidente del Gobierno ha recordado para justificar su negativa a mejorar los salarios de los docentes) y que el porcentaje de personas que viven en el umbral de la pobreza en las Islas o por debajo de él es muy superior al de la media española, como nos recuerdan Caritas y Cruz Roja todos los años. Cabría preguntarse entonces qué es lo que ocurre en esta región para que -viviendo la economía isleña una ventajosa situación de privilegios fiscales y subvenciones- la riqueza que se genera en las islas o los recursos que llegan transferidos desde el Estado y la Unión Europea no repercutan en la ciudadanía. Durante demasiados años, el debate político en esta región se ha centrado en lograr mayores y mejores exenciones para las empresas y más dinero estatal para infraestructuras, sin que nadie haya considerado necesario dar cuenta de si esas exenciones y esa financiación han servido para mejorar la vida de los canarios en la misma medida en que han mejorado el beneficio de las grandes empresas. Nadie discute la necesidad de apoyar a las empresas a mejorar su solvencia y capitalización, pero el problema surge cuando toda la estrategia económica de una administración se vincula a la defensa de los intereses de 15 ó 20 grandes grupos económicos, olvidando que las finanzas que deben preocupar a los gobernantes son las de los ciudadanos y las familias. El discurso ramplonamente victimista de esta Administración -que es el mismo desde hace 20 años- se estampa contra la realidad miserable de unos salarios que -en Canarias- siguen creciendo muy por debajo de lo que crecen los resultados y las reservas empresariales. En Canarias hay ya suficientes recursos para no tener que mendigar más al Estado. Lo que ocurre es que esos recursos están en los bolsillos de muy pocos, y a este Gobierno no le interesa apretar esos bolsillos.
martes, 19 de febrero de 2008
JOSÉ LUIS RIVERO: “EL CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN NO DEBE ALARMARNOS; EL CAPITAL HUMANO ES ESENCIAL”
José Luis Rivero, ex presidente del Consejo Económico y Social, afirma que Canarias no tiene problemas de exceso de población y que la inmigración supone una ventaja y su incremento ha acompañado el de la riqueza y la renta.
FRANCISCO POMARES - SANTA CRUZ DE TENERIFE. - El Gobierno le ha pedido que elaborara un informe sobre Población e Inmigración.- Sí. Ese informe ya esta elaborado y se divulgará a partir de esta semana, comenzando con su presentación ante el Foro de la Emigración, y luego las universidades, y naturalmente se solicitará también la opinión de las patronales y sindicatos. - Durante su mandato en el CES discrepó usted de quienes mantenían posiciones radicales en materia de población e inmigración…- Yo siempre me he opuesto a cualquier proyecto de Ley de Residencia, y a que se utilice la inmigración y el incremento de la población como un problema y no como lo que es y se reconoce en todos los países de la UE: una ventaja y un recurso de capital humano de gran importancia.- ¿Tiene hoy Canarias un problema de población?- No, no lo tiene. En Canarias se ha favorecido el incremento de la población y eso ha sido bueno. Aquí teníamos territorios con muy baja densidad de población como eran -y siguen siendo- Fuerteventura y en menor medida Lanzarote, y teníamos islas que perdían población como La Gomera, La Palma y El Hierro, y en las islas capitalinas zonas con muy baja densidad demográfica, como el sur de Gran Canaria y el de Tenerife. El incremento de población que se ha producido en Canarias se ha orientado fundamentalmente a esos lugares más despoblados, y ha logrado reequilibrar la población y la riqueza dentro de Canarias, porque lo uno va ligado con lo otro. El crecimiento de la riqueza y de la renta en Canarias ha sido paralelo al del incremento del primer recurso básico de una sociedad: las personas, la población.- ¿Y cabemos todos?- Si no seguimos construyendo adosados, sí. Se trata de emplear modelos urbanísticos razonables. Pero lo que tenemos que hacer es gestionar bien el territorio, porque estamos consumiéndolo de forma incorrecta, con lo que gastamos más energía de la precisa, tenemos un transporte poco eficiente… pero la población no es el problema. El margen es razonable.- ¿Y entonces por qué los políticos nos asustan tanto con la población?- El crecimiento que se produce desde el 95 ha sorprendido a la gente, y también a los políticos, que son los que lo problematizan. La gente sólo tiene memoria propia de procesos de emigración canaria a otros lugares, pero no de inmigración de otros lugares hacia aquí, que también se ha producido a lo largo de la historia. Pero no hay motivos para la alarma: el capital humano es esencial en una sociedad y en la economía. - ¿Hay alguna lógica en la alarma creada en torno a la inmigración?- No, tampoco tiene demasiada lógica. También es producto de esa sorpresa a la que me refería antes. Cuando empezaron a llegar masivamente inmigrantes africanos por mar, nos sorprendió. Pero esas personas no vienen a quedarse aquí, lo que buscan es llegar al continente europeo. Y son desviadas hacia allí o repatriadas. Por tanto, alarma, poca.- ¿Y los menores?- Se trata de un caso especial. Cuando se transfirieron las competencias sobre menores no se conocía este fenómeno, y es muy posible que en el futuro haya que revisar las responsabilidades y compartirlas con el Estado. Pero no se trata de un problema grave. Al final lo significativo es que la inmigración es una enorme ventaja para los países receptores, se trata de una fuerza de trabajo joven, integrada por mayores de veinticinco y menores de cuarenta en casi todos los casos, una población que gasta poco en sanidad…- Lo dicen los datos, pero el discurso político insiste en el coste que los inmigrantes suponen para la Sanidad pública y el sistema educativo.- En lo del gasto escolar habría que tener en cuenta que los niños emigrantes han ocupado las plazas que han dejado vacantes las bajas fruto de la demografía local. Sí es cierto que dónde más se necesitan esas plazas es donde llegan las nuevas poblaciones, y eso exige adaptar servicios a la demanda educativa.
FRANCISCO POMARES - SANTA CRUZ DE TENERIFE. - El Gobierno le ha pedido que elaborara un informe sobre Población e Inmigración.- Sí. Ese informe ya esta elaborado y se divulgará a partir de esta semana, comenzando con su presentación ante el Foro de la Emigración, y luego las universidades, y naturalmente se solicitará también la opinión de las patronales y sindicatos. - Durante su mandato en el CES discrepó usted de quienes mantenían posiciones radicales en materia de población e inmigración…- Yo siempre me he opuesto a cualquier proyecto de Ley de Residencia, y a que se utilice la inmigración y el incremento de la población como un problema y no como lo que es y se reconoce en todos los países de la UE: una ventaja y un recurso de capital humano de gran importancia.- ¿Tiene hoy Canarias un problema de población?- No, no lo tiene. En Canarias se ha favorecido el incremento de la población y eso ha sido bueno. Aquí teníamos territorios con muy baja densidad de población como eran -y siguen siendo- Fuerteventura y en menor medida Lanzarote, y teníamos islas que perdían población como La Gomera, La Palma y El Hierro, y en las islas capitalinas zonas con muy baja densidad demográfica, como el sur de Gran Canaria y el de Tenerife. El incremento de población que se ha producido en Canarias se ha orientado fundamentalmente a esos lugares más despoblados, y ha logrado reequilibrar la población y la riqueza dentro de Canarias, porque lo uno va ligado con lo otro. El crecimiento de la riqueza y de la renta en Canarias ha sido paralelo al del incremento del primer recurso básico de una sociedad: las personas, la población.- ¿Y cabemos todos?- Si no seguimos construyendo adosados, sí. Se trata de emplear modelos urbanísticos razonables. Pero lo que tenemos que hacer es gestionar bien el territorio, porque estamos consumiéndolo de forma incorrecta, con lo que gastamos más energía de la precisa, tenemos un transporte poco eficiente… pero la población no es el problema. El margen es razonable.- ¿Y entonces por qué los políticos nos asustan tanto con la población?- El crecimiento que se produce desde el 95 ha sorprendido a la gente, y también a los políticos, que son los que lo problematizan. La gente sólo tiene memoria propia de procesos de emigración canaria a otros lugares, pero no de inmigración de otros lugares hacia aquí, que también se ha producido a lo largo de la historia. Pero no hay motivos para la alarma: el capital humano es esencial en una sociedad y en la economía. - ¿Hay alguna lógica en la alarma creada en torno a la inmigración?- No, tampoco tiene demasiada lógica. También es producto de esa sorpresa a la que me refería antes. Cuando empezaron a llegar masivamente inmigrantes africanos por mar, nos sorprendió. Pero esas personas no vienen a quedarse aquí, lo que buscan es llegar al continente europeo. Y son desviadas hacia allí o repatriadas. Por tanto, alarma, poca.- ¿Y los menores?- Se trata de un caso especial. Cuando se transfirieron las competencias sobre menores no se conocía este fenómeno, y es muy posible que en el futuro haya que revisar las responsabilidades y compartirlas con el Estado. Pero no se trata de un problema grave. Al final lo significativo es que la inmigración es una enorme ventaja para los países receptores, se trata de una fuerza de trabajo joven, integrada por mayores de veinticinco y menores de cuarenta en casi todos los casos, una población que gasta poco en sanidad…- Lo dicen los datos, pero el discurso político insiste en el coste que los inmigrantes suponen para la Sanidad pública y el sistema educativo.- En lo del gasto escolar habría que tener en cuenta que los niños emigrantes han ocupado las plazas que han dejado vacantes las bajas fruto de la demografía local. Sí es cierto que dónde más se necesitan esas plazas es donde llegan las nuevas poblaciones, y eso exige adaptar servicios a la demanda educativa.
lunes, 18 de febrero de 2008
LAS TERESITAS
Manuel Mederos
Aunque no lo parezca, el caso Las Teresitas nos contamina a todos y a todos nos hace, de algún modo, responsables. A unos por mirar para otro lado. A otros por implicación directa, por complicidad o por miedo. En la lucha contra la corrupción nos jugamos la transparencia de las reglas del juego. De la misma manera que la corrupción amenaza el sistema de convivencia, corrompiendo las reglas, también lo amenaza el uso planificado de los instrumentos de poder público del Estado de Derecho para vencer a los adversarios políticos. La sociedad tinerfeña merece una explicación de cómo y por qué sus dirigentes empresariales han podido llegar a tan altos niveles de descaro e impunidad. Pero, además necesitamos despejar las sospechas, ya más que evidentes, sobre la utilización de los resortes del poder del Estado para destruir al adversario político.En el sumario desclasificado por la jueza Bellini, da la impresión de que en Tenerife nadie se paraba en barras para manejas negocios. Desde la filtración de una sentencia del Tribunal Supremo, pasando por la concesión de un crédito de 5.500 millones a un testaferro y a una empresa fantasma, a la manipulación directa de una tasación técnica, y al expolio de los propietarios de la Junta de Compensación de Las Teresitas. ¿Cómo es posible que el presidente de la Cámara de Comercio, el presidente de una importante sectorial, los responsables de una entidad del calibre de Cajacanarias y los responsables políticos no reparan nunca en las formas en las que se estaba gestando un fabuloso negocio en torno a una playa? Tales comportamientos sólo se explican desde la ambición desmedida y desde la impunidad en la que los aledaños del poder se ha movido, hasta el punto de convertir, a algunas de las instituciones políticas, en rehenes y marionetas del poder económico. A la sociedad canaria no le queda otra salida que combatir y rechazar este tipo de actividades
Aunque no lo parezca, el caso Las Teresitas nos contamina a todos y a todos nos hace, de algún modo, responsables. A unos por mirar para otro lado. A otros por implicación directa, por complicidad o por miedo. En la lucha contra la corrupción nos jugamos la transparencia de las reglas del juego. De la misma manera que la corrupción amenaza el sistema de convivencia, corrompiendo las reglas, también lo amenaza el uso planificado de los instrumentos de poder público del Estado de Derecho para vencer a los adversarios políticos. La sociedad tinerfeña merece una explicación de cómo y por qué sus dirigentes empresariales han podido llegar a tan altos niveles de descaro e impunidad. Pero, además necesitamos despejar las sospechas, ya más que evidentes, sobre la utilización de los resortes del poder del Estado para destruir al adversario político.En el sumario desclasificado por la jueza Bellini, da la impresión de que en Tenerife nadie se paraba en barras para manejas negocios. Desde la filtración de una sentencia del Tribunal Supremo, pasando por la concesión de un crédito de 5.500 millones a un testaferro y a una empresa fantasma, a la manipulación directa de una tasación técnica, y al expolio de los propietarios de la Junta de Compensación de Las Teresitas. ¿Cómo es posible que el presidente de la Cámara de Comercio, el presidente de una importante sectorial, los responsables de una entidad del calibre de Cajacanarias y los responsables políticos no reparan nunca en las formas en las que se estaba gestando un fabuloso negocio en torno a una playa? Tales comportamientos sólo se explican desde la ambición desmedida y desde la impunidad en la que los aledaños del poder se ha movido, hasta el punto de convertir, a algunas de las instituciones políticas, en rehenes y marionetas del poder económico. A la sociedad canaria no le queda otra salida que combatir y rechazar este tipo de actividades
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